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Protagonistas de los otros domingos sin fútbol

Cronología de los diferentes parones que ha sufrido la Liga española de fútbol

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'No era fácil hacer huelga en 1979'

La primera huelga del fútbol español fue el 4 de marzo de 1979 y duró una jornada. El país estaba en plena transición. La constitución del sindicato de futbolistas (AFE) meses antes del primer parón 'ya había sido una dura batalla', recuerda Del Bosque, por entonces jugador del Real Madrid. 'No era fácil hacer una huelga en 1979, aún muy reciente de donde veníamos', prosigue el actual seleccionador, que formó parte del Comité de Huelga: 'Mi padre me decía que no me metiera en líos, aun había miedos, pero sólo pedíamos que se nos incluyera en la Seguridad Social, que se aboliera el derecho de retención y que no hubiera límite de edad para jugar en Tercera'.

No eran muchos los futbolistas con estudios, pero Del Bosque los recuerda muy capacitados: 'Eran gente muy preparada, estaban Manuel Esteo, un exportero del Atlético, Cabrera Bazán, que llegó a ser eurodiputado, y Carceller. Hicimos las cosas de manera muy limpia'. De Quino, presidente de la AFE, el futbolista que decidió retirarse durante un año porque el Betis no quería dejarle marchar, tiene un gran recuerdo: 'Tenía liderazgo, igual que Asensi, el otro presidente'. El primer partido que no se disputó fue un Castilla-Sabadell de Segunda que debía empezar al mediodía. En el Bernabéu, 2.000 personas increparon a los jugadores. 'Como ahora, también se veía al futbolista como un adinerado sin derecho a la huelga', concluye Del Bosque.

Con el Mundial 82 de fondo, se disputaría en España al final de esa temporada, los jugadores decidieron no empezar el campeonato de Liga. En la huelga del 79 lograron entrar en el régimen de la Seguridad Social, pero el derecho de retención, por el cual los clubes podían retener durante un año a los jugadores que acababan contrato, aún no había sido abolido. 'Yo pedí unas cantidades, no me las daban y me quedé un año más con un aumento del 10% que era lo estipulado cuando los clubes te retenían a la fuerza', dice Quique Setién, que era la gran estrella del Racing y uno de los grandes talentos jóvenes del fútbol español. También se reivindicaba en aquella segunda huelga el pago de las deudas en los salarios de los futbolistas y que no entrara en vigor la obligación de alinear un jugador sub-20 en cada partido.

'Recuerdo que las presiones de los clubes fueron tremendas y muchos compañeros lo pasaron mal porque tenían miedo. No se expresaban con claridad por miedo a represalias. Amenazaban con no pagarnos e incluso con despedirnos', remeora Setién, que, un año más tarde, fue vocal de la AFE. Entre las amenazas de los patronos también figuraban la publicación del salario de todos aquellos que secundaran la huelga. 'La gente de la calle no veía bien nuestra huelga y esa era una medida de presión más, pero también defendíamos al jugador modesto, al que no estaba en la élite y no ganaba tanto'.

Segunda huelga dentro de la misma temporada. Duró una jornada. Las reivindicaciones seguían siendo las mismas que en septiembre. Faltaban tres jornadas para la conclusión del campeonato y la Liga estaba en juego. Presiones aparte, incluidas de la Federación para que la selección no perdiera fechas para preparar el Mundial, esa fue una de las grandes razones que dividió a los futbolistas. Barça y Real Sociedad, que se jugaban el título, alinearon a todos sus profesionales. Los futbolistas del Madrid secundaron la huelga al completo, pero sus dirigentes mandaron a Castellón a un equipo de amateurs entre los que estaba Míchel, que marcó de penalti uno de los goles que le dio el triunfo a su equipo (1-2). 'No consideré que aquello fuera mi debut con el Real Madrid, aunque nos dieron una charla en la que nos dijeron que representábamos al primer equipo porque se estaban jugando el título y necesitaban ganar. No sentí presión alguna'.

El propio Míchel comprobó en el viejo Castalia cómo aquella huelga no fue secundada por todos los futbolistas. Los vestuarios se dividieron: 'Recuerdo que en el Castellón había tres o cuatro profesionales. El portero Racic, Planelles... Aquella huelga fue una medida de presión, pero todo resultó un poco ridículo. Dos años más tarde, volvió a suceder lo mismo, aunque después Magistratura prohibió a los clubes que alinearan a juveniles'.

En la segunda jornada de la Segunda División de la temporada 84-/85 el Cádiz y el Celta alinearon a sus juveniles ante la huelga convocada por la AFE. Tres futbolistas profesionales de los amarillos se saltaron las indicaciones del sindicato y decidieron jugar el encuentro. El portero SuperPaco, el central yugoslavo Vojinovic y el centrocampista Ricardo Escobar estuvieron a disposición del entrenador Benito Joanet. El mediocentro resultó decisivo ya que marcó el primer gol de los gaditanos en la victoria por 2-0. 'Decidí no hacer la huelga por motivos deportivos y personales. Lo estuve pensando y me decidí por jugar aquel partido'.

José González y Alfonso Cortijo, ahora técnicos del equipo, debutaron como juveniles en aquella jornada. 'Mis compañeros se portaron muy bien conmigo. No tuve ningún problema. Sigo pensando que no hice nada malo. Eso sí, recuerdo que tuve que entrenar apartado durante varios días', recuerda Escobar. Disputó más de 250 partidos con el Cádiz y llegó a ser internacional en la categoría juvenil en el Mundial de Túnez disputado en 1975. 'Creo que siempre tiene que haber una salida dialogada antes de tomar una decisión tan drástica como la huelga. Uno está en el derecho de hacerla o no hacerla, no me considero esquirol. Algún directivo me insinuó que convenciera a mis compañeros para jugar'.