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Los mejores del mundo y campeones

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Hace tiempo que España contaba con la mejor generación de futbolistas que se recuerda, de ahí que el título conseguido anoche en Johannesburgo no hace sino constatar que el mejor equipo del mundo es también el campeón. El fútbol español debe dar las gracias a Johan Cruyff, por trasplantar la semilla del Ajax al Barça. A Van Gaal y Rijkaard, holandeses como él, por regarla, y a Guardiola por impulsar el estilo con más decisión que nadie. Piqué, Busquets y Pedro, titulares ayer los tres, son la contribución de Pep a La Roja que ganó la Eurocopa, en la que ya estaban Puyol, Xavi e Iniesta. Gracias a Koeman por apartar a Albelda e impedir que Aragonés lo siguiera llamando. Gracias a Luis por dejar fuera a Raúl, un enorme futbolista, pero que impedía la cohesión del grupo y el despegue de los jugones –Xavi, Iniesta, Cesc y Silva–. Y gracias, por último, a unos jugadores capaces de estar por encima del seleccionador, desconocedor absoluto del fútbol posicional, de un estilo que con razón dice que no ha cambiado. Qué manera de destrozarlo. ¡Grande Iniesta!

Que España se haya proclamado campeona del mundo ante Holanda es un guiño del destino. El Mundial tenía, y sigue teniendo, dos deudas pendientes con la oranje, pero la fuerza del presente pudo más que la del pasado. Indigna sucesora de la La Naranja Mecánica, Holanda se mostró como un equipo menor, correoso y duro, que aprovechó la incapacidad de Del Bosque para interpretar el juego. Sólo hay algo peor que negar méritos, regalarlos. El seleccionador volvió a errar en la confección del once. Con Cesc y Silva en el banquillo, La Roja dio demasiadas ventajas. 

Aunque hoy es un día para celebrar que el fútbol ha sido justo con La Roja –pese a su mal partido de ayer– también lo es para refrescar la mente a quienes celebran como propio un éxito en el que nunca creyeron e incluso despreciaron. ¿Dónde están los nostálgicos de la furia? ¿Y los defensores del clementismo más casposo? ¿Y los que proclamaban a Albelda como imprescindible? ¿Y los que pedían con tanta insistencia a Raúl? ¿Y los que hablaban con desprecio del tiki-taka? Que España haya ganado la Eurocopa y el Mundial con los jugones no es casualidad, sino causalidad.