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Secundarios con pedigrí

El Barcelona se impone de la mano de Ndong e Ingles y minimiza el orgullo del Joventut

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Para determinar la diferencia entre el Barça y el Joventut bastaría con comentar que Trias, la estrella de la Penya, el año pasado dormitaba en el fondo del banquillo azulgrana. Es un buen jugador, un muy buen jugador incluso, con notables movimientos en la zona y cariño por el rebote, pero, ni siquiera con esos mimbres, era capaz de hacerse un hueco en la rotación azulgrana.

Y es que el Barça es mucho Barça. Ricky, Navarro, Lorbek, Morris, Ndong... Y así hasta 12 (eso sin contar al descartado Mickeal), porque cualquiera es lo suficientemente bueno para decantar un partido a favor del campeón de Europa.

El Joventut, por el contrario, hecho de retales como Hosley, ex del Madrid, Trias o McDonald, mucho físico pero limitada técnica y escasa cabeza dentro y fuera de la cancha. Junto a ellos una muchedumbre de niños con mucho por demostrar como Franch, Homs o Tomas. El propio Trias reconocía antes del partido que haber llegado a la Copa ya significaba un éxito rotundo y que no se esperaba más. Así le fue.

Y, a pesar de todo, no fue un paseo del Barça. La Penya es un equipo orgulloso heredero de una tradición rebelde y no tira un partido y menos aún uno a vida o muerte. En la primera parte fueron inferiores, pero no tanto como predecía el guión y en el tercer cuarto llegaron a asediar al Barcelona estrechando la ventaja a sólo un punto.

Todo sonaba bien para los de Pepu, que antes del encuentro soñaban pero no creían. Pero llegó de nuevo el Barça. Un par de jugadas en ataque de Ingles, Ndong con dureza en el rebote y otra vez un sueño arrebatado al Joventut. Y de ahí a una victoria holgada. Los secundarios del Barça, con Ndong a la cabeza, se habían hecho con el control.

El Barcelona no tiembla, no padece. Se saben los mejores. No necesitan imaginar la victoria, saben mejor que nadie lo que es eso. El rodillo puede tener un mal día y si sale en la Copa, se quedarán sin ella pero si se impone la lógica mañana, terminarán levantando el trofeo.