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Mou se saca una carta de la manga

El técnico del Real Madrid confiesa que "por un par de días" se vio en el cargo, pero que la directiva del club hizo bien

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Mourinho nunca se da por vencido. Quedó claro que esta semana no iba a dirigir a Portugal, tal y como pretendían la federación lusa y el propio técnico del Real Madrid, pero aun así The Special One ha querido decir la última palabra. Y lo ha hecho a través de una carta cargada de sentimiento, dirigida al colectivo de técnicos portugueses y en la que Mou reconoce sentirse frustrado.

'Cientos de personas me piden que entrene a la selección. Durante dos días, me sentí parte del equipo, pero eso es imposible, y me produce tristeza y frustración', comenta el técnico en la misiva, enviada a la asociación nacional de entrenadores portugueses. En ella, Mourinho también adoctrina a Paulo Bento, finalmente el técnico que se ha hecho cargo de la selección lusa: 'Debe tener independencia, capacidad de decisión, organización, estructuras de apoyo, que sea una fuente de motivación y, naturalmente, coherencia en la construcción de un modelo de equipo adaptado a las características de los portugueses que están a su disposición'. También se dirige a los jugadores, a los que pide que sepan 'a lo que van y lo que se espera de ellos'.

'Me sentí parte del equipo', escribe en su misiva a los técnicos de su país

Mientras, Mou dirigió una sesión de entrenamiento de esas que la última vez que habló del tema definió como 'días de vacaciones'. Cualquier parecido de ayer con un entrenamiento habitual es pura coincidencia. La falta de jugadores marcó por completo la sesión. En el césped de Valdebebas sólo se presentaron ocho futbolistas, todos ellos de la primera plantilla. Los porteros Dudek y Adán comenzaron su sesión apartados, mientras que Pedro León, Mateos, Marcelo, Granero, Gago y Albiol hacían rutinas específicas para ellos seis. Los últimos dos se ejercitaron con el grupo por primera vez tras sus lesiones. Kaká y Garay se recuperaron en el gimnasio.

Como es costumbre en Mourinho, el entrenamiento tuvo mucho balón, pero esta vez el luso no se mostró tan participativo como en otras ocasiones. No hubo gritos, no cortó jugadas, se limitó a ordenar desde una esquina mientras departía con su corte de ayudantes, ayer seis, tantos como los jugadores de campo disponibles. Para terminar de escenificar la poca intensidad con la que se tomó la sesión, Mourinho decidió no terminarla. Cuando pasó la primera hora y aún quedaba otra media, el portugués cogió los bártulos y se retiró al vestuario. Fue el preparador físico, Rui Faría, quien se encargó de finalizarla. Mou no tuvo palabras para nadie. Por supuesto tampoco para Pedro León, a quien ha sacado de sus dos últimas convocatorias.

Ayer estuvo en Valdebebas, en lo que él consideradías de vacaciones

Lejos de Madrid, Lass se zafó del silencio del club para comentar la actualidad. 'Al contrario de lo que la gente piensa, Mourinho es buena persona', señaló el galo, quien rechazó su función como lateral. 'Compito con un campeón del mundo y un semifinalista, pero todo queremos jugar; si no estoy contento, buscaré soluciones en enero', explicó.