Publicado: 15.05.2015 22:41 |Actualizado: 16.05.2015 08:00

Así son y así se
preparan los talentos
del arbitraje español

El pasado fin de semana tuvo lugar el tercer examen del curso de talentos y mentores para los árbitros quieren pitar en Segunda B. Colegiados con 30 o menos años llamados a ser la elite arbitral del futuro. Ellos dan cuenta de la exigencia del programa: "Tenemos que estar física y técnicamente a tope".

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Una de las pruebas que tuvieron que realizar en Madrid los aspirantes a arbitrar el año que viene en Segunda B. /RFEF

Una de las pruebas que tuvieron que realizar en Madrid los aspirantes a arbitrar el año que viene en Segunda B. /RFEF

MADRID.- Se suele decir que entrenan poco, que carecen de conocimientos sobre el fútbol. Estas y muchas otras cosas hemos escuchado en determinados momentos contra el estamento arbitral. Pero todos estos argumentos se desmontan cuando uno tiene acceso al programa de 'Mentores y talentos' que organiza el Comité Técnico de Árbitros. Es la base de arbitraje del futuro. De aquí salen aquellos que están llamados a forma parte de la élite del arbitraje español, tanto a nivel nacional como internacional.

Este ambicioso proyecto se puso en marcha hace ahora tres años bajo la coordinación del ex árbitro internacional español, Rubinos Pérez. Un proyecto que parte de elegir a aquellos árbitros con 30 o menos años y que claramente tienen “madera” de árbitros. Hasta hora son 320 chavales aproximadamente los que inician este programa. A todos ellos se les asigna un “mentor” o grupo de mentores que les hace un seguimiento en sus entrenamientos, partidos etc.. Un mentor que, como reconoce el propio Rubinos, lo que busca “ es prácticamente tener un curso acelerado, el poder tener en todo momento a una persona a tu lado que te va contando experiencias, consejos y te instruyes como arbitro”.



320 chavales para una veintena de plazas

No en vano estos mentores son todos árbitros, muchos de ellos incluso de categoría internacional. Entre esta lista de elegidos está el colegiado leonés de 30 años de edad, Carlos Cordero Rodríguez. Su experiencia hasta ahora es muy gratificante: "El mentor nos ayuda corrigiendo errores, perfeccionando todos los aspectos del arbitraje. En mi caso he tenido varios a lo largo de la temporada pero especialmente tengo un contacto muy directo con Javier Turienzo, coordinador y ex colegiado internacional".

Este pasado fin de semana tuvo lugar el tercer examen para cribar a los árbitros que pitarán los play off de ascenso de Tercera a Segunda B

Otro caso es el del joven colegiado coruñés Sergio Espasandin Cordes, de apenas 25 años. Esta temporada es la segunda vez que realiza este programa de mentores y no tiene dudas de que "este nuevo sistema nos exige una enorme regularidad. Ahora no puedes fallar, tenemos que estar física y técnicamente a tope desde el primer al último minuto de todo el programa. Yo por ejemplo me he visto obligado a exigirme mucho más respecto a la primera vez".

Es en febrero cuando se hace la primera selección de estos talentos y quedan reducidos a poco más de 100 jóvenes colegiados, alrededor de seis por cada territorial. Y son estos aproximadamente 110 elegidos, esta temporada son concretamente 112, los que dan el salto a Madrid para afrontar las siguientes fases del programa. Los pruebas del mismo mes de febrero y marzo además de los play off de ascenso a Segunda B. De aquí salen los más de veinte colegiados que reciben el premio del ascenso de categoría. Y todos ellos bajo un denominador común, su enorme juventud además de la experiencia adquirida gracias al asesoramiento de sus mentores y las duras y estrictas pruebas que impone el CTA.

Exámenes de redacción de acta, reglas del juego, código disciplinario, pruebas físicas, inglés y hasta psicológica... estas son algunas de las exigencias para completar el programa

Exámenes de redacción de acta, reglas del juego, código disciplinario, pruebas físicas, inglés y hasta psicológica. Duros, contundentes, buscando hacer una gran selección. Así podríamos considerar las pruebas que el CTA diseña para estos “árbitros del futuro”. Como el mismo Rubinos Pérez reconoce, lo que pretenden es “lograr una gran formación del colegiado en todas las áreas. En la forma de redactar el acta, en un conocimiento de las reglas de juego, reglamentos federativos, códigos disciplinarios etc..”.

Las pruebas más exigentes, las relativas al reglamento

Precisamente la elaboración de los exámenes relativos a esta materia es responsabilidad de Luis Medina Cantalejo, ex arbitro internacional y mundialista, y actualmente adjunto a la dirección técnica del Comité Técnico de Árbitros. Para el colegiado coruñés esta prueba es sin duda "la más exigente porque debemos conocer perfectamente el reglamento. Además en apenas un año han incrementado mucho la dificultad".

