El número de extranjeros con certificado de registro o tarjeta de residencia en vigor en España, pese a la crisis económica, asciende a 4.715.757 personas, lo que supone un aumento del 1,96% (90.566 personas) respecto al trimestre anterior y del 10,31% (440.936 personas) en los últimos doce meses.
Según los datos actualizados por el Área de Inmigración y Emigración del Ministerio de Trabajo e Inmigración (MTIN) con fecha de 30 de septiembre, 2.519.115 (el 53,49%) son hombres y 2.190.211 (el 46,51%), mujeres. El colectivo nacional con mayor presencia es el marroquí (con 758.174), seguido del rumano (728.580) y del ecuatoriano (441.455). A continuación le siguen los colombianos (288.255), los británicos (221.073), los chinos, los italianos, los peruanos, los búlgaros y los portugueses.
Cataluña, Madrid, la Comunidad Valenciana y Andalucía agrupan al 65,71% de los extranjeros con certificado de registro o tarjeta de residencia en vigor. Madrid tiene el mayor número de extranjeros (865.828), seguida de Barcelona (704.657). Después, cinco provincias de la costa mediterránea, Alicante, Valencia, Murcia, Málaga y Baleares, todas ellas con más de 200.000 extranjeros residentes.
Ya no puede entrar mas gente,esa es la realidad,es más la el gobierno debería ir pensando en sacar a los no trabajadores que pululan en nuestro país.Claro que deben tener derechos,pero no se debe tomar tan a la ligera la entrada de mas mano de obra que no tiene oferta de trabajo.Otra cosa,puede entrar un trabajador pero no la mujer los hijos,los suegros,que traen a sus hijos y estos a sus mujeres,etc.
Creo que el problema de la inmigración en España se ha descontrolado. Ya ni con estrictas medidas migratorias se puede contener la avalancha. El gobierno en este sentido esta desbordado. Es increíble que en plena crisis con el nivel de paro más alto de Europa siga creciendo el número de inmigrantes que llegan a España. El fenómeno ya se esta convirtiendo en un problema social, económico y de convivencia. Todos los países y entre ellos España tienen un límite de absorción de inmigrantes, sin embargo cuando ese límite se traspasa surgen conflictos.
Menos mal que los que nos han metido en esta crisis economica son de raza blanca, con un nivel intelectual alto, millonarios y lo mas importante no son inmigrantes y tienen sus papeles en regla desde hace mas de 100 años en sus respectivos paises.
Hay que ser tonto para ver como una amenaza a quien lo peor y mas aterrador que viene a hacer es trabajar.
Excelente elenco de lacras, “comité Espartaco” (Espartaco debería ir siempre con mayúscula). Hay un aspecto que el camarada c. E. no menciona: la crisis, recesión, estanflación y depresión que padecemos está muy compenetrada con la libre circulación de personas (migraciones). Puesto que la disponibilidad de mano de obra a saldo condujo a los inversores a derivar beneficios de sectores industriales con productividad decreciente, esos recursos inversores se desviaron de la i+d, con lo que enormes sumas de recursos y liquidez de las clases más modestas y del Estado no pudieron incorporarse a una industria avanzada malograda. De este modo, millones de jóvenes cualificados se convirtieron en precarios y parados, decenas de miles de científicos y técnicos debieron escapar a otros países que se aprovecharon de la inversión para el progreso de generaciones. Por otra parte, c. E. no alude a otro gran cataclismo que suele pasar muy desapercibido: la comercialización de la mano de obra de mayor calidad de los países en desarrollo enviados a las metrópolis para socavar el socialismo y la industrialización, también significó la completa devastación de las sociedades tradicionales de los países agrícolas y en desarrollo que, además de contar con órganos de solidaridad comunitaria (sistemas de bienestar rudimentarios), mantenían un mínimo equilibrio ecológico con su entorno. Entorno que, una vez ese entramado institucional solidario desmantelado y vaciado de población organizada, ha caído en manos de saqueadores de coyuntura (que no piensan en el futuro). Estos suelen ser oligarcas locales, pero también son mercenarios, inversores internacionales, hasta ong. Un ejemplo evidente es Somalia, donde, en el negocio de la destrucción de la sociedad (y sustitución por el libre mercado aniquilador) hay inversores occidentales, criminales locales, armadores de todo el mundo, saqueadores de recursos naturales (pesca, subsuelo marino), potencias que entierran sus desechos nucleares en sus costas gratis, multinacionales petrolíferas que pretenden evadir tarifas de paso en el Golfo de Adén… Todavía recuerdo a ese ex piloto somalí que me encontré en Holanda hace años: tras haberse formado como piloto militar y tripular Mig 21 en los años 70, durante el régimen socialista de Siad Barre, estaba ocupado en la sección de catones de una lúgubre fábrica cuyo dueño era un chino sin escrúpulos que había deslocalizado el negocio para ahorrase peajes, contratando además mano de obra africana a saldo. Con el tiempo también deslocalizó a Chequia.
