Mientras llega la cumbre anticrisis, intelectuales y políticos han abierto un debate intenso sobre el futuro modelo económico.
Qué hacer. Hace 106 años, Vladimir Illich Lenin formuló el interrogante en el título de una de sus obras fundamentales, en el que proponía la creación de un partido revolucionario que abanderase la lucha del proletariado en la decadente Rusia zarista. El opúsculo contribuyó en buena medida a la ruptura del Partido Socialdemócrata ruso y a la fundación del movimiento bolchevique, que instauró el primer régimen comunista sobre la faz de la tierra. Los próximos 14 y 15 de noviembre, los mandatarios de 20 países se harán en Washington la misma pregunta, en medio de una formidable crisis del sistema financiero internacional que mantiene en vilo al mundo. A diferencia de Lenin, ninguno de los líderes -ni siquiera el supuesto comunista Ju Jintao, de China- abogará por la defunción del capitalismo. Lo que se abordará es la necesidad de "refundarlo" o, como prefieren decir los anglosajones, "repensarlo", a partir de una premisa en torno a la cual existe práctica unanimidad: lo que sí ha muerto, hundido en un lodazal de activos tóxicos y otras obscenidades financieras, es una forma de capitalismo, la del todo vale, la de la codicia sin freno, la de los especuladores insaciables, la del ultraliberalismo de tipo anglosajón.
Con independencia de la convocatoria de la cumbre, el debate ya ha comenzado en todos los países. Intelectuales, políticos y ciudadanos inquietos intercambian opiniones en foros solemnes o en informales cafeterías, diseccionan las causas de la actual crisis y hacen sus predicciones sobre el capitalismo que viene. Hay quienes creen, como el presidente de la editorial alemana Axel Springer, Mathias Doepfner, que el actual modelo económico es el idóneo y que la actual debacle económica no obedece a un exceso de libertad de mercado, sino a la "irresponsabilidad" de los actores implicados. El problema, por tanto, se resolvería con una mayor dosis de ética. El ministro de Finanzas germano, Peer Steinbrük, tiene una visión muy distinta de las cosas. En una reciente entrevista con Der Spiegel, Steinbrük afirmó que, después de esta crisis, "el mundo nunca volverá a ser el mismo". A su juicio, Nueva York y Londres perderán hegemonía como centros de poder, lo que modificará no sólo la arquitectura financiera internacional, sino también la geoestrategia mundial. Pero el ministro alemán ha hecho una afirmación aun más significativa: "Hay que admitir que algunas partes de la teoría de Marx no están tan mal".
Que el responsable de Finanzas de la principal potencia europea invocara a Marx -cuyas obras han vuelto a primera fila de las librerías del país- causó sorpresa, como era de esperar. Sin embargo, Steinbrük no fue objeto de descalificaciones o burlas por parte de los abanderados del libre mercado, como hubiese ocurrido hace tan solo un año, cuando el liberalismo se exhibía triunfante como el único modelo posible.
Algunos aventuran que la cumbre del Washington será, por su trascendencia, una segunda versión de la de Bretton Woods (EEUU), de julio de 1944, en la que delegados de los 45 países aliados de la Segunda Guerra Mundial crearon el Fondo Monetario Internacional (FMI) para supervisar el sistema financiero global, facilitar el sistema multilateral de pagos y, en ciertas circunstancias, actuar como prestamista de países en apuros. El FMI se encuentra hoy desprestigiado, sobre todo en los países en vías de desarrollo, por haber impuesto durante las últimas tres décadas las recetas ultraliberales que hoy están en entredicho. Además, su capacidad de acción ha quedado a la zaga de la veloz globalización que ha experimentado la sociedad en las últimas décadas. Numerosas voces reclaman la creación de una nueva institución, con mandato para ejercer un control real sobre los flujos internacionales de capital e, incluso, para fijar directrices en la remuneración de los intermediarios financieros. También vuelve a debate la vieja iniciativa de un impuesto a las transacciones financieras (la tasa Tobin), que se destinaría a corregir los desequilibrios económicos entre países. Otra idea que se airea es la creación de un gran banco de bancos que coordine la acción de los bancos centrales -a semejanza del BCE en la Europa- y evite que la banca privada se embarque en aventuras peligrosas, como ha sucedido con las hipotecas suprime en EEUU.
El nuevo orden deberá además establecer una nueva relación de los países ricos con los pobres, que no se limite a la concesión de ayudas caritativas para superar la pobreza, sino que contemple un compromiso serio para el desarrollo. También se esperan soluciones tajantes a los problemas de los paraísos fiscales y la especulación. Lo ocurrido con el petróleo -cuyo precio se mantenía por la nubes hasta hace unas semanas, empujando al alza la inflación- evidencia el poder extraordinario que han acumulado los especuladores con bienes esenciales.
