Publicado: 25.08.2015 12:11 |Actualizado: 25.08.2015 12:11

Ridículo de la atleta Molly Huddle, que se quedó sin bronce
por celebrarlo antes de tiempo

La estadounidense se dejó llevar levantando los brazos y su compatriota Emily Infeld aprovechó el momento para cruzar la meta por delante. Vivian Cheruiyot se llevó el oro.

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Molly Huddle, desolada tras perder la medalla de bronce. /REUTERS

Molly Huddle, desolada tras perder la medalla de bronce. /REUTERS

MADRID.- El episodio más vergonzante de los Mundiales de atletismo de Pekín lo protagonizó este lunes la atleta estadounidense Molly Huddle, que se quedó sin la medalla de bronce que tenía amarrada en la prueba de los 10.000 metros por levantar los brazos y dejarse llevar antes de cruzar la meta.

Su tremendo despiste lo aprovechó su compatriota Emily Infeld, que entró con mucha más fuerza y determinación, para arrebatarle la presea por el interior de la pista y por tan solo media zancada. La cara de Huddle al conocer lo que había sucedido era todo un poema. No había consuelo para tal bochorno. Trabajo de meses y meses tirados por tierra por una celebración antes de cazar el premio.  



Lo peor de todo es que no es la primera vez que le pasa lo mismo a Huddle. Ya en el 2012, perdió una carrera en Estados Unidos por celebrar su triunfo antes de traspasar la línea de llegada. 

La victoria en la carrera fue para la keniana Vivian Cheruiyot, que conquistaba su segundo título mundial de la distancia un año después de ser madre. Una marca de 31:41.31 dio el triunfo a Cheruiyot, seguida, a 46 centésimas, por la etíope Gelete Burka. La carrera más larga sobre la pista se resolvió en el último giro, al que llegaron juntas media docena de corredoras.

La aleta etíope nacionalizada española y vigente campeona de España de cross, Trihas Gebre, concluyó en el decimosexto puesto a casi 40 segundos del registro de la ganadora.