Ha vivido la mayor parte de la liberalización de las telecomunicaciones al frente de Telefónica de España. Cogió un negocio que estaba muriendo, la telefonía fija, y creó una nueva estrella para el grupo: ADSL. Se cumplen diez años de la liberalización del sector. Julio Linares, consejero delegado de Telefónica, ve así este periodo.
¿Recuerda cómo recibió la noticia de la llegada de competidores?
Afortunadamente, hacía tiempo que sabíamos que el mercado se abriría. Telefónica estaba acostumbrada a competir con empresas entonces muy relevantes como British Telecom o Colt. Primero vivimos una transición, un duopolio con la particularidad de que el segundo operador, Retevisión, era el que contaba con una importante participación del Estado. La Ley General de Telecomunicaciones de 1998 supuso el principio de un cambio radical aún en marcha. La liberalización, por la que siempre apostamos, situó al sector al nivel de los países más avanzados de Europa.
¿Cuánto tuvo que cambiar Telefónica para adaptarse?
Muchísimo. Aún sigue transformándose. En 1998 nació incluso el nuevo logotipo. Nos hemos hecho más eficientes, más cercanos, más ágiles y hemos sido capaces de mantener el liderazgo. El esfuerzo en controlar las tarifas fijas ha contribuido a que el IPC de las comunicaciones haya sido entre 2002 y 2007 negativo.
¿Ha funcionado el modelo?
Ya en el primer mes prestaban servicio en España un considerable número de operadores. Se han ido fusionando, algunos desapareciendo, como en otros países. Telefónica mantiene cuotas similares a las de otros europeos. La lucha comercial es dura y todos hemos tenido que dar lo mejor de nosotros. Era impensable que hoy hablaríamos de ocho millones de conexiones de banda ancha.
¿Qué ha hecho bien y qué no tan bien el regulador?
Su papel, en especial de la CMT, no ha sido fácil. Hemos tenido años verdaderamente broncos, durísimas sanciones, como en ningún otro país. Tenemos uno de los alquileres de la Red más baratos, que acaba de rebajar otro 20%. Apreciamos el esfuerzo actual por impulsar la competencia en infraestructuras. Las nuevas redes de gran velocidad son un reto que, si gestionamos bien, nos pondrá a la cabeza de Europa.
¿Qué ha hecho bien y qué no tanto su competencia?
Ha contribuido también a la dinamización gracias a la agilidad comercial de las pocas restricciones regulatorias. En lo negativo, algunos han tratado de basar sus estrategias en el enfrentamiento con Telefónica buscando, incluso, financiarse a través de sanciones.
¿Qué ha hecho bien y qué no Telefónica?
Le aseguro que hemos tratado de hacerlo lo mejor posible. Nos sentimos particularmente orgullosos de haber popularizado el concepto de banda ancha a través del ADSL. Telefónica ha multiplicado en los últimos cuatro años de forma gratuita por 24 la velocidad estándar del ADSL. En el terreno de la cercanía al cliente, probablemente el esfuerzo nunca es suficiente. Se puede y se debe seguir haciendo más. En ello estamos.
¿Cómo ve el mercado dentro de otros diez años?
El potencial del sector lo capacita a poder contribuir decididamente a un cambio de modelo productivo que favorezca la recuperación del crecimiento económico. Debemos aprovechar esa oportunidad. Es preciso un entorno dinamizador que estimule la inversión y la innovación.
La historia de la liberalización de la telefonía fija en España es la suma de muchas historias. Es la historia de los concursos de cable por regiones. Del esfuerzo por crear una red alternativa a la de toda la vida a base de zanjas tan poco populares que no había quien consiguiese licencia en época de elecciones. Hoy los operadores que se mantuvieron en sus regiones originales son los únicos que permanecen fuertes.
El operador con mayor presencia, Ono, que creció a base de comprar a otros, está sumido en un ajuste de un tercio de su plantilla y un radical recorte del gasto.
También es la historia de decenas de firmas que vinieron para revender el servicio del antiguo monopolio y se quedaron en el camino. Hoy subsiste independiente a nivel nacional Jazztel, que logró ir metiendo sus equipos en las centrales de Telefónica tras muchas denuncias. El resto ha ido cayendo en manos de uno de los grandes europeos con presencia en nuestro país.
Todos, incluida Telefónica, dicen haber sufrido. Ha habido sanciones y juicios. Ha habido contrataciones fraudulentas de clientes por parte de los comerciales de los alternativos, retrasos en las obligaciones por parte de Telefónica con los nuevos.
Hoy, todos celebran el décimo aniversario de la liberalización convocados por la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT)en Barcelona.
A mí me agarraron como a un gil con el teléfono móvil...Pero estoy esperando a que expire el plazo del contrato para pasarme a tarjetas de pobre, de esas que uno compra cuándo gasta sin que le cobren al pedo. Lo más triste es que en el interín uno es un auténtico esclavo de estos nuevos piratas
Tendremos el mismo precio que en otros países sí, pero seguimos teniendo la misma mierda de ADSL que hace unos años, mucha bajada mucha bajada pero la subida sigue igual, aún así en otros países tienen el doble de banda ancha que nosotros y pagan menos incluso! Queremos igualdad con los demás países YA!!
(El telefono)Barato dicen más que en Europa,claro lo mismo que los sueldos los mas baratos de Europa.Telefonica echa del sudor de los españoles fue privatizada,para que fuera como todo para los ricos,el pobre se come una mierda,es decir si ganas,800 basuras y pagas 70 euros de adsl,llegar a final de mes te sale por un pico y una pala.
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