Publicado: 20.08.2015 21:25 |Actualizado: 21.08.2015 08:00

'Purito' Rodríguez: "Mi familia se mosquea cuando hablo de retirarme"

La edad no le limita. Al contrario. Todavía fortalece a un ciclista, tardío como él, que supo esperar con paciencia su momento. Quizá por eso ha ganado tantas batallas

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'Purito' Rodríguez' celebra su victoria en la Vuelta al País Vasco. - AFP

'Purito' Rodríguez' celebra su victoria en la Vuelta al País Vasco. - AFP

Sigue siendo un romántico enloquecido. Un tipo al que escuchar para ser tan optimista como cuando éramos niños. Un ciclista para la eternidad Joaquim Rodriguez, el Purito de toda la vida que, a los 36 años, se niega a desfallecer: no cree en el destino, pero sí en sus fuerzas.

Ha ganado dos etapas en el último Tour, donde luchó descaradamente por el Premio de la Montaña y llega a la Vuelta a España con la premisa de favorito. Quizá para recuperar lo que le debe el destino desde aquella emboscada que le planteó Contador en Fuente Fé, en aquella inolvidable Vuelta 2012 que arrasó con lo que parecía propiedad del Purito.

“Pero yo no creo en el destino más que en las películas y en los cuentos de hadas”, promete hoy, aferrado a esa vida suya en la que tal vez recorta distancias con la perfección. “Hago lo que me gusta, vivo donde me gusta… No sé qué más puedo pedir”, añade antes de situarse en el futuro. “El día que lo deje necesitaré un par de años sabáticos”.



Al parecer, es usted un tipo fascinante. ¿Qué pasará en esta conversación?

Bueno, vamos a intentarlo, ya veremos a ver qué opina cuando termine. No sólo depende de mí.

Lo desdramatiza usted todo. ¿La procesión va por dentro?

No. Soy como soy. No me pongo una mascara ni en la bicicleta ni en la vida real. Siempre fue así y no tengo por qué cambiar ahora. He aprendido que los problemas no pueden cambiarme. No me han cambiado.

¿Qué problemas ha tenido?

No, nada, que yo sepa ahora mismo ninguno, los resultados me acompañan, me gusta mi vida, me gusta mi trabajo, me gusta la zona en la que vivo…, y no se trata de que le esté contando un cuento de hadas, sino de que no tiene sentido que pueda quejarme de algo. Me parece que soy un afortunado y no voy a renunciar a esa condición.

Ha cumplido 36 años, tiene un hermano menor que ya dejó de correr. ¿No teme que esto se acabe?

Algún día se acabará, porque todo se acaba en esta vida…, pero ahora mismo hasta en mi familia se mosquean cuando hablamos de la retirada…

¿Y eso?

Porque piensan como yo, porque les gusta esta vida, porque a mí mujer también le gusta viajar y aunque no todo sea perfecto, porque los niños crecen y hay cosas que yo me estoy perdiendo... quiero seguir ahí. Todavía puedo hacer cosas distintas y mientras no me sienta desgastado.

¿Qué es la edad?

No lo sé, sinceramente. Yo puedo poner de ejemplo mi estilo de vida. No sé quien llega más desgastado a casa si un chaval de 22 años que sale hasta las tantas o yo que siempre llevé una vida tranquila, hogareña. Me casé pronto, tuve a los niños pronto, supe lo que quería hacer, a lo que me quería dedicar… No me dio tiempo ni siquiera para pensar en otra profesión.

Una vez dijo que quería ser torero…

Sí, me preguntaron qué hubiera sido de mí de no hacer sido ciclista y dije torero, sí, lo recuerdo.

¿Y cuándo deje el ciclismo?

Me parece que me tomaré un par de años sabáticos y después ya se verá. Pero tengo la sensación de que seguiré ligado al ciclismo y de que no tendré problemas. Me gusta este ambiente y no tengo porque salir de él. Es como si a un tipo que le gustan los automóviles le pides que se dedique a la veterinaria… No tendría sentido y conmigo pasa igual.

¿A los 36 años corre para ganar o para divertirse?

Para las dos cosas. Siempre. Es más, el día que pierda una de las dos cosas, que no tenga esa tentación por ir a ver los recorridos, que no señale en rojo determinadas etapas…, ese día no tendré ninguna duda: esto se habrá acabado, y no quiero llegar a ello, pero…

Siempre hay algún pero. ¿Eso es por culpa suya o del destino?

Yo sólo creo en el destino en las películas o en los cuentos de hadas, pero en el ciclismo no.

¿El destino no le debe una Vuelta como aquella que le levantó Contador en Fuente Dé?

No, el destino no me debe nada. Mi palmarés es demasiado bonito como para que yo pueda reprocharle algo. Podría hacerse hasta un cuento conmigo.

¿Nadie le propuso hacer una película?

No, hombre.

¿Leyó la novela ‘Alpe d’huez’ de Javier García Sánchez?

No, no la he leido.

Esa novela de ficción es una prueba de lo bellas que son las historias de ciclistas.

Sí, porque el ciclismo es así, es un deporte que dura de enero a diciembre, que hacemos gente a la que nos gusta mucho y si los resultados acompañan…, ya le he dicho que yo no me canso de vivir por y para esto.

¿Aparece, por lo tanto, entre los favoritos a ganar la Vuelta a España?

He acabado muy cansado del Tour, pero también es cierto que a los rivales les pasa lo mismo. Por lo tanto, quiero estar ahí, mentalmente me siento preparado, va a ser una Vuelta muy dura y no sé si ha llegado, para mí, el momento de ganarla. Pero sí lo voy a intentar. Tengo que hacerlo.