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El Santander compra el Popular Los accionistas del Popular pierden el 100% de su inversión tras la operación de compra 

Accionistas minoritarios del Popular tachan de "expropiación" la compra y estudian demandar al consejo de administración

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Un repartidor pasa ante una oficina del Banco Popular en el Paseo de Gracia esquina con la calle Aragón de Barcelona. | ANDREU DALMAU (EFE)

Los actuales accionistas —alrededor de 300.000— y tenedores de deuda del Banco Popular perderán el 100% de su inversión tras la compra de la entidad por parte del Santander por un euro, en tanto que los titulares de cuentas y de depósitos, sin embargo, no sufrirán deterioro alguno, sea cual sea el importe de sus ahorros.

La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) ha suspendido la cotización del Banco Popular, pero tras la decisión del BCE de declarar inviable la entidad, que había perdido casi un 50% de su valor en bolsa en pocas sesiones y acumulaba apenas 1.335 millones de euros en capitalización, sus acciones han dejado de tener valor alguno, pues las autoridades europeas las han dado de baja o amortizado. Los accionistas ya no tienen sus acciones. A cierre de marzo, el Banco Popular contaba con 305.152 accionistas.

En una nota, la Comisión Nacional del Mercado de Valores confirmó que todos los accionistas de Banco Popular Español, así como todos los titulares de bonos contingentes convertibles y de bonos subordinados, han perdido totalmente su inversión.

De esta forma, los accionistas y algunos bonistas son los que absorben las pérdidas de la entidad y así la operación se salda sin la necesidad de acudir a ayudas públicas. No obstante, accionistas y bonistas del Banco Popular podrán acudir a los tribunales si así lo consideran oportuno, una eventualidad que ya ha tenido en cuenta el Santander, que podría destinar parte de su ampliación de capital de 7.000 millones de euros a cubrirse contra estas posibles contingencias.

También habrá pérdidas para los tenedores de deuda híbrida y subordinada, ya sean inversores institucionales o particulares. Sólo se salvan los tenedores de deuda senior, aquella que no es computable como capital. El resto, los 1.250 millones de euros en Cocos (bonos convertibles contingentes) del Popular y los 358 millones de deuda subordinada, lo pierden todo. 

En ese sentido, el consejero delegado del Santander, José Antonio Álvarez, también se refirió este miércoles a la deuda senior, sobre la que aseguró: "No pasará nada y se seguirán pagando los cupones"; además, Álvarez destacó que esos bonos de deuda senior tendrán una calificación más alta porque han pasado de un banco cuya nota esta cerca del bono basura a otro con una calificación muy alta.

"Muchas incógnitas"

Las primeras reacciones de los usuarios han sido negativas. Accionistas minoritarios del Popular, agrupados a través de la Asociación Española de Accionistas Minoritarios de Empresas Cotizadas (Aemec), han calificado de "expropiación" la compra del Popular por parte del Santander, por lo que estudian demandar al actual consejo de administración, presidido por Emilio Saracho, a través de una acción de responsabilidad social.

"Estamos ante un vaciamiento completo del valor de la acción, que queda reducido a cero y ante una expropiación que es la primera vez en la historia que hace la Unión Europea", ha afirmado el secretario general de Aemec, Javier Cremades, quien ha incidido en que el Banco Central Europeo (BCE) ha expropiado una entidad "sin procedimiento, sin información previa y sin justiprecio".

Entre las líneas de acción que barajan los más de 200 accionistas del Popular a los que representa Aemec destaca además recurrir esta "expropiación" ante el BCE y analizar "quién ha manipulado la acción durante estos meses jugando a corto de una manera indebida".

A juicio de Cremades, es "muy llamativo" que esta operación se haya producido sin información al mercado. "Son muchas las incógnitas que se plantean en este momento", ha afirmado el abogado, quien ha apuntado en este sentido que no se conocen las posibles alternativas que se hubieran podido manejar para encontrar soluciones "menos lesivas" para los accionistas.

La operación cerrada hoy supone la primera resolución (intervención y liquidación) de una entidad financiera en Europa en la que no ha sido necesaria la aportación de capital público.

La resolución de una entidad por medio de su venta es una posibilidad prevista en la directiva de recuperación y resolución bancaria que implica que las pérdidas han sido absorbidas en su totalidad por acciones y deuda subordinada.