Publicado: 13.07.2014 08:00 |Actualizado: 13.07.2014 08:00

El Olimpo aguarda a Messi

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La gran oportunidad de Leo Messi ha llegado. Después de ganar todo los trofeos posibles con la zamarra del Barcelona, el argentino tiene esta noche la posibilidad de escribir con tinta indeleble su nombre como, quizás, el mejor futbolista de todos los tiempos. Pese a sus múltiples logros vestido de azulgrana, el hecho de no haber resultado determinante con la selección de Argentina y la comparativa sempiterna con Diego Armando Maradona han puesto en entredicho la posibilidad de que pueda ser incluido en el Olimpo del fútbol. Un Olimpo hasta el que puede escalar en esta final ante Alemania si hace posible que la albiceleste estampe la tercera estrella sobre su escudo.

Muy pocos futbolistas a lo largo de su carrera tienen la oportunidad de ganar todos los trofeos posibles con un mismo equipo. Aún menos los que consiguen hacerlo varias veces. Y ninguno puede añadir a ese palmarés una incalculable cantidad de trofeos individuales como atesora Lionel Messi, entre ellos cuatro Balones de Oro. El futbolista argentino es historia viva en su club y uno de los mejores futbolistas, si no el mejor, de la actualidad. Pero un lunar en su expediente le impiden alcanzar, hasta la fecha, la categoría de leyenda viva del balompié: su papel con Argentina y el papel de Argentina en el mundo. Mientras que en el Barcelona ha ganado todo y es el principal referente, en la albiceleste, el delantero no ha logrado manifestar el grado de excelencia que muestra como culé. Una losa que se acrecienta con las constantes comparaciones con uno de los mejores futbolistas que el mundo ha visto: Diego Armando Maradona.

'El Pelusa' fue el jugador más determinante de la década de los 80 y guió a su selección a la consecución de su segundo entorchado mundialista, ascendiendo así a la categoría de mito. Messi, que no había nacido cuando el combinado sudamericano consiguió su último Mundial, allá por el año 1986, tiene esta noche la oportunidad de emular a Maradona y desprenderse así de la losa que lleva arrastrando desde prácticamente el inicio de su carrera.  28 años después, y tras perder su oportunidad en Italia 90', precisamente ante Alemania, Argentina tiene ante sí una nueva oportunidad para bordar la tercera estrella en su pechera.

Estos días, precisamente Maradona ha intentado quitar presión a Messi y está dispuesto a lo que haga falta con tal de que triunfe y dejen de compararles: "Si Messi tiene que superar a Maradona levantando la copa, le pongo la alfombra roja", llegó a decir al respecto.

Sus opciones para lograrla dependerán del rendimiento de su mejor futbolista, quien por otra parte no está resultando todo lo determinante que debería en Brasil. Y es que el papel de 'La Pulga' en el torneo ha ido decreciendo a medida que pasaban los partidos. Si bien es cierto que en la fase de grupos resultó decisivo en los choques ante Irán y Nigeria, en las rondas eliminatorias Messi no ha brillado al nivel que se le presupone, llegando a pasar en algunos encuentros a un segundo plano, como en las semifinales ante Holanda o en los cuartos frente a Bélgica.

Cuatro goles, todos ellos en la primera fase, y una asistencia, ante Suiza a Di María, son las estadísticas del astro argentino en este Mundial. Unos guarismos que, pese a todo, mejoran con creces los obtenidos en la pasada edición disputada en Sudáfrica, donde la eliminación en cuartos -también ante los teutones- desencadenó un tsunami de críticas sobre su rendimiento con su selección. Cuatro años después, las aguas bajan más calmadas y, ahora sí, Leo siente el apoyo de su hinchada, que han depositado en él sus esperanzas de triunfo.

La sombra de Maradona es alargada y las comparaciones siempre estarán ahí, pero si Argentina logra salir de Maracaná como campeona y Messi consigue, por fin, resultar decisivo con la zamarra albiceleste, nadie podrá privarle del honor de ser considerado uno de los mejores jugadores de todos los tiempos. A fin de cuentas, es la Copa del Mundo la que otorga la llave para cruzar las puertas que dan acceso al Olimpo del fútbol.