Público
Público

Messi bate el último récord de la Guerra Fría

El argentino ha superado el registro del alemán Müller que databa de hace 40 años. El alemán necesitó menos partidos

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

El Muro de Berlín todavía estaba en pie -y lo estuvo aún por muchos años más-, la dictadura de Franco se encontraba ya en sus últimas y Nixon era reelegido en Estados Unidos pese al escándalo del Watergate. La Guerra Fría estaba en plena acción, y en agosto, el grupo terrorista Septiembre Negro desataba el caos en Munich al asesinar a once integrantes del equipo olímpico israelí en los Juegos Olímpicos.

Hace 40 años de aquel 1972 en el que otro histórico marcó un récord que ha durado cuatro décadas. En plena actividad de la Stasi teutona, el alemán Müller se convertía en el máximo goleador de la historia en partidos oficiales en un año natural. Una marca que ha mantenido durante largo, largo tiempo.

Muchísimos goleadores y grandes jugadores han pasado desde entonces, pero ha sido uno de otro mundo quien ha batido el estratosférico récord. Sólo al alcance de muy pocos elegidos. Y él, Lionel Andrés Messi, lo es.

'No se puede parar el tiempo. Los récords están para ser batidos, no para ser eternos. Y a mí no me parece mal en absoluto que sea Messi quien me arrebate mi récord, es un honor', decía el genial delantero alemán este año en una entrevista al diario Mundo Deportivo.

Es una marca viejísima. Eran otros tiempos, otra forma de jugar al fútbol y por lo tanto es difícil comparar la marca del astro argentino con la del Torpedo para saber cuál es más meritoria o más fantástica. En realidad, ambas son espectaculares.

Müller era un 'killer' del área y Messi marca y participa mucho más en el juego del Barcelona

Para empezar, hay un dato clave que favorece a Müller: el alemán consiguió los 85 tantos en menos partidos -60- que el barcelonista. Por lo tanto, su media goleadora es mayor y su mérito en este sentido también.

Los goles del Torpedo se reparten así: 72 con el Bayern de Munich y 13 con la selección alemana. Con el equipo germano logró ese año la primera de tres ligas consecutivas y con la selección la Eurocopa y participó en los Juegos Olímpicos de Munich.

Tampoco es similar el papel que juegan en sus respectivos equipos. Tanto para el Bayern de Munich de aquella época como para el Barcelona, el gol y la victoria giraba y gira en torno a ellos. Sin embargo, Müller era un hombre mucho más de área, un killer, un Mario Gömez o un Klose de los de ahora, salvando las distancias en las comparaciones claro. Tenía, no obstante, una excelente técnica y no se movía mucho de la zona de la portería rival. Era un depredador.

Messi, por su parte, participa de manera mucho más activa en el juego del equipo. Ni siquiera es un 'nueve' puro. Empezó en la banda y de ahí Guardiola lo movió al centro de la delantera en una variante en la que el astro argentino ha hecho muchos más goles. Pero, al contrario que el alemán, la Pulga baja a recibir al centro del campo, presiona intensamente la salida del balón, facilita las llegadas de sus compañeros y da muchas asistencias de gol. Es un jugador mucho más completo en todos los sentidos.

Ambos han estado y están arropados por un gran elenco de jugadores sin los que sería imposible sus brillantes logros. El alemán contaba con Beckenbauer o Breitner y la Pulga tiene a Xavi, Iniesta o Cesc, entre muchos otros. En definitiva, globalmente Messi es mejor jugador, más completo que Müller, aunque le ha costado más llegar a su marca goleadora. La facilidad del Torpedo para hacer goles era asombrosa y los 40 años que han pasado sin que nadie le haya hecho sombra lo demuestran. Al argentino, no obstante, todavía le quedan muchos años por delante para dejar marcas que serán muy difíciles de superar.