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La última marcha de Paquillo

El mejor marchador español de la historia se retira incapaz de recuperar el nivel y la motivación tras su sanción por dopaje

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El marchador granadino Francisco 'Paquillo' Fernández, de 34 años, ha anunciado mediante un comunicado su retirada definitiva del atletismo alegando que no tiene 'la motivación para seguir luchando y peleando con los mejores'.  Paquillo, dos veces campeón de Europa de 20 kilómetros marcha, tres veces subcampeón mundial y una subcampeón olímpico, asegura que se va 'habiéndolo dado todo en el deporte de alto nivel y con mucho orgullo' de su trayectoria deportiva.

'Después de mucho tiempo pensando si debía seguir compitiendo y quizás seguir unos años más en activo, para intentar llegar a mis cuartos Juegos Olímpicos, he decidido retirarme oficialmente del deporte profesional. Me retiro porque ahora mismo no tengo la motivación para seguir luchando y peleando con los mejores', afirma.

Sobre su trayectoria ha destacado no poderse haber sacado la espina de un oro mundial u olímpico: 'He conseguido muchas medallas, quizás se me resistió un oro olímpico y un oro mundial, pero trabajé mucho, muchísimo y hubo, en esos momentos, otros mejores que me privaron de ese oro'.  El español siempre estuvo a la sombra del ecuatoriano Jefferson Pérez, que le privó hasta en tres ocasiones de alcanzar la máxima gloria.

Eso no le impidió convertirse en 2007, tras su segundo puesto en el Mundial de Osaka, en el atleta español con mayor número de medallas en campeonatos internacionales (siete). Pero dos años después su imagen quedaría dañada para siempre por culpa de la gran lacra del deporte, el dopaje.

La Guardia Civil encontró productos dopantes, entre ellos viales de EPO (eritropoietina) y hormonas, en un registro que realizó en su casa en la llamada Operación Grial. Poco pudo hacer Paquillo ante tal evidencia. Tan solo rebajar la sanción impuesta de dos años colaborando con la Justicia. El 10 de febrero del 2010, Paquillo confesó al Consejo Superior de Deportes 'de manera voluntaria -advertía- y sin que se hubiera iniciado ningún procedimiento sancionador en su contra' haber estado en posesión de sustancias prohibidas.

Paquillo negó, sin embargo, haber consumido dichas sustancias. 'Como consecuencia de los resultados deportivos obtenidos en los Juegos Olímpicos de Pekín y en el Campeonato del Mundo de Berlín, y ante la presión por recuperar el alto nivel competitivo, cayó en la tentación de adquirir productos prohibidos con la intención de intentar utilizarlos en las principales competiciones que se iban a celebrar durante el año 2010. Afortunadamente, esos productos nunca han llegado a ser utilizados', explicaba.

Cuando el Comité Español de Disciplina Deportiva (CEDD) le aplicó una reducción de un año por colaboración con la investigación, Paquillo fue señalado como el 'chivato' de la Operación Galgo, que en diciembre de 2010 estremeció los cimientos del atletismo español con el registro del domicilio de Marta Domínguez, posteriormente exculpada de todos los cargos de dopaje.

Paquillo se apresuró, una vez más, a negarlo. 'Desmiento cualquier tipo de colaboración. Yo no he hablado de Marta ni de su entorno ni de ninguna otra persona. Se ha dicho que he colaborado para delatar a Marta y eso es incierto', comentó. La IAAF no aceptó la reducción y trasladó la patata caliente al Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS), que le obligó a cumplir los dos años. Paquillo regresó a la competición, pero ya no fue ni la sombra de los que había sido.

 Por eso, en su despedida ha querido señalar que sus éxitos deportivos los logró de manera limpia. 'Quiero dejar bien claro que mis medallas han sido siempre fruto de la constancia, el trabajo e intentar ser un gran profesional', ha asegurado.

 

Ha tenido también palabras de agradecimiento para su familia, amigos y entrenadores. 'En especial', precisa, 'al que siempre tendré en el recuerdo: mi querido Manuel Alcalde, y también como no, al que fue mi último entrenador José Manuel Rodríguez 'Rodri' todo lo que me han apoyado. Sin ellos no hubiese conseguido muchos de los éxitos y medallas que tengo'.  Paquillo seguirá 'entrenando y compitiendo a nivel amateur y por supuesto que disfrutando con los amigos'.

Antes de que el dopaje empañase su carrera profesional Paquillo había saboreado en mil y una ocasión las mieles del éxito. Se inició en el atletismo en 1987. Su entrenador, el entonces marchador Manuel Alcalde, preparaba en Guadix sus competiciones internacionales y al mismo tiempo supervisaba el trabajo de las escuelas de atletismo.

En 1996 ganó todos los campeonatos nacionales españoles y fue campeón mundial júnior. En 1998 dio el gran salto. Ganó en primavera la Copa de Europa en Eslovaquia y con 21 años obtuvo medalla de bronce en los Europeos absolutos de Budapest. Ya estaba en la elite mundial. En los Mundiales de Sevilla'99 estaba llamado a subir al podio, pero la presión de los medios pudo con él. Paquillo sólo pudo ser decimosexto. Fue un golpe duro, el 'dichoso Mundial de Sevilla', como lo definió él mismo.

En los Juegos de Sydney 2000 logró un séptimo puesto que le supo a poco, y en los Mundiales de Edmonton, en el peor año de su vida tanto en el plano personal como en el deportivo, abandonó la prueba. A Alcalde se le diagnosticó cáncer y éste se reprodujo. Hubo de esperar a los Europeos de Múnich en 2002 para vivir su verdadera explosión.

El 6 de agosto, Paquillo rentabilizó el esfuerzo realizado en largas sesiones de fondo y de gimnasio para adoptar el modelo del más grande de todos los tiempos, el polaco Robert Korzeniowski. Junto con Alcalde, notablemente recuperado de su enfermedad, habían decidido cambiar de rumbo. Frente a la escuela mexicana de marcha, elástica, de movimientos flexibles y riesgo permanente de descalificación por el bote, eligieron la solidez de la escuela rusa y del gran patrón polaco.

Cuatro meses antes, Paquillo había batido el récord mundial de los 20 km con un tiempo de 1h17:22. Korzeniowski, que competía con él ese día en Turku (Finlandia), arrojó la toalla. El granadino iba demasiado rápido incluso para él.

Pero apareció otro marchador termendo, el ecuatoriano Jefferson Pérez, que se cruzó en su camino en tres Mundiales consecutivos: París 2003, Gotemburgo 2005 y Osaka 2007. Paquillo sólo pudo degustar el oro en campeonatos de Europa: Múnich 2002 y Gotemburgo 2006. Entre medias, Paquillo sufrió uno de los mayores varapalos de su vida. En abril de 2004 falleció Manuel Alcalde. En su honor consiguió en Atenas su única medalla olímpica, la de plata. Esa vez le batió un italiano, Ivano Brugnetti.