Público
Público

Pau, hermano mayor

Los Lakers barren a los Grizzlies al ganar por 124-105 en otro duelo fraticida entre los Gasol

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

Los Ángeles Lakers borraron de la pista sin miramientos a los Memphis Grizzlies por 124-105 en un partido que tomó un rumbo claro desde el segundo cuarto, cuando los locales ya habían adquirido una renta de 29 puntos.

Pau Gasol volvió a ser el mejor de los angelinos con 21 puntos y 13 rebotes, mientras que Kobe Bryant aportó 23 tantos en 24 minutos.

Por Memphis destacaron Rudy Gay con 30 puntos, Mike Conley con 16 tantos y ocho asistencias y Marc Gasol con 11 puntos, ocho rebotes y cinco asistencias. La diferencia en los rebotes (59-36) resultó decisiva, tanto como la ausencia en los Grizzlies de Zach Randolph, que sigue con molestias en la parte baja de la espalda.

Un inicio eléctrico de Bryant (13-2) no pudo eclipsar el monopolio establecido por el duelo fratricida entre los Gasol, a cada cual más entonado para sus equipos durante los primeros compases.

El hermano mayor acabó el primer cuarto con nueve puntos y seis rebotes, y Marc le dio la réplica con nueve tantos y cuatro rebotes, aunque la desventaja al término del primer periodo (34-23) llegó principalmente debido a que el equipo de Lionel Hollins falló sus primeros nueve lanzamientos a canasta.

Los locales metían la directa anotando el 52 por ciento de sus tiros y haciéndose con seis rebotes ofensivos, aunque la ofensiva de los de Phil Jackson no cesó de aumentar. Dos triples de Lamar Odom y un mate de Matt Barnes tras fallo en una penetración de Shannon Brown situaron la renta en 25 (53-28, m.18) tras un parcial de 10-0.

Brown y Blake cumplen con buenos números cuando Fisher descansa

La segunda unidad angelina mostraba un nivel altísimo mientras el rival se remitía a la calidad de Rudy Gay, Mike Conley y el propio Gasol para salvaguardar su imagen a duras penas. Bryant, entretanto, sumaba su tercer triple sin mácula y daba a los Lakers una ventaja de 29 (70-41, m.23) poco antes de llegar al descanso.

Con poco que rascar en la segunda mitad, el público fue testigo de cómo Odom superaba la marca de los 11.000 puntos en su carrera, y se convertía así en el décimo jugador que más rápido alcanza esa cota anotadora, al mismo tiempo que supera los 6.000 rebotes y las 3.000 asistencias.

Un mate a aro pasado de Pau Gasol tras sellar en la zona a su hermano fue la nota más destacada de un tercer cuarto (97-76) en el que los Lakers bajaron algo de revoluciones -excepto Brown, sumido en un estado de forma mágico-, y dieron un respiro a su rival, en donde Gay se mostró especialmente inspirado, con 15 tantos.

Gasol vuelve a marcarse otro doble-doble

En los últimos 12 minutos tanto Brown como Steve Blake tomaron las riendas en el ataque de los Lakers, en tanto que los visitantes (cuyo banquillo había anotado siete puntos hasta el comienzo del último periodo) mejoraron con la presencia de Tony Allen y el resurgir tardío de Conley.

Bryant, que no disputó el último cuarto, se quedó a un solo minuto de superar a Kareem Abdul-Jabbar como líder histórico de los Lakers en cuanto a minutos disputados, cuya marca es de 37.492.

Relajado y con una amplia sonrisa en su rostro, la estrella californiana se dedicó a admirar un tremendo 'alley-oop' culminado por el novato Devin Evanks y a lamentar que el Staples Center se quedara sin tacos gratis, una vez que el rival superó la barrera de los 100 puntos, aunque eso no impidió que la ola hiciera acto de presencia en las gradas.

'Cuatro victorias y ninguna derrota es un muy buen arranque de temporada', dijo el español. 'Esperemos seguir jugando a un buen nivel y lo difícil será mantenerlo', añadió. 'Todo lo que no fuera empezar así será algo anormal. Tenemos un gran equipo, con mucha experiencia, y ya tenemos unas cuantas batallas juntos. Queremos más éxito. Cuando vuelva (Andrew) Bynum seremos más fuertes aún y esperemos que las lesiones nos respeten', manifestó Gasol, quien cree que la plantilla de esta temporada es 'más amplia'. 'Tenemos un banquillo más profundo que el año pasado', reconoció.

'Siempre es un sentimiento y un partido especial'

Acerca de los Grizzlies apuntó: 'Siempre es un sentimiento y un partido especial jugar contra el que fue mi equipo durante seis temporadas y media. Pasé muchos años, muchas batallas, algunas alegrías y alguna tristeza. Ahora mi hermano está allí y siempre es especial'.

Pau y su hermano Marc, que la anoche anterior cenaron sushi juntos, según desveló el 16 de los Lakers, mantuvieron un bonito duelo en el primer periodo del partido. 'Cuando crecíamos tirábamos mucho juntos y luego hacíamos uno contra uno. Era una competición sana y dura entre hermanos. Ahora a veces nos pasamos de agresividad, pero es un buen test. Lo pasamos bien el uno contra el otro', comentó.