Público
Público

El siglo XXI glorifica el deporte español

Schumacher, Jordan, Sampras, Zidane, Johnson y Thorpe entregaron el testigo a Alonso, Federer, Nadal, Lebron, Messi, Bolt y Phelps

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

Citius, altius, fortius. El fundamento de la competición deportiva sigue instalado, después de más de un siglo, en esta alocución latina pronunciada por Pierre de Coubertain en Atenas en la inauguración de los primeros Juegos Olímpicos de la era moderna.

Cada aspirante a estrella ansía llegar más rápido, más fuerte o más alto de lo que lo hicieron sus predecesores. El objetivo es el mismo, pero los métodos y las herramientas son en el siglo XXI muy distintas. El deporte se ha convertido en una industria, una fuente de riqueza económica.

Aún quedan tramposos que buscan el talento en la química

Figuras y héroes hubo y habrá siempre. Nada ha cambiado. La gran revolución de estos diez años ha sido el modo en el que se ha consumido deporte. Internet ha convertido en cotidiano y cercano lo que hace no mucho tiempo estaba a miles de kilómetros. Ahora es posible seguir la pista al segundo a los mejores especialistas del mundo. En directo y en alta definición, la red se ha convertido en una gran cámara que persigue al futbolista, al nadador o al atleta allá donde esté.

Hay quien por convertirse en protagonista de esta gran función se salta la ley. Tira de la química para inyectarse el talento que no produce de forma natural. Esta década también deja la mancha negra del dopaje. Sin duda, el ciclismo y el atletismo han sido los deportes más dañados.

Dan para mucho diez años. Para irrupciones, despedidas, consecución de hitos imposibles... Aunque con aspiración de ser un resumen a nivel mundial, este repaso debe de forma obligada detenerse en la explosión del deporte español. Tanto a nivel individual como de equipo, se han conseguido alcanzar todos los hitos más exigentes. El siglo XXI ha glorificado a una nueva potencia: España.

Entrenamientos privados en Chicago, trabajo con su preparador físico de confianza. La década comenzó con el sobresalto planetario ante la posible vuelta de Michael Jordan al baloncesto. El deseo de muchos se hizo realidad cuando el mejor jugador de la historia volvió a la NBA con 38 años para dar una última clase magistral a la nueva generación.

La gran revolución de este periodo ha sido la irrupción de internet  

Su aventura en Washington Wizards duró dos temporadas. La liga americana tenía aún otro aliciente: Pau Gasol se convirtió en el segundo español, tras Fernando Martín, en disputar la competición profesional. Fue elegido por Atlanta Hawks en el número 3 del draft y luego traspasado a Memphis Grizzlies. Antes de dejar el baloncesto europeo, dominó a su antojo la competición española siendo MVP de la Liga ACB y de la Copa del Rey.

2001 dejó también el primer título de Valentino Rossi como campeón del mundo en la categoría reina del motociclismo. La Fórmula 1 trajo el debú de Fernando Alonso en el Gran Premio de Australia disputado en marzo. En tenis, Wimbledon escribió una de las páginas más bellas de su historia con el triunfo del croata Goran Ivanisevic: fue invitado al torneo por su condición de finalista en tres ediciones. Semiretirado, en el puesto 125 de la ATP, logró una victoria histórica en la hierba londinense.

El español Óscar Freire logró su segundo mundial de ciclismo en ruta en Lisboa. Ian Thorpe, nadador australiano, consiguió seis medallas de oro en los Mundiales de Fukuoka. En ese mismo campeonato, España logró el oro en watepolo. Herman Maier dominó la temporada de esquí. 

Humillada en la final del Mundial 98 de Francia por la tropa de Zinedine Zidane, Brasil no dejó pasar la oportunidad en la edición de 2002 disputada en Corea del Sur y Japón, la primera en suelo asiático. Ronaldo se resarció de su misteriosa enfermedad en la previa de la final de Saint Denis y completó un campeonato fabuloso. Fue máximo goleador del torneo y marcó los dos tantos que significaron el título para la canarinha en la final ante Alemania. Turquía y Corea del Sur fueron las grandes sorpresas al llegar hasta las semifinales. Los surcoreanos eliminaron por penaltis en cuartos de final a España después de un arbitraje más que polémico del egipcio Al Ghandour, que anuló un gol legal a Fernando Morientes.