Hay quienes consideran que el problema no se resuelve sólo con más y mejores regulaciones. La activista Naomi Klein, autora de La doctrina del shock, considera que la proliferación de créditos basura se produjo por la existencia de un sistema económico que "mide la salud colectiva en términos exclusivos de crecimiento del Producto Interior Bruto". "A lo que esta crisis debería conducirnos es a una forma radicalmente diferente de medir la salud y el progreso", señala Klein en su blog.
Con independencia de las grande medidas que se pueden adoptar en el ámbito internacional, la actual crisis ha vuelto a colocar en primer plano al Estado. Después de salir en rescate de los banqueros, los Gobiernos lo tendrán a partir de ahora más difícil para alegar falta de poder a la hora de atender las necesidades de la sociedad. En un artículo publicado en The Irish Times, el lingüista estadounidense de izquierdas Noam Chomsky recordaba que la intervención del Estado ha sido una constante en el capitalismo en los dos últimos siglos. Citaba un estudio realizado por dos economistas hace 15 años, según el cual, al menos 20 compañías de Fortune 100 no habrían sobrevivido sin el auxilio de sus respectivos gobiernos y muchas de las restantes obtuvieron ayudas oficiales para "socializar sus pérdidas".
Después de la actual crisis, procesos de nacionalización de sectores sensibles -como acaba de ocurrir con los fondos de pensiones en Argentina- no se podrán censurar con facilidad, al menos en el corto plazo. En varios países pobres ha comenzado ya una nacionalización alimentaria.
Líderes como Hugo Chávez y Evo Morales se sienten hoy reafirmados en sus tesis. Otros consideran que el Estado puede reforzar su poder supervisor, pero sin aumentar su tamaño. De la actitud de los ciudadanos dependerá en gran medida el papel que asuma finalmente el Estado en el capitalismo venidero. Si lo público recuperará valor o si, pasado el susto, el libre mercado volverá a sus andadas... hasta la próxima crisis.
La refundación del capitalismo es: 1. Propaganda para hacernos creer que se pueden superar las contradicciones internas del capitalismo, sin salir del capistalismo... un absurdo vaya, y 2. Un caballo de Troya para colarnos unas nuevas "instituciones", creadas como siempre hacen los capitalistas, con buenas intenciones, bondad y demás marketing, pero una vez más, serán las herramientas de dominación perfeccionadas para este siglo. Y los medios son sus cómplices, actúando de agentes comerciales para "vendernos" semejante timo.
Cada vez que leo esto de refundar al capitalismo y no analizar el problema de fondo del mismo es volver a las andadas ( bueno entiendo que lospoliticos que están ahí es para mantener la actual distribución de la renta). El capitalsimo necesita del crecimiento continuo para progresar pues su fuerza motriz es la obtención de beneficios crecientes y no hay límite al beneficio, ergo no hay limite al crecimiento de la produccion.
Si necesita del crecimiento de la producción es porque el dueño del capital extrae de los trabajadores un valor en mercancias/servicios superior al salario, lo que tras ser vendido en el mercado produce el beneficio monetario.
Dado que existe un diferencia entre los productos ofertados y la capacidad de compra de los trabajadores consumidores ( cuando hablamos de empresa dirigidas al consumo de masas) se necesita del crédito para que los mismos pueden aplazar el pago(nota :las empresas dirigidas el consumo de lujo se enfrentan a un demanda mas estable por ello la crisis no les afecta tanto).La cosa funciona mas o menos "bien" hasta que o se produce un shock de oferta ( subida de materias primas estrategicas ) o si la sobrecapacidad productiva no encuentra compradores aún a crédito (la ley de Say se muestra falaz). Con la tendencia en los paises consummidores occidentales de una menor participacion en la renta nacional de los salarios frente a los beneficios desde hace mas de 2 decadas en algún momento el cobrador de deudas iba a llamar a la puerta de los asalariados y de pronto todo el castillo de naipes del crédito que sostenia su consumo se ha mostrado como es . La demanda solo era "solvente" mientras no le reclamaran los créditos o tuviera algun patrimonio que se revalorizara regularmente ( sus casas aunque mejor dicho las de los bancos).Ahora tenemos un shock de oferta por un lado y una demanda insolvente por otro el problema es doble y mas commplejo que en 1929, si bien hay más instrumentos para combatirlo. El panorama es sombrio.Si los "lideres" piensan en revitalizar el mercado de créditos para añadir otra vez leña al fuego ,como hizo Greenspan tras las puntocom, continuando por el mismo camino ya andado, el agujero se hará tan grande que nos engullirá a todos. No digamos si además se reducen impuestos en los sectores de menos propensión al consumo ( los más ricos gastan menos proporción de su renta ... por eso ahorran tanto) encima agravaremos el deficit fiscal. La situacion puede ser tambien vista como una oportunidad ; territorializar la produccion, reduccion del comercio no sostenible, inversion en infrestructuras de recuperacion del capital natural (intensivas en trabajo) , reparto del trabajo , mayor control fiscal con atencion a las grandes bolsas de fraude de la que son responsables unoos cientos de persona ( y no millones de contribuyentes) , restableciento de una banca pública que asegure el acceso al crédito. Sancionar las conductas como el codgo penal indica en cuanto a los delitos societarios, contra el mercado y los consumidores, las manipulaciones de precios , la falta de transparencia de las cuentas de sociedades y el uso de las delegaciones offshore para el blanqueo y la evasión fiscal.
