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La selección argentina, de la mano de Dios

El seleccionador de la albiceleste debuta ante Escocia en Hampden Park, donde también lo hizo como jugador

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Llueve en Glasgow, pero Maradona está de buen humor. La ciudad también está feliz de celebrar un show frenético y tan fascinante como la propia vida. Es el debut de Diego como seleccionador de Argentina. El partido es amistoso, pero tiene fecha de hito. Será en el estadio de Hampden Park, donde tantas veces ha disfrutado la historia. Allí, con sus famosos rugidos tiemblan hasta las ventanas.

Maradona lo vivió en primera persona hace 29 años. Era un chaval. Debutaba con Argentina y marcaba su primer gol con la nacional. Era primavera. Glasgow vivía una ola de calor. Hoy es distinto. Llega el invierno. Las noches ya son heladoras a orillas del río Clyde. Anochece muy temprano, pero da igual. Habrá carnaval en la llanura de Hamp-den, al sur de la ciudad. 'Ha venido Dios', justifica George Buley, seleccionador escocés.

Sólo el regreso precipitado a España del Kun Agüero por culpa de los problemas surgidos con el embarazo de su pareja, Giannina, rompieron ayer la calma tensa que se vive en la concentración de la albiceleste. La noticia afecta al propio Maradona, padre de Giannina. El preparador físico, Fernando Signorini, contó que Diego estaba desconsolado, conmovido en su habitación. No obstante, la madre de Giannina, Claudia Villafañe, confirmó a un canal argentino que su hija estaba internada por precaución y que el bebé está bien.

Estos días no hay división entre la Escocia católica y la protestante. Se apresuran a vivir una noche de enciclopedia como aquella de hace 48 años en la que el Madrid de Di Stéfano y Puskas ganó la final de la Copa de Europa al Eintracht en una maravillosa exhibición (7-3). O la de hace seis años con la volea de Zidane ante el Leverkusen que es imposible olvidar. Esta noche no hay tanto calibre en juego. O tal vez sí, porque significa el regreso de Argentina a sus orígenes. Vuelve Maradona con toda la imaginación que desprende su biografía. 'Diego es un héroe alrededor del mundo', titula el Daily Star Sunday.

En Escocia, se disfruta con la imagen de Maradona, que lleva días clavada en los pubs, en las panaderías y hasta en los bed and breakfast. En Escocia, el 10 representa el magnífico ideal de la supervivencia. Los mensajes de admiración, por ello, son infinitos. 'Diego nunca supo de fracasos', se escribe en el Scotland on Sunday, donde se le tributa una oración poética: 'Para él, lo de esta noche será como tocar el cielo con las manos'.

Quien no se alegrará tanto de volver a ver a Maradona es Terry Butcher, asistente del seleccionador escocés. 'Nunca perdonaré a Maradona', declaró el ex defensor inglés, quien desveló que tras aquel partido coincidieron en la sala de control anti-doping. 'Entró y lo celebró. Era la última persona a la quería ver porque, recordad, él también nos había marcado un gol maravilloso, así que me había vencido dos veces. Lo sentí más que nadie', relató Butcher, que continuó: 'Cuando le pregunté si había sido con la cabeza o con la mano, él apuntó a su cabeza. Quizá fue porque estaba en una sala pequeña y había tres ingleses no muy contentos, así que probablemente tomó la opción segura. Pero eso me irritó incluso más. Si hubiera venido y me hubiera dicho fue con la mano, lo siento, entonces sólo le habría querido golpear cuatro o cinco veces en lugar de veinte'.

Si hay alguien al que no le asuste ser el centro del mundo es al Pelusa. Ayer, dirigió su primer entrenamiento con el silbato. 'Diego debe sacarnos de esta', señala Gago en alusión a la época del anterior seleccionador, Alfio Basile, que no hizo feliz a nadie. Pero quizá sea Hateley, el delantero inglés que jugó en el Milan, el que mejor ha resumido lo que el pueblo argentino desea para el futuro. 'Pelé jugó en grandes equipos, pero Maradona hizo grandes equipos'.

La fotografía de esta noche está en el banquillo de Hampden Park. El partido, en realidad, es lo de menos.