Entre los efectos más comunes y nefastos de la inmigración se pueden enumerar: la bajada de salarios y de productividad, la destrucción de la calidad en la producción y en los servicios, el aumento de la siniestralidad laboral, la delincuencia, la conflictividad social, la convivencia vecinal, la masificación de transportes y servicios sociales (muy en especial los sanitarios, policiales y judiciales), la destrucción de la calidad de la enseñanza y la formación (entre los que destaca la fuga de los nativos de sus escuelas, institutos y demás centros educativos... lo que los antropólogos y sociólogos anglosajones llaman el “white flight”), el aumento de alquileres y precios de todo tipo, la guetoización de ciudades y pueblos, el aumento de la corrupción y el nepotismo, el aumento de mafias y traficantes, la destrucción ecológica, la escasez de agua y electricidad, el aumento de los desperdicios, el aumento de la conflictividad política, la devaluación del voto y la democracia (ceteris paribus... más votantes=menos democracia), la aparición de más grupos “especiales” de interés, la aparición de la esclavitud y otros abusos y perversiones... etc, etc, etc... solo los amos del cortijo y sus lacayos pueden estar contentos ante tal panorama...
Delos 4.715.757 inmigrantes residentes en España, aproximadamente la mitad son comunitarios o del este. El resto, marroquíes e iberoamericanos.
Me pregunto, cual es el problema de su presencia em España?
Por lo que observo, desempeñan todo tipo de trabajos para los cuales, generalmente, están más que cualificados. De lo contrario, no los veríamos trabajando en todo tipo de empresas. E incluso las que tienen que ver con algunas instituciones del Estado. Donde no es posible el trapicheo o mangoneo de los propios españoles. Por ejemplo en ayuntamientos u otras instituciones por el estilo, donde la endogamia entre abuelitos, hijos, nietos y amiguetes (españoles todos) son dueños y señores. Es difícil encontrar algún inmigrante contratado en estas Instituciones.
Y concreto: los inmigrantes son necesarios para sanear nuestras empresas con gente trabajadora, con vocación de servicio, salvando con recursos a nuestra seguridad social. Tibutando como todos los ciudadanos. Con obligaciones y también, con DERECHOS.
Más inmigración... Curiosamente, los votantes pperos de clase baja están convencidos de que fue ZP quien dejó entrar a tanto incontrolado. Es casi inútil decirles que en los años 1999, 2000 y 2001 el Sur de España ya estaba saturado de inmigración, cuando ZP ni soñaba con ser presidente.
El PP dejó entrar a cientos de miles de inmigrantes para abaratar la mano de obra y ganar votos con la promesa de "mano dura contra la delincuencia", que cuela muy bien entre ciertos sectores.
Pero ganaron los sociatas y sólo se les ocurrió regularizar a troche y moche, con un bono bus bastaba, como se dijeron ZP y Rajoy en el debate electoral.
Y ahora tenemos un problema de espanto: millones de personas, entre los que hay desde personas honradísimas hasta delincuentes en busca del paraíso: ley poco dura, incompetencia judicial, cárceles más que llevaderas, etc ¿Sabían ustedes que en Europa del Este la gente ha notado que ha bajado la delincuencia allí? Y es que la mayoría se han venido a España. Como dicen los chorizos, es que en España hay mucho más para robar. Esto no lo he leído en ningún medio, sino que me lo dice gente que vive allí.
Entre tanto, los miserables que desgobiernan Estado y Autonomías no hacen nada. A fin de cuentas a ellos les afecta poco...
Pues según el INE, el padrón municipal arrojaba a 1 de enero de este año un total de 5.598.691 extranjeros. El Ministerio de Trabajo, pues, no contabiliza a 882.934 extranjeros que, por lo que se ve, sí están empadronados pero no disponen de permiso de residencia ¿Es ésta la nueva y gran bolsa de inmigración ilegal que volvemos a tener?
En cualquier caso, me parece todo un disparate que, un país como el nuestro, que ya tiene a 529.200 inmigrantes apuntados al paro, continúe aumentando el número de inmigrantes...
Alguien está empeñado en derribar las estructuras del estado del bienestar que tanto trabajo costaron a nuetros padres y abuelos.
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