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"Pido disculpas públicamente"

Ujfalusi no logró que Messi le recibiese el domingo, así que le envió este lunes un sms desde el móvil del Kun Agüero

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'Lo siento. Quería disculparme públicamente, porque sinceramente no fue mi intención. Quise disputar la pelota, la toqué también, y tuve mala suerte bajando el pie y pisando el tobillo de Messi. Espero que se recupere pronto', comenzó diciendo Ujfalusi con la voz entrecortada. Ante una sala de prensa abarrotada de medios de comunicación el checo no evitó ninguna pregunta e intentó mitigar el incendio originado por su fea entrada a Messi. 'Viéndolo por televisión las imágenes asustan. Es feo hacer daño a cualquier jugador y no es mi estilo', se defendió el defensa rojiblanco.

A Ujfalusi, sin embargo, no parece preocuparle que el pisotón al argentino le cueste la fama de duro. 'Creo que esa etiqueta ya no la voy a poder cambiar. Soy un jugador que juego al máximo; lo de ayer (por el domingo), al ser Leo que es el mejor del mundo, se habla más', dijo el rojiblanco, quien reivindicó un trato igual para todos los futbolistas. De hecho, cuando le preguntaron por el precedente de la entrada de Gurpegi a Agüero, se desahogó un tanto abrumado por los reproches: 'Claro, hay muchas entradas más duras que la mía; hay que proteger a todos los jugadores, no sólo a los mejores del mundo, a cualquier jugador'.

Las últimas horas no han sido nada fáciles para el checo. Según un compañero suyo, 'Ujfa está afectado, sobre todo porque haya gente que diga que tuvo intención de hacer daño a Messi'.

Tras la expulsión, Ujfalusi se marchó del vestuario y, tras intentar disculparse sin éxito con Messi, abandonó el Calderón. 'Traté de hablar con él, pero Leo estaba caliente y no lo conseguí', reconoció este lunes el checo. Ujfalusi se fue a casa disgustado, por la entrada y la expulsión, y sin hacer declaraciones de lo sucedido.

Este lunes llegó de los primeros al entrenamiento de recuperación diseñado por Quique Flores. Estuvo poco hablador y, aunque recibió el cariño de sus compañeros, su cara denotaba el desencanto. Mandó un mensaje a Messi desde el móvil de Agüero y más tarde, tras consensuarlo con el departamento de comunicación del Atlético, dio la cara ante la prensa.

'Estoy bien ahora que sé que Messi no se rompió nada. No fue mi intención hacerle daño. Fue una jugada dura y tuve mala suerte. Voy a trabajar y a esperar sanción', dijo Ujfalusi resignado. La del domingo fue la tercera expulsión del checo en tres años en el Atlético, dos en Liga (ante Espanyol y la de anteayer) y una en Copa ante el Recreativo en Huelva.