Publicado: 10.09.2015 23:38 |Actualizado: 11.09.2015 07:00

El TAD no tiene indicios para conceder hoy la cautelar a Piqué

La redacción del acta arbitral es clave en este tipo de procesos. Velasco Carballo hizo constar claramente el insulto del azulgrana al asistente arbitral. Sólo un error manifiesto que quedara patente en una prueba videográfica podría justificar legalmente la decisión

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Piqué, durante la vuelta de la Supercopa. EFE/Alejandro García

Piqué, durante la vuelta de la Supercopa. EFE/Alejandro García

MADRID.- De nuevo todas las miradas vuelven a estar sobre Gerard Piqué. Horas después de su extensa comparecencia de prensa donde ha querido aclarar toda la polémica surgida en la ultima concentración de la selección, ahora la duda está en saber si podrá estar mañana en el Vicente Calderón, no cumpliendo los dos últimos partidos de los cuatro que le impuso en su día el Juez Único de Competición.

Ayer jueves el Fútbol Club Barcelona envió con carácter de urgencia un recurso ante el Tribunal Administrativo del Deporte (TAD) solicitando la cautelar que le permita poder jugar los dos partidos ante el Atlético de Madrid y Levante que le quedan por cumplir. Justo la mitad de la sanción; la otra mitad ya la ha cumplido no pudiendo participar en los dos primeros partidos del equipo azulgrana ante el Athletic de Bilbao en San Mamés y el primer encuentro de la temporada en el Camp Nou ante el Málaga.

Según ha podido saber Público, el Tribunal Administrativo del Deporte no tiene indicios suficientes ni base legal para conceder la suspensión cautelar de la sanción al central azulgrana. Conviene recordar que, tal y como adelantamos también en Público, el Juez Unico de Competición de la RFEF, Francisco Rubio, impuso los cuatro encuentros ateniéndose al acta arbitral donde el colegiado Velasco Carballo recogió textualmente que Piqué se acercó al asistente y le dijo gritando: "Me cago en tu puta madre". Como ya explicamos el pasado 18 de agosto, este tipo de expresiones o desconsideraciones están consideradas en el artículo 74 del Codigo Disciplinario de la Federación español como insulto, ofensa o dirigirse en términos y actitudes injuriosas al arbitro, asistente, cuarto árbitro, directivos, autoridades etc... Una falta grave que implica una sanción de entre 4 y 12 partidos. Luego Gerard Pique fue castigado con la sanción más leve dentro de la horquilla posible.



Tres son los argumentos que utilizó el Juez Único para argumentar su decisión. Por un lado consideraba endeble el argumento esgrimido por el Fútbol Club Barcelona donde alegaba que la expresión "tu puta madre" es muy típica catalana y donde no pretendía insultar al asistente.

Y por otro lado, los otros dos argumentos que son claves y que justifican que no exista base legal para que el Tribunal Administrativo del Deporte conceda este jueves la cautelar a Gerard Piqué. Son las palabras del árbitro y la prueba videográfica aportada por el Fútbol Club Barcelona. En cuanto a la primera, y como bien expuso en su escrito el Juez Único, "una interpretación o una valoración discrepante de la del Colegiado no es suficiente a los efectos de que el órgano disciplinario pueda revisar una decisión arbitral, por cuanto ello queda dentro del ámbito del conocimiento y competencia del director de la contienda, salvo el supuesto excepcional de que suponga un error material manifiesto".

Si contundente era en cuanto a la autoridad arbitral, más lo fue a la hora de analizar las imágenes aportadas en el recurso azulgrana. Textualmente exponía que dicha secuencia ponía de manifiesto que "el jugador Don Gerard Piqué Bernabeu se dirige hacia donde se encuentra uno de los asistentes tras desplazarse ad hoc desde donde aquél se encontraba tras culminar una acción de ataque del equipo contrario. El desplazamiento del jugador hacia el borde del terreno de juego, a la altura del banderín de saque de esquina, tiene lugar de en una actitud vehemente e irrespetuosa, profiriendo en su camino, de manera injustificadamente airada e irrespetuosa y, en fin, usando en todo momento un lenguaje corporal impropio del respeto que merece el equipo arbitral, para culminar su reprochable actitud con su rostro alterado, enfurecido y desafiante a escasos centímetros de la cara del Asistente".

Todos estos criterios argumentados y expuestos en un denso escrito de tres páginas por el órgano disciplinario de la Federación hacía casi inviable cualquier recurso del Fútbol Club Barcelona ante la siguiente instancia deportiva, el Comité de Apelación. Algo que se confirmó el pasado el 27 de agosto cuando Apelación ratificó la decisión manteniendo íntegramente la sanción.

Y ahora la presión la tienen los siete miembros del Tribunal Administrativo del Deporte, incluido el presidente. Serán ellos quienes deben resolver este viernes si perdonan temporalmente a Pique. Algo imposible legalmente considerando precisamente los argumentos esgrimidos por el Juez Único en su escrito. Primero porque la redacción del acta es clara y no existe nada que contradiga que no existiera dicho insulto. Empezando por las propias imágenes que sólo ratifican que ese insulto existió ateniéndose a los gestos y desmanes del jugador. Luego no hay error material manifiesto en la prueba videográfica, única vía que permitiría poder dejar abierto la posibilidad a conceder la cautelar. Además, en caso de hacerlo, generaría un precedente muy peligroso para casos similares que se produzcan en el futuro

El Real Madrid ya vivió una situación casi idéntica con Cristiano

Esta situación en la que está inmerso actualmente el Fútbol Club Barcelona ya la vivió casi idéntica en su momento el eterno rival, el Real Madrid. Fue en febrero del 2014 y supuso además el estreno del Tribunal Administrativo del Deporte como última instancia deportiva en lugar del antiguo Comité Español de Disciplina Deportiva. Entonces el afectado fue el portugués Cristiano Ronaldo, sancionado por un roce con Iturraspe en el Athletic de Bilbao-Real Madrid que semanas antes habían disputado ambos equipos en el Estadio de San Mamés.

El Comité de Apelación, como sucede ahora con Gerard Piqué, ratificó la sanción de tres partidos impuesta por el Comité de Apelación. Fue entonces cuando el conjunto blanco decidió recurrir ante el TAD solicitando la suspensión cautelar que permitiera al portugués jugar el último de los tres partidos ante el Elche

También entonces el Tribunal Administrativo del Deporte tuvo que reunirse con carácter de urgencia con el añadido de ser su primera resolución. Y no hubo margen al perdón. El TAD consideró, al igual que sucede ahora, que ni en la redacción arbitral ni las imágenes existían indicios de un posible error manifiesto, luego no cabía margen a conceder la cautelar.