Los surcoreanos eliminaron por penaltis en cuartos de final a España

En el Mundobasket de Indianapolis, Yugoslavia logró el oro ante Argentina. España consiguió el quinto puesto al vencer por primera vez en su historia a una selección estadounidense con jugadores de la NBA. Meses antes, Pau Gasol fue elegido novato del año y los Lakers sumaron su tercer título seguido con Phil Jackson, O’Neal y Bryant. El Real Madrid consiguió su novena Copa de Europa ante el Bayern Leverkusen con el inolvidable gol de Zidane. El Valencia ganó la Liga de fútbol por delante del Deportivo coruñés.

Albert Costa levantó la copa de campeones de Roland Garros al derrotar a Juan Carlos Ferrero en la final; Michael Schumacher sumó su quinto mundial de F1 y Europa consiguió la Ryder Cup con una gran actuación del español Sergio García.

Este año marca un hito fundamental en la historia del tenis moderno. En apenas un mes, dio la bienvenida a un nuevo emperador que ocuparía el sitio de toda una leyenda. Primero, en julio, un joven Roger Federer conquistó su primer torneo de Grand Slam en Londres. Fue el comienzo de una carrera excepcional. Cuarenta días después, al otro lado del charco, Pete Sampras anunció en la pista Artur Ashe de Flushing Meadow su retirada definitiva. En su bolsa de raquetas se llevaba nada menos que 14 grandes. Sus duelos con Andre Agassi ya forman parte de la historia del deporte. Fue también un año de ensueño para Juan Carlos Ferrero, número uno del tenis mundial durante ocho semanas. Su demoledora derecha consiguió el triunfo en la tierra de París.

Otro gigante dijo adiós: Michael Jordan

Otro gigante dijo adiós. Michael Jordan no pudo cumplir su sueño de ganar otro título de la NBA, pero dejó un recuerdo imborrable con partidos asombrosos para un jugador de su edad. Inolvidable fue su última canasta en el All Star de 2003. Los Spurs conquistaron el anillo ante los Pistons.

Hicham El Gerrouj ganó en los Mundiales de París de atletismo su cuarto título consecutivo en los 1.500 metros. Intentó el doblete en los 5.000, pero se tuvo que conformar con la plata. Fernando Alonso ganó en Hungría su primera carrera de F1, Lance Amstrong igualó a Indurain con cinco Tours consecutivos y el Barcelona logró, al fin, su primera Euroliga de baloncesto.

Los Juegos Olímpicos volvieron a casa, a Grecia. Atenas, derrotada por Sidney en 2000, ganó la carrera para acoger el evento deportivo cuatro años después. Una cita con varios nombres propios. El primero, Hicham El Gerrouj, primer atleta en conseguir la medalla de oro en olímpica en 1.500 y 5.000 metros desde que lo lograra Paavo Nurmi en 1924. El atleta marroquí fue el rey del estadio olímpico de Atenas. En cuanto a la piscina, el cetro fue para Michael Phelps. El dios del mar consiguió ocho medallas, aunque no pudo superar el registro de su paisano estadounidense Mark Spitz: siete oros en Múnich 72.

España conseguió su primera Copa Davis

La selección argentina de baloncesto dio la gran sorpresa al ganar el oro tras eliminar en semifinales al Dream Team de Iverson y Duncan. Kabaeva, Kelly Holmes, Bekele o Nomura fueron otros de los grandes protagonistas de la cita olímpica griega.

La euforia helena venía de unos meses antes ya que su selección de fútbol logró de manera sorprendente vencer en la Eurocopa de fútbol celebrada en Portugal. Con un juego rácano, ultradefensivo y gris, el grupo de Otto Renhagel batió a las grandes potencias. También en un estadio luso se produjo la muerte súbita de Feher, húngaro del Benfica que entrenaba Camacho.

España tachó otra de sus cuentas pendientes al conseguir su primera Copa Davis. La selección de fútbol sala revalidó Mundial en Taiwán, Schumacher sumó el séptimo título de F1, Freire ganó un nuevo oro en ciclismo en ruta y el Valencia de Rafa Benítez firmó su segunda liga en tres años.

