Publicado: 06.05.2015 12:04 |Actualizado: 06.05.2015 12:04

La revancha está servida entre Mayweather y Pacquiao

El boxeador filipino, que este miércoles se opera del desgarro que sufre en el manguito rotador del hombro derecho, se enfrenta a una demanda por ocultar su lesión antes de la pelea. Ambos púgiles están de acuerdo en combatir de nuevo.

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Mayweather abraza a Pacquiao al término del combate. /AFP

Mayweather abraza a Pacquiao al término del combate. /AFP

MADRID.- No ha pasado ni una semana desde que se disputara el archifamoso combate entre Floyd Mayweather Jr. y Manny Pacquiao y ya hay revancha a la vista. Y es que la lluvia de millones que ha caído sobre ambos boxeadores y sus promotores ha despertado aun más su codicia y no quieren dejar pasar la oportunidad de volver a embolsarse otra ingente cantidad de dinero. 

Sin embargo, no hace indicar que esa revancha no tendrá lugar hasta el año que viene. Antes, el filipino Pacquiao tendrá que recuperarse de la operación a la que será sometido este mismo miércoles del desgarro que sufre en el manguito rotador del hombro derecho y tendrá que resolver el problema judicial que se le plantea tras la demanda presentada por dos ciudadanos de Las Vegas, que exigen una indemnización de cinco millones de dólares por ocultación de la lesión del púgil asiático antes de producirse la pelea.



La demanda fue presentada ante una corte federal en Nevada y por la misma se busca compensación amparándose en una ley de protección al consumidor con la que se quiere proteger a través de una acción colectiva a quienes compraron entradas, pagaron por ver la transmisión por televisión e incluso a quienes apostaron por el resultado de la pelea.

"Los demandados, antes y en el momento que los demandantes decidieron presenciar la pelea, verla o apostar, sabían y tenían pleno conocimiento y la información que Pacquiao estaba seriamente lesionado", recoge la demanda. "Los demandantes sabían, además, que dicha lesión podría afectar gravemente a su rendimiento".

El filipino, que posee un registro de 57-6-2, con 38 nocauts, no mostró su tradicional estilo agresivo en el combate del sábado. Después de la pelea, el promotor Bob Arum dijo que Pacquiao sufrió una lesión en un hombro en un entrenamiento cerca de dos semanas y media antes de medirse con Mayweather. Ahora, incluso asegura que el origen de la lesión viene de la pelea que disputó Pacquiao contra Oscar De La Hoya en 2008.

El lunes, un estudio médico en Los Ángeles confirmó que el filipino tenía en problema en el manguito rotador que requiere cirugía. Aparentemente ni Pacquiao ni su equipo le informaron a la Comisión Atlética de Nevada sobre el problema hasta pocas horas antes del inicio de la pelea, cuando solicitaron que se le inyectara un antiinflamatorio.

En ese momento era demasiado tarde para que la comisión investigara si Pacquiao realmente estaba lesionado y no había posibilidad de realizar estudios ni tampoco se presentaron certificados médicos para respaldar el pedido, sostuvo la comisión. Cuando el equipo de Pacquiao presentó el viernes el papeleo previo a la pelea, la pregunta de lesiones previas fue marcada en el casillero "No".

Mientras, Pacquiao se pondrá este miércoles en manos del reconocido cirujano Neal ElAttrache, que le reconstruirá el músculo desgarrado, un proceso que podría durar hasta tres horas; el púgil será luego dado de alta. Se estima que el tiempo de recuperación se alargará entre 9 y 12 meses.  Tiempo que Mayweather Jr. parece estar dispuesto a esperar para ofrecer al filipino la revancha. Así lo hizo saber este martes y el ofrecimiento ha sido aceptado de buen grado por Arum.

Aprovechar el tirón de la primera pelea

Arum reconoció que montar la primera pelea, que les costó seis años de espera, no fue una misión fácil, al tener que trabajar en la promoción con un enfrentamiento directo de intereses de su compañía y la cadena de televisión HBO frente a Mayweather Jr. y Showtime. Sin embargo, esa experiencia, difícil, podría facilitar la pelea de revancha porque ambas partes han visto lo beneficioso que ha sido para todos, destacó Arum en declaraciones ofrecidas a la cadena ESPN.

"Nunca habíamos visto algo igual en cuanto a los datos que estamos recibiendo sobre lo recaudado por la pelea", subrayó Arum, de 83 años. Y es que, según las primeras estimaciones, más de cuatro millones de espectadores podrían haber comprado la retransmisión televisiva del combate, que costaba 100 dólares. Por lo tanto, el montante superaría los 400 millones.

El veterano promotor fue aun más allá al asegurar que Mayweather Jr. había entendido que, sin Pacquiao, nunca podría haber logrado los ingresos que tuvo con su bolsa y lo que se pueda recaudar de la televisión de pago, ni tampoco Pacquiao hubiese hecho lo propio sin el campeón invicto estadounidense.

En este sentido, Arum adelantó que le sugeriría a Mayweather Jr. que se olvidase de pelear de nuevo en septiembre y esperase al mes de abril del 2016, cuando Pacquiao esté recuperado y protagonicen la revancha en el nuevo MGG Grand Garden Arena, que se construye en Las Vegas (Nevada) con una capacidad para 20.000 espectadores.