Refundar el capitalismo? suena como a chiste. Sobre todo porque los que lo proponen sosn los mismos que lo han estado manejando hasta ahora. Esta situación en cualquier otro tema sería ilegal, es prebaricación.
Pero a lo que vamos. Qué van a quitar y que van a dejar del capitalismo actual? Qué van a poner de nuevo? Cual será el "gran modelo a imitar" el chino, el indio, el mexicano, o seguiremos como el de siempre? Quizas el modelo español será el conveniente? Mas preguntas: Y la justicia social que tendrá que ver en ese nuevo modelo? El cambio climático? la solidaridad internacional? la pobreza? la explonación neocolonial? Donde vamos a dejar a Africa o Latinoamerica? Qué de los emigrantes de todo el mundo? Es el nunca acabar de preguntar; miles de cuestiones mas acuciantes que como le salvamos el culo a los banqueros y a las bolsas. Porque de lo que realmente se va a hablar en esta refundación es precisamente de eso, solo de eso, disfrazadao de preocupación y de bonita palabreria. Y sino, ya lo veremos.
Esta pasando, sencillamente, lo que tenía que pasar. Lo que hace décadas se viene pronosticando. Todo ha comenzado por unas simples hipotécas impagadas, apenas el 10%. Entre todo el ruido de alrededor, buscando parches y señalando responsables, el verdadero problema se encuentra enterrado. El problema es los impagos creditícios. Pero, ¿por qué, los antaño honestos ciudadanos, dejan de pagar? Respuesta: NO TIENEN DINERO. Y, ¿por qué no tienen dinero? Respuesta: PORQUE LOS SALARIOS SON CADA VEZ MÁS MISERABLES. Y, ¿por qué son tan miserables las remuneraciones? Respuesta: PORQUE LOS EMPRESARIOS SIEMPRE QUIEREN GANAR MÁS DINERO. Y como cada vez quieren ganar más dinero, no sólo explotan cada vez más a los trabajadores, sino que, además, incrementan los precios de sus productos finales. Pero, resulta que los consumidores de esos productos son los propios trabajadores. Sube la gasolina, los productos alimenticios, la electricidad, el gas, la telefonia y los tipos de interes sobre las hipotecas. Pero los empresarios, los intermediarios, los contratistas, los subcontratistas, y los subsubcontratistas, siempre quieren sacar más tajada sin pegar un palo al agua. Toda esta tropa de "listillos" carroñeros y subcarroñeros, acaban de dejar en los huesos a la gallinas de los huevos de oro.
OSEA QUE LA BANCA PRIVADA LO HACE MAL Y LE PAGAMOS CON DINERO PUBLICO SU MAL HACER Y CUANDO LOS CIUDADANOS EXIGIMOS DERECHOS Y NECESIDADES LOS POLITICOS DICEN QUE NO HAY DINERO,
ESTO QUE ESTA OCURRIENDO ES UN GOLPE DE ESTADO MUNDIAL FINANCIERO PARA IMPLANTAR EL NEOFASCISMO CAPITALISTA DESCARADO.
¡¡VAMOS LA GRAN ESTAFA A LA HUMANIDAD, EN CONIVENCIA CON LA ELITE POLITICA QUE SON LOS VASALLOS DE LOS AMOS DEL MUNDO.
algunos ya sabemos qué hacer, y qué no hacer también...
hay algunos amigos que piensan sobre el cómo... http://mesetas.net/?q=node/325
por cierto que menuda genealogía de lenin a chávez... qué manía de recoser las historias para que no se pueda entender nada
La sociedad civil debe organizarse y exigir: que los que nos han llevado a esto no queden impunes, que la economía esté al servicio de los ciudadanos y no al revés, que se prohiba que la gente muera por hambre, que la educación pública y de calidad esté al alcance de todos, que nadie sea extranjero, que caminemos hacia un mundo posible basado en la justicia y no en leyes que hacen unos pocos y que obligan a todos.
Mientras el sistema este dirigido por las leyes de: LA CODÍCIA, LA USÚRA, LA ESPECULACIÓN, EL ENRIQUECIMIENTO DESMEDIDO Y EL PUTO NERCANTILISMO; y los ciudadanos de a pie, no decidamos, todos a una, cambiar el paso y apostar por un modelo de: DESARROLO SOTENIBLE, PRIORIZANDO EL HUMANISMO, LA IGUALDAD Y LA SOLIDARIDAD (HACIENDO USO DE NUESTRA FUERZA, QUE EN DEMOCRACIA RESIDE EN EL VOTO; castigando las politicas que no vayan en esa dirección); estamos irremediablemente perdidos, en manos del feroz y despiadado neocapitalismo y sus cruzados los ultraliberales.
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