Publicado: 16.12.2014 14:07 |Actualizado: 16.12.2014 14:07

El Real Madrid 

El conjunto blanco es el principal favorito del Mundial de Clubes FIFA, que se disputa en Marruecos. Su primer rival será el Cruz Azul de México.

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El Real Madrid inicia el asalto del único título que falta en sus vitrinas

RABAT.- El Real Madrid iniciará este martes el asalto a la conquista del Mundial de Clubes FIFA, uno de los pocos títulos que faltan en su palmarés. Será ante el Cruz Azul mexicano en Marrakech (20.30 horas), un rival ante el que debe imponer su teórica superioridad para meterse en la gran final.

El conjunto de Carlo Ancelotti, actual campeón de Europa, disputará en Marruecos su segundo Mundial de Clubes, después de participar en la primera edición en el año 2000, casi experimental porque seguía existiendo la Copa Intercontinental, donde fue cuarto superado por el Corinthians y el Vasco da Gama brasileño, campeón y subcampeón, respectivamente, y por el Necaxa mexicano en la lucha por ser tercero.

Posteriormente, pasaron cinco años hasta que la FIFA lo volvió a poner en el calendario, reuniendo ya a los campeones de sus respectivas confederaciones y tomando el relevo de la Copa Intercontinental, que desapareció del panorama futbolístico.

De este modo, 14 años después, su triunfo en la final de Lisboa ante el Atlético de Madrid le da una nueva oportunidad al equipo madridista de ganar este evento, dominado prácticamente por los ganadores de la Libertadores y de la Champions League. Tradicionalmente, los campeones de estos torneos siempre han copando las finales, salvo por las excepciones del Mazembe congoleño ante el Inter en 2010 y del Raja marroquí el año pasado ante el Bayern de Múnich.




El conjunto blanco, por su potencial y actual momento de forma, es el indudable favorito para coronarse campeón y su mayor amenaza reside teóricamente en el San Lorenzo de Almagro argentino, el equipo del que es hincha el Papa Francisco y que tiene un choque 24 horas después más sencillo ante el Auckland City neozelandés.

Pero antes, el Real Madrid deberá olvidar todo favoritismo y centrarse en eliminar al Cruz Azul mexicano que, como los de Carlo Ancelotti, son los más laureados de su confederación, la CONCACAF, con seis títulos, y que ya llevan una paliza de dos horas en su partido previo ante el Western Sydney Wanderers australiano, cerrado por 3-1 tras alcanzar in extremis una prórroga bajo un tremendo aguacero que incluso ha obligado a la organización a cambiar el partido de escenario, de Rabat a Marrakech.

Ese aspecto físico puede jugar un aspecto clave en el equipo de Luis Fernando Tena, que intentará ponerle intensidad sobre todo en defensa para frenar la maquinaria ofensiva madridista, liderada por un Cristiano Ronaldo que quiere cerrar su año 2014 con más goles y su segundo Mundial de Clubes, tras el logrado en 2008 con el Manchester United, anotando solo un gol y dejando el protagonismo entonces a Wayne Rooney.

El delantero portugués, que tras sus dos goles ante el Almería suma 61 este año, no descansará y todo hace indicar que Ancelotti pondrá en liza su mejor once de los últimos partidos, con la ausencia de los lesionados James Rodríguez y Sami Khedira, a los que espera recuperar para la hipotética final del próximo sábado. De todos modos, en la previa se mostró enigmático sobre la portería y aseguró que 'Chicharito' Hernández tendría importancia en el torneo.

De todos modos, con el 2014 acabando, sólo dos partidos más por jugar y la proximidad de las vacaciones, es poco probable que el técnico italiano realice rotaciones para mantener la impresionante racha de 20 victorias seguidas y seguir acercándose al récord histórico de las 24 del Curitiba brasileño.

En busca de frenar este impecable racha estará un Cruz Azul, dispuesto a darlo todo para dar la gran sorpresa y convertirse en el primer finalista mexicano de la historia del Mundial de Clubes, un torneo en el que debuta después de poner fin a 17 años de sequía en la CONCACAF.

El equipo de Luis Fernando Tena tendrá que olvidar su partido de cuartos de final, donde estuvo cerca de la eliminación hasta un penalti salvador del veterano Gerardo Torrado, exjugador del Sevilla, que forzó el tiempo extra. Con dos hombres más sobre el campo, Mariano Pavone, ex del Betis y su referencia arriba, y otra vez Torrado de penalti, finiquitaron la resistencia del combinado oceánico y poder vivir el sueño que siempre representa medirse a los mejores conjuntos de Europa.