Publicado: 15.10.2014 08:40 |Actualizado: 15.10.2014 08:40

Los rescoldos de la guerra de Kosovo violentan el Serbia-Albania de fútbol

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El partido entre Serbia y Albania, de clasificación para la Eurocopa 2016, tuvo que ser suspendido este martes por la noche debido a un amago de enfrentamiento entre los jugadores, al lanzamiento de petardos y bengalas desde la grada y a un intento de invasión del campo por parte de los aficionados serbios tras la irrupción de un drone que portaba una bandera de la Gran Albania.

El juego quedó interrumpido en el minuto 41 por el árbitro inglés Martin Atkinson y los jugadores se retiraron a los vestuarios, a la espera de que el colegiado decidiera si continuaba el encuentro. El incidente se produjo cuando un drone comenzó a sobrevolar el estadio del Partizán, en Belgrado, con una bandera de la denominada 'Gran Albania', que muestra un mapa de los balcanes donde viven todos los albaneses étnicos, lo que provocó la indignación de los espectadores.

El jugador serbio Stefan Mitrovic recogió la bandera para bajar el aparato, por lo que fue empujado por varios jugadores albaneses y se organizó una tangana sobre el campo que tuvo que ser dispersada. El árbitro tuvo que interrumpir el partido. El árbitro del encuentro, el inglés Martin Atkinson, decidió suspender el partido 30 minutos después, cuando los dos equipos permanecían ya en los vestuarios.

Serbia, pasado un tiempo, regresó al verde con intención de jugar, pero la selección de Albania solicitó a la UEFA que vaciase el estadio si querían que se jugase el tiempo restante. Ante la imposibilidad de la petición, el colegiado británico optó por suspender definitivamente el encuentro.

"Lo que sucedió es algo que no podemos comprender. Nosotros hemos querido continuar jugando", dijo el capitán de Serbia Branislav Ivanovic, antes de que los jugadores albaneses tuviesen que abandonar el terreno de juego entre lanzamientos de objetos y golpes de algunos aficionados que lograron saltar al campo.

El delegado de la UEFA que asistió a la capital serbia, Harry Been, tuvo claro que la suspensión fue lo más correcto. "Es una situación lamentable de la que vamos a informar. En estas circunstancias no podíamos continuar el partido. No puedo opinar sobre quién tiene la culpa. Ya vieron todo lo que pasó", añadió.

Este miércoles, la Policía serbia ha detenido a Olsi Rama, hermano del primer ministro albanés, al considerar que instigó el vuelo de la bandera de su país en el partido. La seguridad del estadio, que alertó a la Policía, consideró que Rama fue quién planeó y ejecutó el incidente al estar ubicado en el palco de autoridades del estadio de Belgrado. "Fue arrestado por las sospechas. Se cree que fue él quién lo hizo", explicó la televisión estatal de Serbia.

Este partido estaba considerado de máximo riesgo debido a la enemistad entre las dos aficiones y la tensión política entre los dos países por el conflicto de Kosovo, una antigua provincia serbia poblada mayoritariamente por albaneses étnicos que se independizó unilateralmente en 2008. Serbia todavía no reconoce la independencia de Kosovo. Debido a esta tensión, se decidió que el partido se jugase sin hinchas albaneses en la grada, por recomendación de la UEFA. Sin embargo, los medios serbios han informado de que un grupo de aficionados de Kosovo se trasladó a Belgrado.