Uno de loas árbitros en las pruebas físicas. /RFEF

Así por ejemplo en la prueba de la redacción de actas parten de cinco supuestos distintos y que el futuro colegiado debe saber describir perfectamente en su escrito. Se penalizan las faltas de ortografía. El examen técnico consiste en un cuestionario de 40 preguntas a responder en una hora. A esto debemos sumar el visionado de 20 vídeos y que deberán elegir cuál debería ser la respuesta adecuada. Para Carlos Cordero esta prueba es una de las más exigentes dado que "te exige responder muy rápidamente y siempre de forma correcta".

“El colegiado tiene que aprender a convivir con situaciones de presión, de estrés, lograr mediante la respiración poder salir de un momento de presión o incluso como ganarse la confianza de un jugador mediante la modulación de la voz"

Las pruebas físicas se asemejan a las que deben superar los árbitros de Primera y Segunda división. Y la gran novedad radica en la prueba psicológica y de inglés. La primera consiste en 125 situaciones relacionadas con la percepción-toma de decisión-ejecución. Rubinos Pérez lo explica perfectamente. Lo que se pretende es lograr que “el colegiado aprenda a convivir con situaciones de presión, de estrés, lograr mediante la respiración poder salir de un momento de presión o incluso como ganarse la confianza de un jugador mediante la modulación de la voz”.

En términos exactos se busca: rapidez perceptiva, tolerancia al error, resistencia al estrés, reflexividad, agudeza visual etc.. Sin duda fue en esta prueba donde Carlos Cordero quedó más impresionado porque "te acaba llevando a niveles de estrés donde incluso te llegas a sentir muy agobiado. Yo lo pasé mal en determinados momentos". Sergio incluso va más lejos porque, al ser la última prueba de todas, "al principio parece un reto pero al final acabas con un desgaste total".

La prueba de inglés es clave para aquellos que quieren formar parte en el futuro de la élite del arbitraje UEFA o FIFA

Y luego está la prueba de inglés, clave para aquellos que quieren formar parte en el futuro de la élite del arbitraje UEFA o FIFA. “Es algo clave en la formación futura de cualquier joven arbitro. Hoy en día el inglés es necesario ya en nuestro fútbol y mucho más a nivel internacional”. Se trata de una prueba de vocabulario relacionado con las reglas del juego, compresión de un texto escrito o lo necesario en cualquier viaje, concentración o partido de un árbitro.

La parte del "listening" (escucha) es para Sergio la más compleja de toda la prueba dado que "recibes mucha información en apenas unos minutos y no puedes anotar nada. Debes retenerlo todo, comprender y asimilar para luego poder responder a las preguntas que te hacen"

El pasado mes de febrero la cifra inicial quedó reducida a 56 que este pasado fin de semana han vuelto a ser citados en la capital de España. De aquí saldrán los elegidos para pitar los play off de ascenso de Tercera a Segunda B, actuación que será calificada por un delegado observador arbitral de Primera o Segunda división. Las puntuaciones que consigan se sumarán a las logradas en todo el proceso anterior para determinar los 20 o 25 árbitros que la próxima temporada pitarán en la categoría de bronce de nuestro fútbol.

Carlos Cordero, uno de los aspirantes: "Es una forma de seleccionar a los árbitros que realmente les interesa o quieren llegar a la elite. Este programa te exige y requiere mucho esfuerzo tanto en el seguimiento de los mentores como en los exámenes"

Se trata de un proyecto abalado por UEFA y que está dando grandes resultados. Es uno de los “niños mimados” del presidente del CTA, Vitoriano Sánchez Arminio. Sabe es la “cantera” de los árbitros del futuro, los llamados a sustituir a Mateu Lahoz, Velasco Carballo, Clos Gómez, Fernández Borbalán o Undiano Mallenco. Hasta ahora este programa de talentos, como reconoce Rubinos, “está siendo un éxito porque logramos aportar una formación a los futuros árbitros que antes carecíamos”.

O como asegura el propio Carlos Cordero "es una forma de seleccionar a los árbitros que realmente les interesa o quieren llegar a la elite. Este programa te exige y requiere mucho esfuerzo tanto en el seguimiento de los mentores como en los exámenes". Sergio Espasandin va incluso más lejos. El considera increible "la cercanía con la que te tratan árbitros que han estado en la élite del arbitraje. A muchos de ellos hasta entonces sólo les has visto por televisión y te hacen sentirte querido, protegido. Te impacta mucho la verdad". Parece que las palabras hablan por si solas.