Público
Público

El salto definitivo de las mujeres

Tras siete años de negativas, las esquiadoras se salen con la suya

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

El sábado 3 de diciembre quedará registrado en los libros de historia del salto con esquís como un día histórico.

Ese día arranca en Lillehammer (Noruega) la primera edición de la Copa del Mundo de saltos de esquí femeninos. Una victoria definitiva para las mujeres que han luchado durante años para que la FIS y el COI tuvieran en cuenta sus peticiones. En 2004, el director del Comité de Saltos de la FIS, Torbjørn Yggeseth, de 73 años y olímpico en Squaw Valley 1960, prohibió saltar a la noruega Anette Sagen en el trampolín de 185 metros, a pesar de su probada experiencia y sus 21 victorias en la Copa Continental Europea, alegando 'la escasa preparación de las mujeres para esta disciplina nórdica'.

La historia del esquí nórdico registra datos muy significativos que avalan los años de lucha de las deportistas. Hace más de 150 años que se tienen noticias de saltos femeninos. Según los archivos históricos de la FIS, en 1862 y en 1897 se tienen constancia de los saltos de las noruegas Ingrid Vestby y Ragna Petter-sen. En 1911, de Paula von Lamberg, durante una competición con hombres en Kitzbuhel, Austria.

En 1930, el director de cine alemán Arnold Fanck hizo saltar a la famosa actriz y documentalista Lenni Riefenstahl, en varias escenas de su película Borrachera de nieve. Sin embargo, también es cierto que por esa época los saltos de mujeres, empezaron a no estar bien vistos. Por ello, en 1930, los noruegos se llevaron esta disciplina a Estados Unidos, donde ya se registran saltos de 75 metros. Y son las saltadoras norteamericanas quienes emprendieron la lucha desde 2004 con la puesta en marcha de la Copa Continental. Las saltadoras europeas, junto a las canadienses, reclamaban una Copa del Mundo y, sobre todo, la inclusión en los Juegos. Ambas peticiones se hicieron esperar. La FIS alegaba que no había suficiente nivel y el COI, que no existía el suficiente número de practicantes como para ser incluida en el programa olímpico.

El sábado arranca en Noruega la Copa del Mundo de saltos femeninos

Pero, el arraigo y la calidad de participación en la Copa Continental fue modificando los criterios. El primer salto femenino en una competición internacional de relevancia se produjo en la Universiada de Invierno de Seefeld (Tirol) en 2005. La FIS organizó el primer mundial Junior en el año 2006.

El 26 de Mayo de ese año, la FIS aprobó en su congreso anual los saltos femeninos para los mundiales nórdicos de Liberec 2009 (República Checa). La norteamericana Lindsey Vann se proclamaba primera campeona del mundo de la historia. Sin embargo, el COI se mantenía en sus trece y no permitió pese a los intentos continuos de canadienses y europeas que las saltadoras participaran en los juegos de Vancouver 2010.

Pero ese mismo año sucedió un hecho relevante que supondría el respaldo definitivo. El Ayuntamiento de Oslo invitó a todos los noruegos a elegir al saltador que inaugurara el remozado trampolín Holmenkollen. La mítica rampa es sede de los mundiales nórdicos de 2011 y considerada en Noruega como monumento nacional. Anette Sagen fue la elegida por votación popular.

El COI también cedió y competirán en los Juegos de Sochi 2014

Noruega impulsaba a la deportista, que durante seis años había sufrido la negativa de la FIS a saltar en Vikersund: 'Es fantástico y natural que Anette sea la primera en saltar. Es pionera y un ejemplo a seguir por las mujeres que practican este deporte', comentó Clas Brede, responsable de saltos de la Federación Noruega. Sagen inauguró el nuevo Holmenkollen el 18 de marzo de 2010 con un salto de 106,5 metros, 'modesto, pero grandioso, fantástico', dijo después de tocar tierra.

Los Mundiales de febrero de este año en Oslo fueron el impulso final. Participaron 43 saltadoras de 15 nacionalidades. La austriaca Daniela Iraschko se proclamó segunda campeona del mundo de la historia. Dos meses después, el COI aprobó el salto femenino para Sochi 2014.