Publicado: 17.09.2015 12:00 |Actualizado: 17.09.2015 16:45

Las pretemporadas millonarias
de Real Madrid y Barça les cuesta
una plaga de lesiones

Cada vez está más comprobado que viajes veraniegos tan largos y tantos amistosos concentrados perjudican claramente al futbolista. El caso más significativo es el de Bale. Curiosamente, el soleo de la pierna izquierda es la zona más propensa a lesionarse. 

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Gareth Bale se retira lesionado en el encuentro de Champions contra el Shakhtar Donetsk. /EFE

Gareth Bale se retira lesionado en el encuentro de Champions contra el Shakhtar Donetsk. /EFE

MADRID.- Tres jornadas de Liga, menos de mes y medio de competición oficial y resulta altamente sospechoso el elevado número de lesiones musculares que sufren varios equipos españoles, empezando por el Real Madrid y Barcelona. El galés Gareth Bale, con una lesión en el gemelo izquierdo, encabeza la lista en el Real Madrid donde debemos incluir también al brasileño Danilo y al colombiano James, los dos con problemas físicos que les ha obligado a estar apartados cerca de un mes de los terrenos. En el caso del galés se añade la circunstancia de ser la cuarta lesión que sufre en la misma zona en los dos últimos años.

Problemas musculares que ya tuvieron durante la pretemporada el francés Karim Benzema o el portugués Pepe. A esta relación de afectados hay que sumar la ausencia de Sergio Ramos con una luxación del hombro izquierdo. Varane también se tuvo que retirar el pasado miércoles durante el partido ante el Shaktar Donest, pero se debió exclusivamente a un corte muy molesto en la zona del tobillo.



Tampoco en el Barcelona se quedan cortos a la hora de extraer la relación de jugadores que tienen o han sufrido molestias musculares en este inicio de temporada. Caso aparte es la rotura del ligamento de la rodilla de Rafinha, consecuencia de una durísima entrada sufrida en el Olímpico de Roma. El jugador del Barça tendrá que pasar por el quirófano y se perderá prácticamente toda la temporada. Muchas han sido las voces críticas con la decisión del colegiado del encuentro, el holandés Björn Kuipers, de sancionar la entrada de Nainggolan con tarjeta amarilla.

Momento de la falta de Nainggolan a Rafinha. /REUTERS

Momento de la falta de Nainggolan a Rafinha. /REUTERS

Sin embargo, según ha podido saber Público, la UEFA estipula que este tipo de acciones se deben sancionar solo con amarilla y no con roja. Algunos árbitros consultados así lo corroboran y consideran que la falta no se comete con mala intención y que solo supone una zancadilla por detrás sin excesiva fuerza que corta un ataque. 

Sin embargo, la última lesión muscular del equipo azulgrana, la sufrida por Thomas Vermaelen el pasado sábado en el Vicente Calderón, es en la misma zona que el galés Gareth Bale, el soleo de la pierna izquierda. Lo mismo le sucede al portero azulgrana Claudio Bravo actualmente de baja también por culpa de la misma dolencia. Además en el caso del chileno es aún más llamativo porque se produjo la lesión el pasado 8 de septiembre en el transcurso de un entrenamiento.

La lista de lesiones musculares azulgranas la completa actualmente Dani Alves que tuvo que ser sustituido en el primer partido de Liga en San Mamés por una rotura en el abductor de la pierna derecha. Sin olvidarnos que Jordi Alba no pudo participar en la Supercopa de Europa ante el Sevilla por culpa de una pequeña rotura en el abductor derecho.

Otro club quejado seriamente por las lesiones es el Athletic Club de Bilbao que ha visto como en este inicio de temporada ya se ha lesionado Iñaki Williams en dos ocasiones además de Mikel San José y Xabi Etxeita, todos ellos también por cuestiones puramente musculares.

¿Por qué tanta lesión muscular? ¿A qué se debe?

Si bien no existe “una fórmula mágica”, como bien argumenta José Luis San Martín, preparador físico durante 37 años en el Real Madrid y ocho de ellos en la primera plantilla; a la hora de explicar los motivos de que provocan una lesión muscular en un jugador; si parece claro que hay una serie de factores que claramente propician que esto suceda. Y son principalmente dos: las malas configuraciones de las pretemporadas y la elevada carga de partidos.