25 de septiembre. Millones de españoles se sientan frente al televisor para disfrutar del triunfo de Fernando Alonso en el Campeonato del mundo de F1. Un hito inconcebible hasta hacía nada. A sus 24 años, el piloto asturiano tachó de la listas de cuentas pendientes una de las taras históricas del deporte en España. Nadie había pasado de un papel secundario la especialidad reina del automovilismo.

Un poco antes de que comenzara el verano, otro genio iniciaba su ascensión hacia el Everest del tenis. Rafa Nadal logró a principios de junio su primer trofeo de Roland Garros. Era una fiera salvaje, un hercúleo superhéroe con la musculatura al aire sin miedo a derrocar a los grandes de la raqueta.

Nadal logró a principios de junio su primer trofeo de Roland Garros

Salvo en deportes minoritarios como fútbol sala, hockey sobre patines o waterpolo, España jamás había conquistado la cima en las especialidades de equipo más populares. Tuvo que llegar 2005 para que el balonmano inaugurara el ciclo. Fue en Túnez, a las órdenes de un técnico hasta entonces sin mucho nombre –Juan Carlos Pastor– pero con una visión moderna del trabajo en grupo. La mezcla entre veteranos y jóvenes resultó perfecta: de Barrufet, Garralda o Mariano Ortega a Iker Romero, Albert Rocas o Rubén Garabaya.

Todos estos éxitos se vieron manchados por algunos casos de dopaje sonados, el principal el de Roberto Heras en la Vuelta a España. Mientras, en Francia, Lance Armstrong conquistó su séptimo Tour.

Ronaldinho se hizo con el Balón de Oro y Rafa Benítez exportó su método triunfal del Valencia al Liverpool y pronto dio resultados. El equipo inglés conquistó la Copa de Europa en una de las finales más asombrosas que se recuerdan, puesto que los reds perdían 0-3 en el descanso ante el Milán.

Asafa Powell siguió restándoles centésimas al cronómetro en los 100 metros y dejó la plusmarca en 9.77. Paquillo Fernández logró la plata en los 20 kilómetros marcha del Mundial de Helsinki. Dos despedidas sonadas: Alberto Herreros dio una liga al Madrid con su último triple y Gary Kasparov, jaque mate a su carrera de ajedrecista.

Ni el maillot amarillo del Tour de Francia se salvó de la plaga. A los tres días de que Floyd Landis subiera al podio de los Campos Elíseos, la UCI lanzó el aviso y 24 horas después no había ya dudas. El ciclista estadounidense había dado positivo por testosterona en una de las últimas etapas de la ronda gala. Óscar Pereiro, segundo clasificado, fue reconocido meses después como el ganador de la edición de 2006.

España se hizo campeona del mundo de baloncesto

Fue otra herida profunda para este deporte, que fechas antes había sido ya puesto en cuarentena después una investigación contra el dopaje en el deporte de élite realizada en España: la operación Puerto. Este proceso permitió desarticular una red liderada por el doctor Eufemiano Fuentes. Dicho entramado ofrecía diversas prácticas ilícitas para mejorar el rendimiento de sus clientes deportistas, casi todos ellos ciclistas.

Italia levantó la Copa del Mundo de fútbol en Alemania. La imagen de la final fue el cabezazo de Zidane a Materazzi en el último partido del francés. España habló ese verano de “ba-lon-ces-to”. La selección logró su éxito más importante al conseguir el oro en el Mundial de Japón en una final antológica ante Grecia. Pau Gasol, lesionado en la semifinal ante Argentina, se perdió el partido decisivo, pero la fuerza del grupo y la ejemplar dirección de Pepu Hernández vapulearon a los griegos.

Fernando Alonso confirmó su enorme talento con el segundo campeonato del mundo de F1 a los mandos de su Renault y el Barça logró su segunda Copa de Europa al derrotar al Arsenal en la final. 

Fue una noche de tantas, en una eliminatoria de Copa. Todo cambió en unos cuantos segundos. El tiempo suficiente para que el barcelonista Leo Messi eligiera el camino más difícil para llegar hasta la portería del Getafe. Esa misma locura ya había sido dibujada por Maradona en el Mundial de México 86 ante Inglaterra. El gol del Messi resultó igual o mejor que el original. Fue el bautismo de un futbolista diferente, capaz de solucionar de la manera más natural y sin esfuerzo aparente un apuro con una genialidad. Esa noche el mundo se rindió a sus pies después de crear una obra de arte con el balón.

