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Medio título en la maleta

Alonso, tercero en la parrilla, sale por delante de Webber y a rebufo de Vettel y Hamilton. El español es optimista en su pugna por proclamarse campeón del mundo: "Estamos en una inmejorable posición"

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Por si había alguna duda, Fernando Alonso ha asestado el penúltimo golpe al Mundial. En el último suspiro de la calificación se aupó a la tercera posición, en una maniobra que se antoja definitiva. Si la carrera de mañana, última de la temporada, no depara ningún sobresalto, el español se proclamará tricampeón del mundo. Si piloto, máquina y mecánicos cumplen sin errores tanto en la pista como en boxes, nadie podrá arrebatarle el título. Ninguno de los otros tres candidatos Vettel, Webber y Hamilton lo tiene tan bien como él para alcanzar la gloria.

Alonso exhibió de nuevo su prodigiosa fiabilidad en situaciones límite, su asombrosa capacidad para bailar con lobos mientras les birla la presa. Un minuto antes del final de la decisiva Q3, cuando la noche engullía el desierto de Abu Dabi, el asturiano sedesesperaba en su intento de superar a Webber, cuarto. Lanzado, apuraba cada curva hasta que, en el tercer sector del recorrido, el más revirado,Hamilton y Massa se cruzaron en su camino. Ante la imposibilidad de adelantarlos y una vez arruinada la vuelta, el líder del Mundial levantó el pie, les dejó ir y decidió jugársela.

El F10 cruzó bajó los focos de la meta de Yas Marina apenas diez segundos antes del cierre de la sesión. Con la pista libre para buscar una milésima en cada metro, para volar en pos de un título. Un minuto, 39 segundos y 792 milésimas después, el bólido rojo pisaba de nuevo la línea de salida. Un suspiro eterno que situó al español tercero, sólo por detrás de Vettel y Hamilton y con Webber, cuarto, a su vera. Hasta que aterrizó Button quien, en otra vuelta espectacular, superó al australiano, desplazándolo a la quinta posición y, por tanto, a la tercera fila.

El gesto de Alonso, contenido, intentó disimular la satisfacción. Su discurso, en cambio, fue diáfano: 'La carrera es mañana y las dificultadas vendrán con la salida, las paradas en boxes, el ritmo... Todo está por ver, todo está en el aire, pero estamos en una inmejorable posición para afrontar la carrera con garantías'.

'El hecho de depender de nosotros creo que nos ha ayudado -añadió el asturiano-. Los que están obligados a arriesgar son los otros, que tienen que esperar un resultado raro. Nosotros sabemos que en un fin de semana normal todo nos puede ir bien, así que teníamos menos presión en ese sentido'.

El gesto de Alonso, contenido, intentó disimular la satisfacción

El piloto español confesó que el tercer puesto 'sabe mejor porque no están los Red Bull primero y segundo'. Y abundó en su explicación: 'Lo normal es que cuando soy tercero, ellos sean primero y segundo. Era lo que teníamos que evitar en este gran premio porque en ese caso casi dependían más de ellos que de nosotros, y se ha evitado'. Alonsose refiere a la famosas órdenes de equipo sobre las que se especula desde hace siete días. Si los dos Red Bull toman el mando y el ovetense circula tercero, el peligro radica en que Vettel deje ganar a Webber en el último momento, sin posibilidad alguna de reacción. En ese caso, el australiano sería campeón. Tras lo sucedido hoy, el riesgo para Alonso estriba en caer hasta la quinta plaza, pues un triunfo de Vettel convertiría al alemán en el campeón del mundo más joven la historia de la F1, arrebatándole tal récord a Hamilton.

Lewis no está por la labor y, lo que más favorece a Alonso, tiene opciones reales de aguarle la presunta fiesta a Vettel. Situado junto al germano en la primera línea de parrilla, la proverbial agresividad del inglés en las salidas puede ser una bendición para el español. Si cuando la luz roja se apague el McLaren se desboca, las consecuencias son imprevisibles. 'No tenemos nada que perder y mucho que ganar', avisó el propio Hamilton. Por si acaso, su ex compañero Fernando le anima: 'Si Hamilton pasase a Vettel en la salida, ya que los McLaren suelen salir muy bien, nos daría mas tranquilidad'.

Como siempre, la salida será el primer capítulo crítico de la carrera. Hoy, más que nunca. Alonso lo sabe: 'En la primera curva habrá que mantener mucha calma, no lo vamos a ganar ahí y sí que lo podemos perder si tenemos algún problema con Button o con quién nos intente atacar. Luego veremos cómo va el coche'.

El español no se cansó de insistir en restarle importancia a la calificación

El español no se cansó de insistir en restarle importancia a la calificación: 'La carrera es lo que cuenta. Vimos en Corea a los dos Red Bull muy fuertes y ninguno terminó; vimos también en Brasil una carrera que parecía normal para Massa y perdió una tuerca en la parada, así que hay una serie de factores que hay que tener bajo control'.

El deseo del ovetense, entre realidad e ironía, es que 'la carrera sea muy aburrida, se mantengan las posiciones y la gente se duerma de aburrimiento'. Y concluyó su alocución ante los animados periodistas españoles e italianos con un último soplo de optimismo: 'Ha sido una crono bastante buena, hemos puesto la cruz al sábado, y ahora falta ponerla al domingo'. Por supuesto, la cruz de la victoria.