Público
Público

'La Niña' da el golpe

La navarra Beatriz Recari gana un torneo del circuito americano

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

Encontró su vocación tras una tarjeta de 100 golpes. 'Imagino que finalicé la última, tampoco lo sé', recuerda Beatriz Recari. Su historia como golfista comenzó ese día. Con 11 años, un handicap 36, sin un hierro 7 ni una madera en su bolsa para disputar ese Campeonato de España que apareció en el calendario tan sólo un mes después de empezar a acompañar a su padre, José Luis, a un campo de golf. 'Volvíamos (se refiere a ella y su padre) en coche a Pamplona después del torneo y, a pesar del resultado, sentía que podía ser una jugadora ganadora', incide Recari.

La navarra completó ayer su autodefinición, 12 años después, en el campo californiano de Blackhawk, con una victoria en el CVS/pharmacy que zarandeó la historia del golf femenino nacional. Un putt para par en el hoyo 18 predestinaba el segundo éxito de una jugadora española en el circuito profesional norteamericano después de aquel pionero torneo el Open de Hawái de Marta Figueras Dotti en 1994. Un hito conseguido en la prehistoria femenina de este deporte. Sin apenas licencias, patrocinadores, estructuras, circuito nacional ni modelos en quienes fijarse.

La situación se invierte en el presente. No sólo por el Banesto Tour, por la Copa de Europa disputada en la Comunidad Valenciana, por las becas en centros de alto rendimiento y tecnificación o por la presencia de Tania Elósegui en el equipo europeo de la pasada Solheim Cup. Está de moda por Pamplona, por la victoria de María Hernández en el Open de Eslovaquia del circuito europeo y, sobre todo, por la campanada de Recari, una de las cuatro españolas que consiguieron a principios de año la tarjeta americana. La mejor prueba de madurez. Podría haber ganado cualquiera de ellas: Azahara Muñoz, María Hernández, Tania Elósegui o la propia Beatriz Recari.

Pero ha sido la navarra la que se apoderó del foco. Recari es la primera rookie que gana en 2010 y se asegura mantener la tarjeta de un circuito en el que ha disputado 15 torneos y firmado tres top ten. 'Parece una tontería pero mejoré en el campo cuando apliqué las matemáticas', explica. Acostumbrada a jugar en Europa en campos medidos en metros y con hoyos más cortos, Recari fue ganando distancia en Estados Unidos aplicando un 10% de potencia tras la conversión de metros a yardas en sus golpes.

Un camino que recorrió, en los primeros meses, autofinanciándose con los premios que conseguía y, posteriormente, con el apoyo del padre de Sergio García. El Niño se ha estancado; irrumpe La Niña. 'Papá García me ayudó suministrándome material y financiándome muchas bolas de prácticas', asegura Beatriz, acostumbrada a ser preguntada en Estados Unidos por los sanfermines, lectora acérrima de cualquier artículo relacionado con Seve y con un lema predilecto: 'El miedo no existe'.