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Uruguay conquista la Copa América

Los charrúa fueron muy superiores a Paraguay y Forlán se reencontró con el gol

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Uruguay no es la quintaesencia de la estética futbolística, pero tiene argumentos para ser competitiva en cualquier competición. Más aún en una Copa América deprimida en la que los dos gigantes suramericanos han sido incapaces de convertir los grandes nombres en grandes equipos. Pero también en un Mundial, como se demostró el año pasado al llegar a semifinales.

Los charrúa vencieron ayer a Paraguay, una selección que no tiene nada salvo arrestos y que se va del torneo como subcampeona sin haber ganado un solo partido del campeonato. Curiosa paradoja. Peor aún es la cosa si no sale de entrada Estigarribia, un jugador que al principio del campeonato apuntaba maneras. Uruguay, además de mucho oficio, tiene dos delanteros desequilibrantes. Ayer, los goles de los celestes fueron obra suya, el primero de Luis Suárez, y el segundo y el tercero de Forlán. El delantero atlético marcó sus primeros tantos en la competición y con ellos deja su sello en un torneo muy especial para él. 'El apellido quedará en el recuerdo de esta Copa', recordó al referirse a Juan Carlos Corazo, su abuelo materno, y a su padre, Pablo Forlán, ambos también campeones.

Uruguay dominó el partido desde el minuto uno. Ya en los primeros compases del partido tuvieron grandes oportunidades, alguna de ellas con polémica incluso como una mano de Ortigoza sobre la línea de gol en un remate de los uruguayos. Los de Tabárez no protestaron, siguieron acosando a los paraguayos, que no contaban con ningún argumento para deshacerse de esa presión que llegaba por todas partes. La defensa de los guaraníes, que tiene cierta fama labrada en partidos broncos y desnortados, no supo hacer nada ante un equipo que, sin mucho brillo, siempre se demostró muy superior. Es más, en los dos primeros tantos de Uruguay los zagueros paraguayos pudieron hacer algo más. El tercero, un contraataque culminado por Forlán, fue sólo consecuencia del intento final de los paraguayos por sobrevivir.

Ha sido un título merecido en un torneo que no pasará la historia por su belleza. En ese contexto, el de los jugadores aguerridos, Uruguay tiene un justo lugar.