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Mou se gana al vestuario

El técnico del Madrid huye de charlas tácticas y se acerca a sus jugadores mediante anécdotas y bromas

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Mourinho pretende ganarse al vestuario gracias, en buena medida, a sus innegables dotes como comunicador. Lejos de la imagen de sargento de hierro que proyecta, el entrenador del Madrid intenta meterse al grupo en el bolsillo a base de simpatía. Mourinho aprovecha las charlas con sus jugadores para contarles anécdotas de sus años en el banquillo. Y este viernes no fue la excepción.

Nada más concluir el partidillo que el técnico programó contra el Castilla, y que el Madrid ganó 1-0, Mou reunió a los jugadores junto al banquillo y sorprendió a todos por el contenido de la conversación. No les comentó nada del partido, ni de la táctica, ni corrigió errores. Mourinho se dirigió cinco minutos a los jugadores y fue para hablarles de su etapa en el Inter. 'Pasé buenos momentos en Italia. La gente habla de mi carácter; pero tengo buena relación con todo el mundo y muchos amigos', arrancó. 'El año pasado, tras pasar una eliminatoria de Champions, Ferguson (entrenador del Manchester) me llamó. Es mi amigo. También me llamó gente de Barcelona tras el partido del Camp Nou', prosiguió orgulloso.

Mourinho presumió de amistades ante sus jugadores mientras estos reponían fuerzas. 'Han hecho un buen trabajo, descansen', les indicó en un par de ocasiones el técnico, justo antes de mandarles a la ducha. Durante su discurso Mou había provocado las carcajadas de sus futbolistas recordando batallitas de sus años en Italia. Incluso les habló de algunos de sus ex jugadores en el Inter. Se acordó de Materazzi, de Córdoba y, especialmente, de Balloteli. 'Es un gran jugador; pero a veces le pierde el carácter', dijo Mourinho refiriéndose al polémico delantero italiano de origen ghanés.

A su llegada al club, Mou dijo ser 'un hombre de pocas palabras'. Sin embargo, cada día demuestra lo contrario. A medida que coge confianza, exhibe un carácter abierto y alegre. '¿Quieres ser el entrenador del Real Madrid? ¿Quieres? Pues lo vas a ser', bromeó con Diarra tras observar los consejos que el centrocampista le daba a Drenthe durante el partidillo. Fue de lo poco que dijo el luso durante los 80 minutos que duró el entrenamiento. El primer tiempo lo vio sentando sobre un balón en la banda y el segundo lo siguió desde el interior del banquillo. Apenas dio indicaciones. Tan sólo se le oyó un par de veces felicitando a Garay en acciones defensivas. Jugaron todos los futbolistas disponibles, pero sólo Garay, Marcelo, Lass y Benzema lo disputaron íntegro. El único gol del choque lo marcó el canterano Morata, que fue de los jugadores más destacados.

Bromas aparte, Mou no pasa nada por alto. Es el jefe del nuevo proyecto, el que decide todo lo relativo al funcionamiento del grupo. 'Míster, ¿es obligatorio quedarse a comer?', le preguntó Drenthe tras el entrenamiento. 'No es obligatorio', le respondió el luso. A lo que sí acudió toda la plantilla fue a la sesión de fotos con los niños de las escuelas del club. A falta de las grandes estrellas, el más solicitado fue el propio técnico portugués. Luego, visitó el vestuario del tercer equipo junto a Miguel Pardeza, director de fútbol.