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Samuel Sánchez triunfa en la Gran Muralla y otorga a España la primera medalla de los Juegos

El ciclista asturiano Samuel Sánchez se ha impuesto al sprint a otros cinco corredores que llegaron a la meta fugados en la prueba de ciclismo en ruta y ha conseguido la primera medalla de España en los Juegos Olímpicos

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El español Samuel Sánchez se ha proclamado campeón olímpico en la prueba de ciclismo de fondo al batir en el esprint a cinco sus compañeros de escapada al cabo de 245 kilómetros y ha dado a España la primera medalla en los Juegos de Pekín. Sánchez, que sucede como campeón olímpico al italiano Paolo Bettini, invirtió un tiempo de 6h23:49 y batió sobre la línea, en un esprint cuesta arriba, al italiano Davide Rebellin y al suizo Fabian Cancellara.

Se trata de la primera medalla de oro que consigue España en la prueba olímpica de fondo. En contrarreloj lo fue Miguel Induráin en Atlanta'96. El boliviano Horacio Gallardo y el chileno Patricio Almonacid tuvieron un efímero protagonismo al principio.

Nada más conseguir la medalla de oro, Samuel Sánchez todavía no se lo podía creer: 'Esto se gana una vez pero lo disfrutas cuatro años'. Ayer por la noche, el asturiano se despedía de su mujer Vanesa diciéndola: 'Me voy a la cama, que mañana voy a ver si gano una medalla'.

Samuel se ha encontrado plétorico durante toda la carrera y ha reconocido que 'tenía que ir para adelante y jugármela'.  El ciclista asturiano ha admitido que 'cuando llevas buenas piernas las cosas se hacen más fáciles'. También ha querido dedicar su histórico triunfo al resto de compañeros de la selección española de ciclismo: 'La selección no es una selección, es un equipo, los cinco teníamos un feeling especial'.

Atacaron a los pocos minutos de la salida, cuando el pelotón recorría todavía las calles de Pekín, incluido el trayecto por la plaza de Tiananmen. El pelotón les dejó hacer y eso permitió a la pareja sudamericana llegar al pie de la Gran Muralla con diez minutos de adelanto y pocas opciones de éxito.

Mientras por detrás comenzó a formarse el primer grupo con auténticas opciones de conseguir algo, un paquete de 25 hombres entre los que destacaban el español Carlos Sastre, flamante vencedor del Tour, el luxemburgués Kim Kirchen, el alemán Jens Voigt y el checo Roman Kreuziger. También estaba en el grupo el brasileño Murilo Fischer.

Fueron abriendo ventaja con el pelotón con la misma rapidez que se reducía la de los dos hombres de cabeza, que acabaron absorbidos. La colaboración era buena y llegaron a gozar de más de cinco minutos de renta cuando habían pasado por segunda vez bajo la pancarta de meta.

El crecimiento de la ventaja hizo reaccionar a Rusia y a Estados Unidos, que comenzaron a tirar del pelotón, lo que hizo que la renta de los fugados fuera en descenso. En dos vueltas al circuito les restaron más de tres minutos.

Oscar Freire se vio obligado a retirarse por la dureza de la prueba, mientras que sus otros cuatro compañeros impusieron un ritmo duro en la cabeza de la carrera pensando en las opciones de Alejandro Valverde cuando faltaban 50 kilómetros para la meta.

La prueba se quedó en un partido entre España e Italia, entre Bettini y Valverde. El campeón de Austria, Christian Pfannberger, atacó a 32 km. de meta y ahora fueron los italianos quienes se ocuparon de la caza. A 12 km. de meta atacó Andy Schleck y se llevó a Davide Rebellín y a Samuel Sánchez, pero por detrás llegó Cancellara para subirse al podio en un esprint cuesta arriba que coronó a Samuel Sánchez.