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Marta iniciasu kafkiano curso olímpico

La palentina corre el día 30 en Madrid

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Va a ser un año difícil para Marta Domínguez. La campeona mundial de los 3.000 metros obstáculos abrirá su temporada olímpica el 30 de octubre en una carrera de diez kilómetros que se disputará en Madrid.

La palentina va a vivir una época extraña, sin poder sacudirse los autos de la operación Galgo cuya jueza, Mercedes Pérez Barrios, la liberó de tráfico a la vez que la calificaba como 'sospechosa de consumir sustancias dopantes'. En su último escrito, la magistrada fue más allá: describió sus planes de dopaje como consistentes en ciclos de 40 días en los que dedicaba los últimos nueve a limpiar restos. EPO y hormona de crecimiento son las sustancias dopantes citadas por la jueza, quien a veces parece más preocupada de juzgar que de instruir el caso.

Domínguez continúa imputada por delito fiscal en la operación Galgo. Pese a ello se presenta a las elecciones al Senado en la lista del PP por Palencia, una extraña iniciativa justo cuando debe volcarse en la preparación para sus últimos Juegos Olímpicos. Es otra de sus decisiones singulares. Marta siempre ha sido así. Su tozudez no conoce límites ni dentro ni fuera de las pistas.

Según el auto de la operación 'Galgo', la fondista es sospechosa de dopaje

Domínguez se encuentra inmersa en una huida hacia delante. La inició en julio, cuando convocó una rueda de prensa a raíz de su desimputación recurrida por la Fiscalía y no resuelta aún por la Audiencia Provincial por tráfico de sustancias dopantes. Fue un acto tumultuoso. Entró y salió a toda prisa, como escoltada. Explicó su enigmática frase de 'limpiar la casa por dentro' diciendo que se refería a aminoácidos y no aclaró si tuvo o no un perro llamado Urko, el eslabón que la relaciona con otra red de dopaje, la de la operación Puerto.

Otra incógnita es la de quién será su entrenador este año. César Pérez, su último técnico no preparaba a ningún otro atleta, sólo a ella, sigue imputado por dopaje.

La Federación Española anunció ayer la reaparición de Domínguez. José María Odriozola, polémico y criticado presidente federativo, se puso del lado de la palentina hace unos meses. No lo estaba en diciembre, cuando además de negar que fuera a dimitir, señaló que iban a investigar 'retrospectivamente' desde cuándo se dopaba, presuntamente, la fondista castellana.

El estado de forma de Marta es una incógnita. Tras su maternidad, la atleta ha vuelto de forma progresiva a los entrenamientos y no se espera una gran marca en los diez kilómetros de Madrid. Un crono por debajo de los 35 minutos sería excelente. Le espera un año intenso, kafkiano, pero lleno de retos. Como sucede con Paula Radcliffe campeona del mundo y plusmarquista de maratón, los Juegos Olímpicos son la gran asignatura pendiente de Marta Domínguez.