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"Ojalá Maradona hubiera estudiado"

El doctor Xavier Ramírez, tutor de jugadores universitarios educados en La Masía, contradice el tópico: "¿Quién dice que los futbolistas no tienen tiempo para estudiar una carrera? Muniesa, desde luego, no&quo

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Xavier Ramírez es uno de los profesores de microeconomía en el Instituto Químico Sarrià de la Universidad Ramón Llull que tiene un convenio de colaboración con el Barça. De hecho, el club financia los estudios de jugadores como Muniesa, que ya ha debutado con el primer equipo, que estudia Administración y Dirección de Empresas en esta facultad y que representa al futbolista ilustrado del futuro. Xavier Ramírez es el tutor de Muniesa y de otros jóvenes nacidos para el fútbol profesional en La Masia, como Martí Riverola, Illie Sánchez, Oriol Rosell o Sergi Roberto, cuya principal diferencia con el resto de estudiantes es que necesitan más tiempo para terminar la carrera. 'En su vida como futbolistas, la universidad les resulta útil tanto en su relación con la prensa como con sus propios compañeros', destaca Ramírez, de 48 años, los diez últimos dedicados a la enseñanza.

¿Por qué es beneficiosa la universidad para un futbolista de elite?

Permite desconectar. Muniesa me lo dice muchas veces. Aquí trata con gente normal y corriente que le recuerda que en el fondo es uno más. Su principal diferencia con el resto de estudiantes es que el día menos pensado se van. Todavía recuerdo cuando Martí Riverola me dijo, 'profe, que me marcho al Vitesse', sólo me quedó desearle que le fuese bien y que diese recuerdos a Chapi Ferrer.

En realidad, no parece fácil motivar a chavales que triunfan y tienen la vida casi resuelta. Estudiar no es fácil, doctor.

Evidentemente, es gente que tiene menos tiempo. No es lo mismo un estudiante como Marc, el hermano de Piqué, que, por ejemplo, Muniesa, Illie Sánchez u Oril Rosell.  Pero el hecho de que tengan un nivel adquisitivo alto no significa que no tengan la cabeza bien amueblada. No se sienten divos y si están aquí entre otras cosas es porque les caracteriza el ansia de superación.

Entonces no es verdad que los futbolistas no tengan tiempo para estudiar.

No, sinceramente, yo creo que la razón no está ahí. Muniesa me lo dice a menudo. 'A veces, profe, las concentraciones son tan largas que no sé lo que hacer'. Por lo tanto, yo creo que tiempo siempre hay, sobre todo ahora que hay tantas plataformas y uno dispone de conexión a Internet en cualquier parte del mundo. 

¿Un futbolista tiene trato de favor en su universidad?

A nivel académico, no, pero a nivel administrativo, sí. ¿Qué significa esto? Pues sabes que si tienen fechas libres en julio los examinas en esa época y que, a diferencia de otros estudiantes, puede que ellos sí tengan mi teléfono móvil. Pero, vamos, el resto de estudiantes tienen las puertas de mi despacho abiertas toda la semana.

¿Usted cree que un futbolista podría recibir ese trato en una universidad pública?

Quizá no sería tan ágil como aquí, que tenemos más margen para planificar algo específico, pero yo creo que con el tiempo sí.

¿Por qué La Masia pregona el futbolista ilustrado? En los éxitos de ahora del Barça no hay ningún jugador graduado.

Bueno, es que el Barcelona es uno de los clubes que más está haciendo por la educación de los profesionales. Cuando llegó Guardiola exigió que en todas las categorías se entrenase por la mañana y ahora ya no es como antes. Ejemplos como los de Ian Rush o Trevor Francis se están acabando. Ni siquiera como el de Messi cuando llegó con 14 años al Barça y se concentró casi exclusivamente en darle al balón. El propio fútbol cada vez se parece menos al de antes, ahora hay un alto contenido de estrategia, cosas que obligan al futbolista a razonar continuamente, a emplear la cabeza.

Usted tiene 48 años. ¿Qué recuerda del Barça de su infancia?

Entonces era otra cosa. No estábamos tan acostumbrados como ahora al éxito. Recuerdo la Copa del Rey del 78, la Recopa del 79, la Copa del 81 y la Liga del 86 con Venables, pero no era lo de ahora.

¿Sería capaz de imaginar a futbolistas de esa época como Maradona, Schuster, Simonsen en la universidad?

¡Ojalá Maradona hubiese estudiado! Pero era otra época, claro. No es lo mismo, aunque yo no encasillo a todos los futbolistas de antes en el mismo grupo. Mire a Zubizarreta, que es un hombre muy preparado, a Eusebio, a Amor, a Txiqui Beguiristain, que es el director de fútbol del Manchester City, o al mismo Guardiola. Sin tener un título universitario, es un maestro.

Hay que acabar con viejos mitos entonces.

Ahora, por descontado, es más difícil que el futbolista o el deportista, en general, se pierda. Pero insisto que el pasado nos deja cabezas muy bien amuebladas. Yo recuerdo de ir a la universidad con Sagales, que era un espléndido jugador de balonmano en el Barcelona. Puedo hablarle también de Barrufet, de Solozábal, de Alex Corretja... En todas las épocas existe gente preparada.