Público
Público

Punto fatídico

Granada y Elche empatan a cero y todo se decide en Elche

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

Los penaltis fallados persiguen la lucha del Granada por ascender a Primera. Si ante el Celta fue Dani Benítez el que falló dos y se atrevió con el tercero en la tanda de penaltis, ayer el ejercicio de coraje le tocó a Abel Gómez en pleno descuento. El centrocampista erró el primer intento, detenido por Jaime, pero Pino ordenó la repetición por invasión del área de un jugador ilicitano antes de tiempo. Allí fue de nuevo Abel Gómez y otra vez Jaime le adivinó el lanzamiento, aunque le había cambiado la dirección. Al parecer, los arrestos que tuvo Dani Benítez ante el Celta no le han supuesto que se mantenga la confianza en él pese a que tiene el mejor pie, en este caso el izquierdo, de todos los futbolistas que había en el campo.

El infierno de los graderíos viajará de Granada a Elche. Si ayer la ciudad andaluza fue un volcán, el sábado lo será la ilicitana. Nada quedó resuelto anoche en Los Cármenes, donde casi todo el partido hubo más decibelios que fútbol salvo en el tramo final. Fue el Granada el que quiso mandar y mandó, pero no encontró el gol.

Abel Goméz, como Dani Benítez ante el Celta, falló dos penaltis

Al Elche le salió el plan con el que se presentó. Resistió metido en su campo el ataque final de los locales, que inquietó de verdad a Jaime con dos balones en los palos de Geijo y Mikel Rico y un cabezazo franco que desperdició Orellana. Geijo, que reapareció en el segundo tiempo, tuvo la ocasión más clara: el mano a mano que le propició Abel Gómez y que estrelló en el palo.

Los locales apenas pudieron acompañar durante el primer tiempo el volcánico ambiente que preparó su afición, punteros láser a mansalva incluidos. Incluso la revista del club que se reparte en el estadio se cebaba con la fama de marrullero que persigue al Elche y caldeó más a la grada. El panfleto describía las mismas artes había denunciado en la previa su entrenador Fabri. No le dejó el Elche electrificarse al Granada por las bandas, que es lo que le va y con lo que se ha hecho respetar en la categoría. Apenas tuvieron cabalgadas claras y despejadas Collantes y Dani Benítez. Jugó Bordalás a intentar que eso sucediera lo menos posible y lo consiguió en gran medida. Metió a Acciari por delante de la defensa y por delante de él a Generelo y Mantecón. Un trivote en toda regla para tratar de decidir el ascenso en Elche con el mejor resultado posible. Una maraña táctica que al Granada le costó leer salvo al final.

Esa incapacidad para desmontar el entramado defensivo del Elche generó que casi todos los acercamientos del Granada en el primer tiempo acabaron en disparos desde fuera del área. En el segundo acto, con el Elche ya encerrado, ni de penalti marcó.