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Rodríguez y Beitia agotan las opciones de medalla

Natalia Rodríguez acaba sexta en los 1.500 metros y Ruth Beitia séptima en la final de altura. En los 5.000 metros Bezabeh y España sucumbieron al poderío africano

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Natalia Rodríguez, sexta en la final de 1.500, y Ruth Beitia, séptima en la de altura, agotaron, a falta del maratón masculino, las esperanzas españolas de medalla en los Juegos Olímpicos de Pekín, lo que deja al equipo abocado a un previsible cero que no cosechaba desde Seúl'88.

Rodríguez y la cántabra Iris Fuentes-Pila se convirtieron, sin embargo, en las dos primeras atletas españolas que consiguen un diploma olímpico en pruebas de pista al clasificarse sexta y octava, respectivamente.

En una carrera ganada por la keniana Nancy Jebet Langat con 4:00.23, Rodríguez, muy corta de preparación tras su maternidad, cedió en la recta final cuando había progresado hasta el cuarto puesto y terminó sexta con una marca de 4:03.19.

Fuentes-Pila, campeona de España los dos últimos años, sacó su fuerza terminal para abandonar las posiciones retrasadas que ocupó durante casi toda la carrera y progresó hasta el octavo puesto con 4:04.86.

Las posibilidades de Natalia Rodríguez, dos veces sexta en Mundiales, eran una incógnita dado su corto periodo de entrenamiento. Regresó en enero, después de ser madre, y fue la última en incorporarse al equipo español haciendo la mínima en el último momento, cuando ya se había dado la lista.

La carrera arrancó tranquila, con la rusa Anna Alminova al frente. Pasó los 400 en 1:05.90 y los 800 en 2:13.70. Nadie le discutía el puesto, pero a 500 Jamal pegó un fuerte tirón. Natalia respondió a ritmo, pero en el momento decisivo las piernas no respondieron y cedió dos puestos en la recta.

Hasta hoy, la única atleta que había logrado diploma olímpico en el anillo era Mayte Zúñiga (séptima en 800 en Seúl'88). Natalia Rodríguez regresaba a la alta competición con 29 años y una hija, Guadalupe, que nació en noviembre pasado. Y con dos Juegos Olímpicos a sus espaldas: cayó en Series en Sydney 2000 y fue décima en la final de Atenas 2004.

Iris, que hace cuatro años, en Atenas, fue eliminada en series, se había clasificado con gran solvencia para la final (fue segunda en su serie, como Natalia en la suya) y su diploma olímpico remata una notable temporada.

Ruth Beitia agotó las opciones de medalla españolas en la penúltima jornada de atletismo al clasificarse séptima con 1,96. La altura de 1,99 resultó una barrera infranqueable para la plusmarquista española, que hasta ese punto no había fallado un solo salto, superando sucesivamente 1,85, 1,89, 1,93 y 1,96.

Beitia compitió con un brazalete negro en el brazo izquierdo en señal de luto por las víctimas del accidente de Barajas, en contra de las directrices del Comité Olímpico Internacional.

La atleta cántabra aspiraba a conseguir en Pekín su primer gran éxito mundial al aire libre. Con 29 años, tiene una medalla de bronce en los Mundiales en pista cubierta de Moscú 2006. El año pasado fue sexta en los campeonatos del mundo de Osaka y en su única experiencia olímpica, Atenas 2004, se quedó fuera de la final.

En la final de 5.000, Alemayehu Bezabeh, etíope de origen que por primera vez competía por España, se estrenó con el undécimo puesto en una carrera ganada por el etíope Kenenisa Bekele en 12:57.82, nuevo récord olímpico. Jesús España, campeón de Europa, terminó decimocuarto.

Ninguno de los dos pudo soportar, a partir de la mitad de la carrera, el ritmo que marcaron los etíopes. Alemayehu paró el crono en 13:30.48 y Jesús España en 13:55.94, último de la prueba, ya que el irlandés Alistair Cragg abandonó.