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Rosell se da un baño histórico en las urnas

El ex vicepresidente logra el 61,35%, un 10% más que Laporta en su día

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Aunque su mandato no expire hasta próximo día 30, Joan Laporta ya es vieja historia del Barcelona. Pese a sus denodados intentos por evitarlo, el sillón presidencial que aún ocupa le pertenece desde ayer a Sandro Rosell y no le quedará más remedio que compartirlo con él durante 15 días que se presentan de lo más interesantes.

Convocados a las urnas en jornada festiva para elegir nuevo mandatario, los socios del club azulgrana se lo entregaron este domingo de forma mayoritaria, con un resultado histórico, sin atender a las tremendistas consignas de Laporta y de los que abrazaron su mismo discurso del miedo. El refrescante efecto Benedito tampoco fue suficiente para dar al traste con los pronósticos y Rosell almuerza hoy como presidente electo más votado en la historia del Barça.

'Estoy contento, ha sido una gran fiesta', dice el nuevo presidente

El verdadero atracón se lo dio Rosell con la ingente cantidad de votos que le concedieron los socios, con un 61,35% del total, según las estimaciones, casi un 10% más de los logrados por Laporta en 2003 (52,57%), entonces, todo un récord. El resto, como era previsible, se dividió entre los otros tres aspirantes, que vieron cómo Agustí Benedito se alzaba hasta la segunda posición con 14,09% de los sufragios. Marc Ingla recibió un 12,29% y Jaume Ferrer, un 10,8%. La participación, que se temía escasa, resultó, en número de votantes que no en porcentaje, mayor que nunca.

Frente al inesperado éxito de la convocatoria, los resultados, muy similares a los de la moción de censura, suponen un serio revés para el laportismo, que ha sido incapaz de capitalizar sus incuestionables éxitos deportivos. La última posición de Ferrer, el delfín del presidente constata que el laportismo no se entiende sin Laporta. Los más de 50 títulos cosechados por el Barça (12 por el equipo de fútbol) durante su mandato no le han servido de antídoto contra Rosell, su opositor más firme. Los socios azulgrana han acabado penalizando en las urnas el fracaso del aún presidente a la hora de aglutinar el continuismo en una única y sólida opción.

Ferrer demuestra que el laportismo' no se entiende sin Laporta

'En 2003, éramos unos revolucionarios y, como todos los revolucionarios de la historia, no supimos organizar luego. Por eso, por nuestra culpa, estamos en esta situación', razonó el último día de campaña Ferran Soriano, ex hombre fuerte de la junta de Laporta, segundo de Ingla en estos comicios. Rosell, en cambio, ha sabido rentabilizar el aura que le acompaña desde que abandonó la directiva con la etiqueta de haber fichado a Ronaldinho para convertirse en el presidente de los próximos seis años.