Publicado: 09.07.2016 19:02 |Actualizado: 09.07.2016 19:02

Séptimo Wimbledon para Serena Williams

La número uno del mundo logra igualar con este título los 22 Grand Slam de la leyenda del tenis femenino Steffi Graf.

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Serena Williams posa con su séptimo trofeo de Wimbledon/EFE.

Serena Williams posa con su séptimo trofeo de Wimbledon/EFE.

La estadounidense Serena Williams no ha dejado escapar el tercer Grand Slam de la temporada cuando este sábado se impuso a la alemana Angelique Kerber por 7-5 y 6-3, en una hora y 21 minutos, para revalidar su título en Wimbledon. La número uno del mundo, iguala así a la alemana Steffi Graf con 22 títulos de Grand Slam.

Tras sucumbir en dos finales consecutivas de Grand Slam por primera vez en su carrera, la número uno del mundo saltó a La Catedral mucho más tranquila, relajada y calmada que en Melburne y en París.

La seis veces campeona de Wimbledon llegó Serena a su novena final después de ceder solo un set en el camino, dominando su parte del cuadro sin excesivos problemas y sufriendo lo justo, sólo en el partido de tercera ronda ante su compatriota Cristina McHale.

Enfrente, la germana Angelique Kerber, quien contra todo pronóstico le había apartado del título hace unos meses en el Abierto de Australia. La tenista de Bremen, tras la decepción en Roland Garros, elevó su nivel en el suroeste de Londres y, aferrada a su defensa y contragolpe y a su saque de zurda, se plantó en la final sin dejarse un sólo set en el camino.

Con un tenis agresivo, sólida desde el fondo de la pista y más contundente que nunca con su servicio, Serena buscó desde el primer punto su séptimo entorchado en Londres y su ansiado vigésimo segundo 'major'. Las tablas predominaron el primer set, con ambas jugadoras manteniendo su saque hasta el duodécimo juego, cuando la norteamericana se fue al ataque y, en su segunda bola de 'break', se llevó la primera manga por 7-5, en 47 minutos.

La tónica se mantuvo en el segundo set, con una Serena muy agresiva y segura al servicio -el más rápido del torneo (199,5 kilómetros/hora)- y apenas necesitó 34 minutos para apuntarse la manga y el partido por 6-3.

"Es maravilloso estar aquí. Gracias a mi familia, a mi equipo, a mis amigos y a Angelique; me encanta jugar con ella y me hace desplegar mi mejor tenis. Siento que la pista central es como mi casa y estoy muy feliz", dijo Serena, visiblemente emocionada tras levantar el título. "Ha sido difícil no pensar en ello durante todo el año. Lo intenté en los torneos anteriores y en ambos caí, lo que hace que la victoria sea todavía más dulce, ya que el camino ha sido muy duro", añadió.



"Nadie merece perder su vida, independientemente del color de piel"

La tenista también ha manifestado su opinión sobre el tiroteo de Dallas, del que ha dicho que es un suceso "muy triste" y que "nadie merece perder sus vidas, independientemente del color de piel", afirmó tras ganar Wimbledon por séptima vez.

Frente a los medios, la estadounidense se ha referido al asesinato de cinco policías en esta ciudad de EE.UU. a manos de un francotirador señalando que "la violencia no es la forma de solucionar" el problema racial que atraviesa el país.

"Esto es una preocupación para todos los ciudadanos de mi mismo color. Tengo sobrinos y pienso que debería llamarles y decirles que no salgan a la calle porque si suben a su coche, quizá sea la última vez que los vea", explicó con rostro de preocupación.

También ha hecho referencia al asesinato de dos hombres de color a manos de policías estadounidenses, un suceso que tuvo lugar días antes del altercado de Dallas, y ha subrayado que "disparar a jóvenes negros o a personas negras en general es desafortunado".

"La situación es extremadamente triste, especialmente para alguien como yo", continuó, "y es muy doloroso ver que esto esté ocurriendo", apuntó, minutos después de derrotar a la alemana Angelique Kerber en la final del All England