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Acuerdo Éxito sindical: Los despedidos del Puerto de Barcelona son readmitidos después de ‘amenazar’ con tres días de huelga

La amarradora Mooring & Port Services reincorpora a los tres sindicalistas expulsados por negarse a hacer tareas que consideran fuera de sus funciones

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Labores de amarre de un buque.

Finalmente no habrá despidos en Mooring & Port Services. Ese el acuerdo alcanzado entre la empresa de amarres y el sindicatos Confederación Nacional del Trabajo (CNT). Los tres trabajadores, despedidos el 1 de febrero por negarse a hacer tareas que consideraban fuera de su categoría laboral de amarradores, serán readmitidos y el ‘castigo’ por su “desobediencia” se ve reducido a una falta grave que podrá ser recurrida. La infracción grave es sancionada por el régimen disciplinario de la compañía con una suspensión de empleo y sueldo de dos a treinta días y una amonestación escrita.

Tras tratar de negociar con la empresa la expulsión de los empleados, afiliados a la CNT, el sindicato respondió con una convocatoria de huelga para los días 15, 16 y 17 de febrero. Este viernes, después de una asamblea de trabajadores donde se ratificó el paro y “mantener negociaciones con la finalidad de conseguir la reincorporación de los compañeros despedidos”, la solidaridad de otras organizaciones de trabajadores del puerto barcelonés y la publicación en Público del conflicto laboral; los abogados de la empresa se han reunido con representantes del comité de huelga y han encontrado una salida. El preacuerdo deberá ser ratificado por la asamblea de trabajadores pero al cumplir lo aprobado en la asamblea previa, la CNT considera que es un mero trámite.

Un día antes, el director financiero de la empresa acompañado por dos abogados, el comité de huelga (formado por los tres despedidos y dos trabajadores de CNT), un miembro del comité de empresa del sindicato Organización de Trabajadores de Empresas Portuarias junto con dos asesores de la Coordinadora Estatal de Trabajadores del Mar se reunieron un mediador laboral para tratar de encontrar una solución al conflicto. Tras exponer un miembro del comité de huelga los antecedentes, su versión de los hechos y afirmar que estarían dispuestos a retirar el preaviso de huelga si los trabajadores son readmitidos incluso con sanciones, la empresa alegó que no conocían los motivos de la huelga, que no tenían preparado nada y que no tenía poder de decisión, siempre según el relato de la CNT. Las partes acordaron volver a reunirse el 13 de febrero junto con el mediador, donde firmarán para desconvocar la huelga.

La huelga de tres días, además de exigir la readmisión de los trabajadores, incluía entre sus objetivos "archivar los expedientes sancionadores" y negociar con CNT "la forma de incluir (o no) ciertas actividades que exceden del ámbito funcional de los trabajadores", dos reivindicaciones que quedarían fuera del acuerdo inicial con la empresa.

En marzo, CNT y Mooring volverán a verse las caras en el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña. Lo hacen por un acuerdo firmado entre la compañía y OTEP en el que, según los cenetistas, convirtieron un exceso de jornadas reconocido por una sentencia judicial en jornadas de presencia."Los trabajadores ahora hacen casi 2000 horas sin contraprestaciones, con el peligro inherente para su seguridad que supone el exceso de trabajo", defiende Enrique Costoya, abogado de la CNT. Un juez decidirá si el convenio es legal o no.