De la cara más amable a la más amarga: la muerte de Antonio Puerta

De la cara más amable del fútbol a la más amarga: la muerte de un futbolista. Antonio Puerta falleció vestido con la camiseta del Sevilla, también ante el Getafe. Se desplomó en el Sánchez Pizjuán y, aunque fue capaz de salir del campo por su propio pie, ya no se recuperó. El corazón le había traicionado. El Sevilla de los títulos recibió un castigo sin consuelo.

Severiano Ballesteros cerró la bolsa de los palos para siempre el mismo año que Sergio García perdió un Open Británico por milímetros al no embocar su último putt. Alberto Contador logró su primer Tour de Francia en otra edición marcada por el dopaje. Jorge Lorenzo llamaba a las puertas de MotoGP con su triunfo en el Mundial de 250, Federer venció en tres de los cuatro grandes y Valencia fue sede de la Copa del América de vela.

Esa maravillosa ceremonia de inauguración en el Nido de Pekín auguraba unos esplendorosos Juegos Olímpicos. China mostró al mundo su ímpetu modernizador y su obediencia a la tradición en un evento inolvidable. La primera semana el protagonismo lo acaparó en la piscina Michael Phelps. Con 23 años, sumó ocho medallas de oro, superando así el récord de Mark Spitz en los Juegos de Múnich. El hombre pez maravilló con su depurada técnica dentro del agua. Derrotó al cansancio en una semana de estrés competitivo y triunfante sin parangón en el deporte.

La España de Luis Aragonés, ya sin Raúl, acabó con los fatalismos y la excusas

Del agua a la tierra; del pez a la gacela. Usain Bolt llevó al atletismo hasta el siglo XXII con 92 años de adelanto. Resultó asombroso cómo, sin esfuerzo aparente, el velocista jamaicano destrozó los récords del mundo de 100 y 200 metros. 9.68 y 19.30 segundos para otro de los grandes reyes de los Juegos Olímpicos de Pekín. La guinda a esas dos semanas fue la maravillosa final de baloncesto entre España y Estados Unidos. Los americanos sudaron para ganar el oro.

Y el fútbol. España ganó la Eurocopa. La España de Luis Aragonés, ya sin Raúl, acabó con los fatalismos y la excusas. El juego dulce y brillante de La Roja tumbó a todos los rivales a su paso. Fue también el año en que Rafa Nadal se hizo herbívoro y ganó Wimbledon. Superó a Federer y alcanzó por vez primera el número uno del mundo. Los Celtics vencieron en la final de la NBA a los Lakers reforzados con Gasol. España volvió a ganar la Copa Davis y Gebrselassie batió el récord del mundo de maratón.

La noticia más impactante fue la retirada temporal de Tiger Woods después de confirmarse sus múltiples infidelidades y problemas matrimoniales. El número uno del mundo pasó semanas en una clínica para desintoxicarse de su adicción al sexo.

En los Mundiales de Berlín, Usain Bolt destrozó las proyecciones sobre la velocidad humana con otras dos plusmarcas asombrosas. En un año rompió la barrera del 9.70 y 9.60 en los 100 metros. Su 9.58 produce escalofrío. Tres días más tarde, volvió a la pista para dejar en 19.19 el récord del doble hectómetro.

Ya con la camiseta amarilla de los Lakers, Pau Gasol tocó el cielo en la NBA

La historia bendecirá al Barcelona de 2009 como el equipo que convirtió el fútbol en obra de arte. Fue la magna obra de un principiante, Pep Guardiola. Todo lo que jugó lo ganó: seis copas. En el otro bando, Florentino Pérez reactivó la filosofía galáctica en el Real Madrid. Volvió a la presidencia con Cristiano Ronaldo y Kaká bajo el brazo. Otra noticia trágica volvió a golpear el fútbol español con la muerte por problemas de corazón del capitán del Espanyol, Dani Jarque, durante la pretemporada.