Y en este orden parece claro que el hándicap fundamental son estas “mega” giras veraniegas cada vez más habituales en los equipos de fútbol que dejan enormes cantidades de dinero en las arcas del club pero provocan una enorme deficiencia física de los jugadores de cara a la pretemporada. Porque como el propio San Martín explica, las pretemporadas están para que “los jugadores carguen las pilas, para que se les sometan a unos esfuerzos y exigencias que sólo pueden hacerse en esta época e imposibles de realizar durante la temporada normal cuando están jugando cada tres días”.

El preparador físico José Luis San Martín: “Estos viajes tan lejos es lo menos adecuado a la hora de diseñar el plan de trabajo de un jugador porque son deficiencias en el trabajo que luego los profesionales lo acaban acusando”

Y está claro que para poder realizar este trabajo intensivo con “demanda de oxígeno” de los jugadores por la elevada exigencia física, lo menos recomendable es estar viajando de un lado para otro, con traslados maratonianos en avión, jugando amistosos comerciales cada dos o tres días. “Estos viajes tan lejos es lo menos adecuado a la hora de diseñar el plan de trabajo de un jugador porque son deficiencias en el trabajo que luego los profesionales lo acaban acusando”.

Si repasamos el plan veraniego de los dos grandes, el Real Madrid empezó su gira en Melbourne, Australia, con una temperaturas que no sobrepasaban los diez grados de temperatura y de ahí se pasó justo al extremo opuesto, unas temperaturas de 30 grados con una elevado grado de humedad que sufrieron los profesionales al aterrizar en China. Como bien expone San Martín “hace falta entre cuatro o cinco semanas de pretemporada en condiciones normales para poder trabajar este tipo de esfuerzos que luego van a trabajar durante la temporada. Esto permite a los jugadores recuperarse más rápido de esta acumulación de esfuerzos además de tener una musculatura bien oxigenada para prevenir precisamente las lesiones”. Para el ex preparador físico madridista, y según establecen los estudios, un jugador si quiere estar físicamente bien “debe entrenar 1000 horas en 10 años”, es decir a una media de 100 horas al año.

“Bale realiza un número elevadísimo de esfuerzos muy cortos en intensos durante un partido. Si no acumula entrenamientos durante la pretemporada con gran volumen e intensidad y no recupera bien, la posibilidad de lesionarse es elevadísima”

Como exponíamos al principio, es especialmente llamativa la circunstancia de Gareth Bale, aquejado ya en repetidas ocasiones de la misma zona muscular. Para José Luis San Martín esto se explica precisamente en la propia constitución física del galés. Estamos hablando de un jugador muy explosivo, de reacciones en carrera muy explosivas que necesita de una pretemporada incluso aún más exigente. “Bale realiza un número elevadísimo de esfuerzos muy cortos en intensos durante un partido. Si no acumula entrenamientos durante la pretemporada con gran volumen e intensidad y no recupera bien, la posibilidad de lesionarse es elevadísima”.

Parece claro que este último periplo veraniego está pasando factura al Real Madrid, lo mismo que al Barcelona. Cerca de 19 millones de euros de beneficios le ha supuesto al conjunto blanco su estancia en Australia y China; unos 9 millones le ha supuesto al equipo azulgrana su gira americana aderezada con cuatro partidos amistosos. Parece claro que económicamente es indiscutible los enormes beneficios que reportan estos “trasiegos” veraniegos a los clubes. Otra cosa bien distinta es si realmente compensan viendo posteriormente la plaga de lesiones que sufren.

Un calendario terrorífico para los futbolistas

Equipos como el Barcelona y el Athletic de Bilbao han tenido un inicio de temporada terrorífico

A esta planificación de pretemporada nada aconsejable según los expertos físicos , entre ellos José Luis San Martín; se suma otra circunstancia muy importante y es el elevado número de partidos que ya acumulan los jugadores en apenas un mes de competición. Es un calendario terrorífico que expone a los futbolistas a un elevado número de esfuerzos en muy pocos días cuando el cuerpo todavía no está físicamente en condiciones.

