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Mou cumple a su manera

En otro partido espeso, el Madrid certifica su pase a la final de Copa con un gol de Özil a pase de Khedira y otro de Adebayor, a centro de Lass. La presencia del Barça es la gran amenaza

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Dieciocho años después de su último título de Copa, tiempo en el que se obtiene la mayoría de edad, y siete de su última final, el Madrid aspirará a levantarla de nuevo el 20 de abril. Mourinho tiene hasta entonces para seguir poniendo excusas y seguir aspirando a los tres títulos, aunque el de Liga se le haya complicado. Los blancos eliminaron al Sevilla en otro partido espeso y en el que basta con relatar los goles para entender algo o no entender nada.

Si Guardiola se encargó de dignificar la Copa al darle la misma importancia que al resto de competiciones, ahora es Mourinho quien se agarra a sus asas para, cuanto menos, ganar tiempo. Claro que en el caso del Madrid, la final es un caramelo envenenado, pues caer ante el Barça la situaría al mismo nivel que otros batacazos sonados de los blancos.

Con título y apariencia de profesor de instituto, a Manzano no le pega el papel de echao palante que habitualmente interpreta Del Nido. Que su equipo saldría al Bernabéu a ganar y estar en la final de Copa no había que anunciarlo, sino demostrarlo. Y, sí, lo hizo. Debutó en el once inicial Rakitic, mientras que la titularidad de Negredo dejó a Luis Fabiano en el banquillo. El Sevilla no podía especular con el resultado, pero tampoco concederle ventajas al Madrid, que, como era de esperar, salió apretando el gatillo. Cristiano cargó su fusil, pero fue Di María quien, con un disparo al palo, sobresaltó al inhabitual Javi Varas.

A los diez minutos, un golazo de Negredo a pase de Zokora fue anulado por fuera de juego del vallecano, que picó el balón ante la salida de Casillas. No se puede asegurar que el ex madridista -otro más- estuviera en línea con Carvalho, pero tampoco descartarlo, de ahí que si el auxiliar no hubiera levantado el banderín, se habría equivocado menos.

Un amago de autogol de Albiol y un tiro alto de Rakitic fueron los siguientes acercamientos del Sevilla, prueba evidente de que el campo se estaba poco a poco estirando, con mejor circulación de balón de los andaluces. Además, varias y reiteradas imprecisiones de Alonso revelaban su buena presión, no sólo sobre el balón, sino también sobre las opciones de pase de Xabi. Sólo la ausencia de Navas y el riesgo de que el Madrid cazara una contra eran las bazas del Madrid. Así, bastó una arrancada de Di María para que Cristiano hiciera estrenarse a Varas en un mano a mano que el portugués no suele fallar. Chirría que Mourinho diga que su equipo no esté acostumbrado a jugar nueve partidos en un mes. Ignorando el mensaje lanzado a la yugular de sus antecesores, el responsable de gestionar y dosificar la fatiga mental es él. Fatigado o no, el Madrid alcanzó el descanso con un empate que, visto lo visto y viendo cómo estaba de excitado Mourinho, podía dar por bueno.

El Sevilla se complicó la eliminatoria en el Pizjuán. Y más que por un gol fantasma, por un juego fantasma. Con más ruido de cadenas que sustos a Casillas. Tal vez por ello los de Manzano se propusieron que el Bernabéu pareciera su campo e intentar enmendar así lo del Pizjuán. Sólo la lucha, la casta y el honor, las tres virtudes demandadas por la grada en una gran pancarta, mantenían enchufado a un Madrid desbocado. Una concesión arbitral en una clara falta de Ramos a Romaric, permitió a Di María volver a medir la fiabilidad de Varas. Manzano dio entrada a Luis Fabiano, y un poco más tarde a Perotti, y el partido definitivamente entró en una vorágine de idas y venidas que beneficiaba al que menos prisa tenía y perjudicaba al que más arriesgaba.

Con ese panorama, Khedira ejerció de Xabi Alonso al ver el desmarque que le tiró su compatriota Özil y éste se fabricó un gol para sentenciar la eliminatoria. Aún quedó tiempo para que entrara Adebayor, que se estrenó como goleador blanco a pase de Lass. Otra paradoja de este Madrid.

Real Madrid: Casillas; Ramos, Albiol, Carvalho, Arbeloa; Khedira (Lass, m. 90+1), Xabi Alonso; Di María (Granero, m. 87), Özil, Cristiano; y Benzema
(Adebayor, m. 84).

Sevilla: Javi Varas; Martín Cáceres, Sergio Sánchez, Escudé, Fernando Navarro; Jesús Navas, Zokora, Rakitic (Luis Fabiano, m. 70), Romaric (Perotti, m. 81); Kanouté (Medel, m. 87) y Negredo.

Goles: 1-0. M. 82. Balón en profundidad de Khedira a Özil, que se va solo, recorta hacia afuera a Varas en su salida y marca con la derecha. 2-0. M. 90+4. Centro al área de Lass que Adebayor controla con el pecho y empalma a la red.

Árbitro: Teixeira. Expulsó a Sergio Sánchez (85) por doble amarilla. Amonestó a Fernando Navarro, Martín Cáceres, Zokora, Xabi Alonso y Ramos.

Bernabéu: 65.000 espectadores.