Público
Público

Una Villa Olímpica a gusto de todos

Deportistas y técnicos están encantados con un recinto cercano a las principales instalaciones y equipado con todo tipo de servicios

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

La Villa Olímpica de Pekín aprueba con nota a juicio de todos, atletas, técnicos y periodistas, gracias a sus modélicas instalaciones médicas, recreativas y de restauración y a unos alojamientos cómodos, funcionales y bonitos.

En una visita guiada organizada por el COI (Comité Olímpico Internacional), EFE tuvo la oportunidad de comprobarlo de primera mano, ya que en condiciones normales la Villa Olímpica es casi un recinto sagrado en el que sólo sus deportistas y sus técnicos pueden estar.

Siempre hay visitantes, invitados y prensa pululando por las calles de la Villa, pero no pueden acceder a las instalaciones. Además, a las 20.00 horas deben abandonar el recinto. Todo es nuevo y funcional. La Villa en sí es una urbanización de bloques de pisos, normalmente de seis alturas, que están estrenando los deportistas y que se les ha acondicionado ligeramente. Los pisos son, mayoritariamente, de dos habitaciones, y el salón y la cocina se han acondicionado para convertirlos en dormitorios.

Evidentemente la cocina está sin amueblar y, en esta ocasión, todavía no está alicatada de azulejos para hacerla más habitable para los atletas. Después de los Juegos y tras unos ligeros retoques, todos los pisos serán entregados a sus dueños, ya que todos los pisos están vendidos.

Por cierto, los Juegos han hecho que esta urbanización que es la Villa Olímpica se convierta, a partir de septiembre, en uno de los barrios más caros y exclusivos de Pekín. Los pisos se vendieron a razón de entre 20.000 y 30.000 yuanes por metro cuadrado (2.000-3.000) euros, lo que significa que un piso de 60 metros costó alrededor de 130.000 euros.

La policlínica es otro de los edificios esenciales. Tiene tres plantas y la tercera está dedicada a los controles antidopaje. En la primera planta está la zona de primeros auxilios y emergencias y distintas consultas.

Ginecología, oftalmología, estomatología..., todas las especialidades están cubiertas. De hecho muchos atletas, técnicos, árbitros y personal federativo de países del llamado tercer mundo aprovechan los Juegos para tratarse viejas lesiones, porque en sus países de origen no hay medios o dinero para sufragar el tratamiento. El COI da esta oportunidad a los menos favorecidos.

La sala de resonancias magnéticas nucleares está dotada de maquinaria de vanguardia y es el servicio más solicitado, aunque según comentó el director del servicio médico en esta primera semana sólo han tenido 'algunas apendicitis, insolaciones y lesiones leves'.

Sólo en el caso de que un deportista tuviera necesidad de pasar por el quirófano sería trasladado a un hospital. El comedor está en consonancia con las dimensiones de la Villa, que tiene en estos momentos casi 20.000 habitantes. Algo más de once mil son atletas, mientras que árbitros y técnicos suman algo más de cinco mil. El resto son personal de seguridad, limpieza y mantenimiento.

El comedor puede ofrecer casi 5.000 comidas a la vez y todos tienen que pasar por allí. Como dato curioso la directora afirmó que durante los Juegos se consumirán unas 200 toneladas de carne, aunque donde más hincapié hizo fue en que elaboraban una 'comida segura'.

Las zonas de ocio están cuidadas al más mínimo detalle, ping-pong, futbolín, salas de DVD, discoteca, gimnasio, piscina, cancha de baloncesto, de voleibol, jardines, etc. Pero lo mejor de todo es el ambiente. Distintos países, distintos deportes, distintas culturas, distintas religiones y un único objetivo competir, compartir y, si es posible, ganar.