Ya con la camiseta amarilla de los Lakers, Pau Gasol tocó el cielo en la NBA. Consiguió el anillo de campeón. Remató su gran año siendo protagonista del primer oro del baloncesto español en un Eurobasket. El coqueteo de Fernando Alonso y Ferrari se concretó con el fichaje del asturiano. La escudería italiana quedó prendada pronto de sus habilidades. España revalidó la Copa Davis, Contador se llevó el Tour, Rafa Muñoz logró el récord del mundo de 50 mariposa y Herman Maier se retiró.

Era lo que faltaba. Lo que los más pesimistas jamás esperaban que ocurriera. Lo que se puso en duda después de perder el primer partido ante Suiza. Pero sí. Sucedió. España se proclamó campeona del mundo de fútbol al vencer en la final a Holanda. Casillas alzó el 11 de julio la copa dorada como premio a la selección de juego más exquisito. Vicente del Bosque aprovechó todo lo bueno que sembró Luis Aragonés y, con su toque de sencillez y humildad, lideró un equipo de futbolistas sin vértigo a los partidos clave.

La Roja se abrazó al balón durante un mes inolvidable

La Roja se abrazó al balón durante un mes inolvidable. El punto culminante llegó en el último partido. La patada de De Jong a Xabi Alonso, la parada de Iker a Robben y el gol de Iniesta en la prórroga quedan ya grabados en la memoria de millones de aficionados. España se tiñó de rojo y amarillo durante unos días en una fiesta que invadió las calles. Fue el primer Mundial celebrado en el continente africano. Grandes selecciones como Francia, Italia, Inglaterra o Brasil no guardarán buen recuerdo de la cita de 2010.

Por desgracia, también hubo noticias menos agradables. El positivo por clembuterol de Contador en su triunfo en el Tour de Francia sacudió el universo deportivo. El ciclista basa su defensa en el consumo de una carne contaminada. El sobresalto todavía fue mayor cuando la Guardia Civil desmanteló una red de tráfico de consumo de sustancias prohibidas en la que está imputada la mejor atleta española de todos los tiempos: Marta Domínguez. El doctor Eufemiano Fuentes y el entrenador Manuel Pascua Piqueras fueron otros de los detenidos.

Ha sido un año glorioso para el motociclismo español con el triunfo de Márquez, Elías y Lorenzo en las tres categorías. El balear, en una lección de madurez, superó a Dani Pedrosa y Valentino Rossi de principio a fin. Antes de que la temporada finalizase, el italiano confirmó su salida de Yamaha para fichar por Ducatti.

No hubo tanta suerte en F1. Fernando Alonso perdió el Mundial en la última carrera ante Vettel. Después de una remontada grandiosa en el último tramo de la competición, el asturiano no supo rematar en las dos últimas pruebas y fue víctima de un mal planteamiento de Ferrari en el G. P. de Abu Dabi que benefició al joven alemán de Red Bull. Carlos Sainz, por su parte, venció en el Rally Dakar. El 21 de abril murió en Barcelona Juan Antonio Samaranch, el papa del olimpismo durante dos décadas.

Superado el calvario de lesiones de 2009, Rafa Nadal cerró otra vez el año como número uno del mundo después de sus victorias en Roland Garros, Wimbledon y Abierto de Estados Unidos. El primer español en conseguir ese hito, Carlos Moyà, anunció su retirada del tenis. El torneo de hierba londinense asistió a una hazaña histórica. John Isner y Nicolas Mahut disputaron el partido más largo de la historia del tenis. El resultado fue 6-4, 3-6, 6-7, 7-6 y 70-68 en 11 horas y cinco minutos.

Isner y Mahut disputaron el partido más largo de la historia del tenis

La Federación Internacional de Natación prohibió los bañadores de poliuretano después de la catarata de récords de años anteriores. Tiger Woods reapareció en el Masters de Augusta, pero meses después perdió el número uno del mundo a manos de Lee Westwood y Europa recuperó la Ryder Cup al vencer a Estados Unidos en Gales.

En la NBA, los Lakers de Pau Gasol conquistaron su segundo anillo consecutivo ante Boston en una final que consumió los siete partidos y Lebron James anunció su salida de Cleveland para fichar por Miami Heat. Cristophe Lemaitre se convirtió en el primer atleta de raza blanca en bajar de los diez segundos en los 100 metros. Es el primer caucásico que gana el Europeo del hectómetro en los últimos 28 años.