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El rebelde del verano

'Piscu' se declaró en rebeldía ante el Depor y desde junio pasado sigue en paradero desconocido

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Adrián López Piscu (25-02-1987, As Pontes, A Coruña) es un defensa central criado en las categorías inferiores del Deportivo y que debutó en Primera de la mano de Lotina en la sexta jornada de la temporada 2007-2008. Desde entonces, acumula apenas una treintena de partidos y llegó a ir convocado en una ocasión con la selección sub-21. Este es el DNI futbolístico del jugador más buscado en los últimos meses. Piscu se ha declarado en rebeldía y, desde que finalizó la pasada temporada, no ha vuelto a dar señales de vida. Las últimas pruebas de su existencia le situaban entrenándose con el Wigan de la Premier. Hace unos días, después de cerrarse el mercado y no poder ser inscrito, regresó a Galicia para visitar a su familia en apenas 48 horas y ahora, según sostiene el club, ha vuelto a Inglaterra para seguir trabajando en el Wigan.

La madre del cordero de este lío radica en la interpretación de una norma: el artículo 18 del convenio entre la RFEF y la AFE, por el cual los clubes tienen derecho a renovar unilateralmente por un año a jugadores de la cantera (la llamada lista de formación) o, si no, a recibir 1,5 millones de euros como indemnización. Piscu terminaba su contrato de cuatro años el pasado 30 de junio, no aceptó la oferta de renovación y el club, en virtud de la ley, dice que le amplía automáticamente.

El club le da por renovado, le ha inscrito y reclama una indemnización

El representante del futbolista se agarra a que esa norma sólo es válida si juega en algún equipo de la Liga española y que no es aplicable si lo hace en el extranjero.

El Deportivo le ha inscrito con el número 25 y, por lo tanto, hasta que se resuelva el caso, que podría llegar hasta la UEFA, Piscu no tiene el tránsfer para jugar en ningún otro equipo. En el club culpan de todo a su representante, Eugenio Botas, con el que hace días que no puede contactar. Botas trabaja bien el mercado inglés y manejó varias propuestas para el central, al que colocó durante un par de semanas bajo la tutela de Roberto Martínez, al que también representa, en el Wigan.

El agente ha recibido palos hasta de Lotina: 'No sé por qué tiene esa obsesión por irse. No entiendo a los jugadores. El Depor es campeón de Liga. Esas ganas de irse por ganar cuatro duros más.... Será mejor irse cedido un año que andar dando vueltas toda la vida. No sé por qué, ni quién le come el tarro, pero creo que los que aconsejan a los jugadores, un alto porcentaje de los representantes, no lo hacen como es debido. Algunos se equivocan y no hacen caso. Yo les hablo como un padre. Tengo las manos limpias. Cuando doy un consejo, no es para ganar un duro', reflexionó el lunes.

'No entiendo esas ganas de irse por ganar cuatro duros más', dice Lotina

El dinero es, sin duda, otra de las claves. Cuando debutó en Primera, Piscu se convirtió en el jugador que menos cobraba de toda la categoría: 800 euros mensuales. Luego, cuando su contrato pasó a ser profesional, percibía de ficha alrededor de 100.000 euros anuales, una cantidad que para su representante podría ser triplicada en cualquier equipo español incluso pagando la indemnización de 1,5 millones o inglés teniendo en cuenta que, según ellos, quedaba libre para el extranjero.

Desde que el pasado día 8 de junio no se presentó a la pretemporada, nadie del club, ni sus compañeros, han hablado con Piscu. Ni siquiera sus mejores amigos, como Iván Pérez, hoy cedido a la Ponferradina, ha conseguido escuchar en su móvil algo más que está apagado o fuera de cobertura. En As Pontes, su casa, evitan a los periodistas y hablar del tema. La única que sabe dónde está y qué hace es su novia, que le ha acompañado durante todo el verano y en su estancia en Inglaterra.

En A Coruña, la afición ya no le quiere ver, ni en el equipo de Lotina tiene sitio con Colotto, Lopo, Aythamy y Zé Castro. La única solución para el club es que pague la indemnización. Para Botas, que reconozcan su libertad, porque, pese a que se haya cerrado el mercado, podría ser inscrito en cualquier club que haya dejado alguna ficha libre al ser considerado un jugador en paro. Lo que sí tiene claro el defensa es que no volverá a jugar con el Deportivo.