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Alemania empuja al euro hacia la recesión

La economía se contrae en los grandes países del euro, salvo en Francia, cuestionando la austeridad que impone la moneda única

DANIEL BASTEIRO

La locomotora alemana se ha parado. Según los datos de crecimiento de la Unión Europea publicados ayer, la economía de ese país retrocedió dos décimas en el último trimestre del año. Con ella, la eurozona y la mayoría de sus vagones, que se contrajeron de media un 0,3% del PIB en el mismo período. Italia se colocó en el furgón de cola (excluyendo a los países rescatados), con un retroceso mayor de lo esperado y que alcanzó el 0,7%, el mismo dato que Holanda. De entre los grandes países, sólo Francia anunció crecimiento, aunque débil. Su 0,2% en positivo fue la sorpresa del día, que en París era, además, el de la puesta de largo de Nicolas Sarkozy en su carrera hacia la reelección como presidente de la República.

Los datos no describen una gran contracción, pero empujan a la eurozona a la “recesión suave” augurada a final de año por Mario Draghi, el presidente del Banco Central Europeo. Al encadenar dos trimestres de caída, la recesión ya ha llegado a cinco países del euro: Italia, Holanda, Bélgica, Portugal y Grecia. España confirmó su caída del 0,3%, por lo que podría entrar en recesión en este trimestre.

A esa fase se sabe cómo se llega, pero no siempre cómo se sale. Y, sobre todo, cuándo. ¿Será la contracción de Alemania el inicio de una depresión o el de un estancamiento? Draghi anticipó la semana pasada que “el último trimestre de 2011 fue muy débil”, pero que los primeros datos de 2012 apuntan a “una estabilización de la actividad económica a un nivel bajo”.

España está al borde de la fase negativa tras decrecer un 0,3%

Como él, muchos analistas prevén un 2012 de crecimiento maltrecho, pero no una recesión acentuada. Entre otros motivos, porque Alemania cerró el año incluso un poco mejor de lo que reflejaban las previsiones. “El retroceso se debe a la crisis del euro. Ha causado una drástica pérdida de confianza entre las familias y los consumidores”, aseguró ayer Christian Schulz, economista del Berenberg Bank. Según él, las inyecciones de liquidez del BCE y sus préstamos a medio plazo, que han logrado serenar a los mercados pese a la incertidumbre de Grecia, garantizan la estabilidad mientras la eurozona soluciona su propia crisis.

“No se trata de una caída libre, como pasó tras Lehman Brothers”, confió. “Creemos que la economía alemana ganará fuerza más o menos a mediados de año, cuando los responsables europeos deberían haber desarrollado las medidas para contener la crisis de la deuda soberana”, añadió Aline Schuiling, economista del banco holandés ABN Amro.

En el caso de Francia, “los tres componentes de la economía, el comercio exterior, el consumo interno y la inversión, tuvieron una contribución positiva en el último trimestre”, aseguró François Baroin, el ministro de Economía. Según él, Francia crecerá el 0,5% del PIB que prevé el Ejecutivo de Sarkozy.

La CES convoca para el día 29 marchas para exigir el fin de los recortes

Francia y Alemania podrían esquivar la recesión, pero los países del sur, con España, Italia, Grecia y Portugal a la cabeza, lo tendrán más difícil por las características particulares de su economía y por los recortes ya en marcha. Sin embargo, todo dependerá de la prisa con la que la eurozona se ocupe de los problemas de Grecia y ponga en marcha los remiendos a sus fondo de rescate para evitar ataques de la especulación. “Partiendo de una posición ya débil, la economía europea no resistiría bien nuevos golpes”, aseguró Marie Diron, responsable de los análisis europeos de Ernst & Young. “La debilidad actual también subraya la necesidad de que el BCE siga aportando apoyo amplio al sector bancario en forma de provisiones de liquidez y a la economía real en forma de rebajas de los tipos de interés”, pidió.

La Comisión Europea presentará el próximo jueves sus nuevas previsiones económicas, en las que se espera una revisión de los pronósticos de noviembre, en los que preveía un crecimiento del 0,5% del PIB para este año en la eurozona.

Los datos publicados ayer y las previsiones de Bruselas servirán como base para actualizar la estrategia de austeridad en la eurozona. España, que no ha redactado todavía los Presupuestos de 2012 pese a las presiones de Bruselas, prevé pedir una relajación en los objetivos de déficit que se corresponda con unos ingresos públicos mermados por la falta de crecimiento. Ante la disyuntiva entre imponer durísimos ajustes e incumplir con el Pacto de Estabilidad, otros países podrían pedir una prórroga o relajación de los plazos, según el Ejecutivo de Mariano Rajoy.

Italia, Holanda, Bélgica, Portugal y Grecia ya han entrado en recesión

Cualquiera de los escenarios posibles para este año no contempla una vuelta al crecimiento fuerte en 2012, una de las condiciones previas para la creación de empleo, especialmente en países como España, en plena digestión de los efectos de la burbuja inmobiliaria. En ese sentido, los sindicatos europeos y parte de la izquierda comunitaria reclaman incentivos económicos y políticas de estímulo similares a las puestas en marcha para combatir la recesión que siguió al estallido de la crisis financiera.

La Confederación de Sindicatos Europeos (CES), que preside en la actualidad el secretario general de CCOO, Ignacio Fernández Toxo, ha convocado para el día 29 un “día de acción europeo” con protestas en varias capitales. “Queremos mandar un fuerte mensaje a los que deciden en Europa: ya basta. Hay alternativas a la austeridad y tenemos que colocar al empleo y la justicia social en el centro de las prioridades”, señaló la organización en un comunicado. La concentración tendrá lugar tan sólo un día antes de la próxima cumbre de la UE, en la que 25 de los 27 socios tienen previsto firmar el tratado de austeridad abanderado por Francia y Alemania.

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