Si analizamos fríamente este inicio de temporada, especialmente el vivido por el Barcelona, vemos que desde el pasado 11 de agosto ya ha disputado dos títulos importantes, Supercopa de Europa y los dos encuentros de la Supercopa de España, además de tres jornadas de Liga y uno de Liga de Campeones. De todos estos, cinco los jugó en apenas 18 días. El 11 arrancó con la Supercopa de Europa, el 14 y 17 tuvo que disputar ante el Athletic Club de Bilbao la competición que lleva el mismo nombre en España, los días 23 y 29 jugó los compromisos correspondientes a las dos primeras jornadas de liga. Es decir, el Barcelona ha jugado el pasado mes de agosto un partido oficial de competición prácticamente cada tres días. Algo inasumible físicamente para un profesional.

Algo similar le ha sucedido al Athletic Club de Bilbao, el tercero en discordia en esta plaga de lesiones. Los de Ernesto Valverde, además de la Supercopa de España y las dos jornadas ligueras, hay que sumar los partidos disputados de la previa de la Liga Europa que le han permitido clasificarse para la segunda competición continental. Sólo el Real Madrid ha tenido un inicio de temporada más tranquilo.

A este calendario terrorífico se suma el éxodo masivo de futbolistas internacionales que han sufrido los clubes grandes por los compromisos de clasificación de las selecciones europeas para la próxima Eurocopa de Francia. En la mayoría de los casos los jugadores han estado expuestos a grandes exigencias en apenas semana y media disputando dos partidos cruciales para poder asegurarse su presencia en la gran cita del próximo verano.

Bale, paradigma de los lesionados

Sin duda Gareth Bale es el jugador que mejor ejemplariza esta situación. El galés ha estado expuesto a un nivel de exigencia altísimo, teniendo en cuenta que Galés está ante la oportunidad histórica de clasificarse por primera vez para una Eurocopa. Y cuando no han sido compromisos internacionales, son amistosos que han obligado a muchos futbolistas a desplazarse a miles de kilómetros para atender las obligaciones comerciales de sus selecciones nacionales. Obligaciones que han costado enormes contratiempos a los clubes. Aquí el Real Madrid es el más perjudicado dado que tanto Jamés, con una rotura muscular en su muslo izquierdo y Danilo, con una rotura en la fascia del pie derecho, se lesionaron en sendos partidos con la selección colombiana y brasileña.

No encontramos entonces que, a mediados del mes de septiembre, hay muchos futbolistas que ya suman cerca de 1000 minutos de encuentros oficiales además de miles de kilómetros en desplazamientos.

El sóleo, la gran pesadilla de la pretemporada

Y entre todas las lesiones musculares, llama especialmente la atención el hecho de que la gran mayoría están localizadas en la misma zona, en el sóleo de la pierna izquierda. Como ya explicamos al principio, tres son los jugadores que actualmente están de baja por el mismo motivo. Además, como bien explica el propio José Luis San Martín, se trata de una lesión “muy complicada toda la que afecta al sóleo”. La explicación la aporta el veterano preparador físico madridista y radica en que “además del tiempo donde el jugador no puede hacer nada que suele estar en torno a tres semanas para que la rotura cicatrice.

A eso hay que sumar luego el proceso de readaptación, de ir entrando en la dinámica de grupo en los entrenamientos para empezar a coger otra vez el tono muscular y finalmente el posterior proceso de ir entrando poco a poco en la dinámica de competición”. Algo que, como bien expone el propio San Martín, “no puede hacerse de forma inmediata. El jugador debe ir entrando paulatinamente en la dinámica de competición” porque, de lo contrario, el porcentaje de que pueda recaer es altísimo.

Parece claro entonces que, o se cambia la forma de configurar las pretemporadas o se diseña un calendario menos exigente, o de lo contrario esta plaga de lesiones que sufren los clubes, especialmente los grandes, se va a convertir en una constante. Es el momento de analizar si compensa ingresar tanto millones en pretemporada cuando estás exponiendo a tus estrellas a unos elevados grados de lesión que ponen en peligro el principal objetivo de los grandes clubes: ganar el mayor número posible de títulos.