Público
Público

Messi rescata un punto

El argentino empata en el tiempo de descuento un partido fabuloso en el que el Athletic siempre logró adelantarse en el marcador. El Barcelona, que nunca desistió, se sitúa a tres puntos del Madrid, líder

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

Nadie mejor que Messi, siempre el argentino, y nada mejor que un gol, la salsa del fútbol, para poner el colofón a la pequeña obra de arte que Athletic y Barcelona crearon ayer en La Catedral en torno a un balón amarillo que corría como el diablo. En el suspiro final, cuando la hinchada vasca ya casi celebraba el triunfo de el Loco Bielsa sobre el omnipotente Guardiola, la Pulga rescató un punto para los azulgrana. Su valentía y persistencia hicieron justicia a lo ofrecido en la cancha y saldaron su cuenta pendiente con San Mamés. Otro estadio que descontar a su fabulosa estadística del mejor del mundo.

Más allá de Messi, sometido a una vigilancia feroz, el duelo fue un toma y daca, favorecido por la intensa lluvia que convirtió La Catedral en una pista de velocidad. Como en el hectómetro, no hubo tregua ni pausa. Sólo acción. 20 jugadores desplazándose de un lado a otro de la cancha, con el balón siempre en el punto de mira. Presionaba el Barça la salida de pelota de los de Bielsa y no menos lo hacían los vascos, muy intensos en el inicio, un poco menos cuando tanta carrera continua comenzó a quemar las piernas. Para entonces, el Athletic ya había abierto el marcador con un gol precioso: Ander Herrera milimetró la picardía de Susaeta.

El delantero aprovechó el resbalón de Mascherano para birlarle el balón al argentino y marchar como una centella en busca de Ander Herrera, que aguardaba su centro en el balcón del área. El récord de imbatibilidad de Valdés se paraba en 896 minutos por gracia del Athletic. Pero el mazazo apenas le duró cuatro minutos al Barça. Los que tardó Abidal en emular a Susaeta por la banda contraria e inventarse un centro directo a la cabeza de Cesc. La mano de Iraizoz no llegó al remate del medio catalán, al segundo palo. La igualada azulgrana premiaba el reparto de esfuerzos sobre el césped. Los de Guardiola habían replicado con tremendo brío al equipo que más le ha discutido la posesión al Barça este curso.

Con el empate, ambos equipos se permitieron un leve respiro. Y el descanso los acabó de aplacar. La lluvia, incesante, complicó aún más la circulación de la bola. Y a unos y a otros les costó un mundo trenzar. Guardiola decidió mover ficha con la entrada de Alexis por Xavi. Pero el gesto táctico del técnico azulgrana topó con un gol de fortuna para el Athletic. La presencia de Llorente en el área intimidó tanto a los azulgrana que el despeje de Abidal se convirtió en un autogol que acabó de rematar Piqué sobre la línea. Lejos de rendirse, el Barça persistió; hasta más allá del minuto 90. Y el de casi siempre obtuvo la recompensa en un balón que cayó a sus pies, que ya lo habían impulsado en el inicio. Messi, siempre Messi, se liberó en el momento preciso para rescatar un punto. 

2 - Athletic Club: Iraizoz; Iraola, Javi Martínez, Amorebieta, Aurtenetxe; Iturraspe, De Marcos, Herrera; Muniain (Ibai, min.88) Llorente (San José, min.90) y Susaeta (Íñigo Pérez, min.85).

2 - FC Barcelona: Valdés; Alves, Mascherano, Piqué (Thiago, min.80), Abidal; Busquets, Xavi (Alexis, min.61), Iniesta; Messi, Cesc y Adriano (Villa, min.72).

Goles: 1-0, min.19: Herrera. 1-1, min.23: Cesc. 2-1, min.79: Piqué en propia meta. 2-2, min.91: Messi.

Árbitro: Paradas Romero (Comité andaluz). Expulsó a Amorebieta, en el minuto 89, por doble amonestación. Además, mostró tarjeta amarilla a los locales Herrera, Javi Martínez e Iturraspe y al visitante Piqué.

Incidencias: Unos 35.000 espectadores en San Mamés. Intensa lluvia y viento. A pesar de ello, el terreno de juego estaba al inicio casi en perfectas condiciones. Aunque con el paso del partido fue acumulando tanta agua que frenaba mucho la circulación del balón. Duodécima jornada de Liga.