Público
Público

Amazon y la logística 4.0: robots, almacenistas mileuristas y reparto subcontratado

La multinacional líder mundial en venta por internet ofrece salarios mileuristas para los cientos de trabajadores que convivirán con los autómatas de sus almacenes de Madrid y Barcelona.

Publicidad
Media: 4
Votos: 2
Comentarios:

Los pequeños robots conocidos como “drive” transportan estanterías de hasta 1.300 kilos hacia las zonas en las que trabajan los mozos de almacén en Castellbisbal.

Se busca mozo de almacén para contratos mensuales en campaña, con jornada de tarde de 15.00 a 23.45 horas de lunes a domingo y salario de entre 1.200 y 1.500 euros brutos. Abstenerse quien carezca de vehículo propio o tenga menos de seis meses de experiencia en gestión de paquetería con radiofrecuencia.

Esas son las condiciones de una de las ofertas de empleo para “un entorno exigente” que la multinacional estadounidense del comercio electrónico Amazon tiene abiertas actualmente, un perfil laboral con el que busca a 500 personas para su centro de San Fernando de Henares. A los 300 que selecciona para su futura planta de El Prat de Llobregat, vía ETT, les pide “disponibilidad horaria total (turnos de lunes a domingo en horarios rotativos o fijos de mañana/tarde/noche)”.

La multinacional estadounidense, líder occidental del comercio electrónico, comienza a hacerse con una buena porción del sector de la distribución comercial en España, donde aterrizó hace cinco años, con una receta, inusual hasta ahora aquí, que combina en sus centros logísticos la robótica, manejada por unas decenas de empleados de alta cualificación técnica cualificados, con el trabajo de cientos de almacenistas de sueldos bajos mientras, a la espera de desplegar sus drones en las grandes ciudades, subcontrata con firmas de distribución el reparto de la mercancía (mayoritariamente de otras empresas) entre sus locales y el cliente.

El comercio virtual y la furgoneta

Amazon se colocó en solo dos años entre las diez principales empresas de almacenamiento y outsourcing (externalización de productos de otras marcas) del país, un sector que en 2014 movía casi 400 millones de euros al año, según el último informe anual de UNO, la patronal de la logística y el transporte. Y ha seguido ganando terreno, aunque resulta complejo determinar su volumen de negocio: la empresa no ofrece datos y portales como Statista cifran en 871 millones de euros la facturación de su portal local (duplicaría con creces al de Zara) cuando los beneficios planetarios de la matriz alcanzaron los 2.371 millones de dólares.

“Tiene un porcentaje muy importante de actividad”, señala Francisco Aranda, secretario general de UNO, que asegura no disponer de datos sobre los volúmenes de negocio de la filial española de Amazon. Con todo, según apunta un antiguo ejecutivo de una empresa de telecomunicaciones que tuvo contactos con la mutinacional del e-commerce, “el negocio no está solo en la distribución de mercancía. Amazon maneja un volumen enorme de información sobre consumo, una especie de Big Data comercial de ámbito mundial y local al mismo tiempo”.

Amazon prevé abrir el próximo otoño un centro logístico en el que 3.500 robots manejados por cien técnicos moverán 5.000 estantes de mercancía en un espacio de 100.000 metros cuadrados.

En opinión de Aranda, el modelo de Amazon ha resultado positivo para su sector por dos motivos. Por una parte, el hecho de subcontratar con varias empresas la distribución (Correos Express y Seur, entre otras) el reparto ha influido en el empleo, y, por otra, su llegada ha dinamizado el proceso de digitalización de la economía y el comercio tradicionales. “Eso es lo que está revitalizando el sector”, anota. “Con los productos cada vez más igualados, la distribución ha pasado a ser el nuevo márketing”, añade, ya que “la calidad y la rapidez de la entrega llega a condicionar el 60% de las repeticiones del comprador” en una tienda virtual.

Tensiones a la espera del dron

No obstante, las exigencias de la multinacional en las fechas de picos de ventas como navidades, el Black Friday o el Ciberday, en las que pretende mover elevados volúmenes con precios ajustados, han provocado roces con empresas de menor tamaño, según informó ElEconomista.

Esas tensiones se han visto incrementadas con su entrada en el sector de la alimentación y los productos frescos y con la puesta en marcha de su sistema de entrega en una hora Prime Air, ya disponible en Madrid y para el que, a nivel mundial, está experimentando con drones para reducir el tiempo de entrega a treinta minutos para paquetes de hasta tres kilos.

No obstante, ese modelo de entrega aérea, diseñado para llegar a la ventana de la casa del destinatario, no puede ser implementado en España. Al menos no con la normativa actual, tal y como reconoce el informe de UNO, que destaca cómo “la barrera legislativa de seguridad, que prohíbe la invasión del espacio aéreo común de las ciudades”, se suma a la técnica que supone “la baja autonomía y baja capacidad de carga” de esos aparatos. “Como alternativa –propone-, se podría valorar la autorización de vuelo hasta centros de distribución urbana para, desde allí, terminar el reparto en otro tipo de vehículo”.

La empresa se encuentra en plena fase de expansión en España, aunque rechaza confirmar su proyecto de construir en Illescas (Toledo) un centro logístico de 200.000 metros cuadrados pese a que el Gobierno de esa comunidad lo ha anunciado. Otra cosa es que la tramitación de esos planes pueda encontrarse con algún tipo de problema al estar las funciones de arquitecto municipal en manos de un empleado laboral desde hace más de dos décadas.

Fuentes de la empresa insisten en que, además de los almacenes de San Fernando (77.000 metros cuadrados) y de la localidad barcelonesa de Castellbisbal (28.000), y de las sedes urbanas de Madrid y la ciudad condal, sus previsiones se reducen a la apertura de “dos nuevos centros logísticos en El Prat y Martorelles (Barcelona) en otoño de 2017, que crearán más de 2.500 empleos en los próximos tres años”.

Cientos de almaceneros, decenas de técnicos

El almacén de El Prat, de 66.000 metros cuadrados, aplicará la tecnología robótica de la propia compañía que esta comenzó a utilizar en octubre en Castellbisbal: 350 robots llamados “drive” (“disco”, por su forma, y “conductor”, por sus prestaciones, en inglés) mueven a 6 kilómetros por hora (1,73 metros por segundo) estanterías de 2,5 metros de altura y hasta 1,3 toneladas para acercarlos a los empleados que embalan los pedidos y distribuyen el género identificado por códigos QR, similares a los que las máquinas leen en el suelo para orientarse.

Este centro, especializado en productos de menaje y hogar de bajo coste, generará “más de 200 nuevos puestos de trabajo a lo largo de los próximos dos años, entre ellos, un equipo de 20 profesionales especializados en dar soporte a la tecnología Amazon Robotics”. Es decir, un técnico en robótica por cada nueve empleados de almacén, una proporción la mitad de desequilibrada que la prevista para El Prat: hasta 2.000 almaceneros con “un equipo de 100 profesionales especializados en dar soporte a la tecnología”, explicaron fuentes de la compañía.

Una trabajadora de Amazon almacena y etiqueta mercancía con códigos QR.

Ese centenar de técnicos manejará una flota de 3.500 “drive” preparados para mover 5.000 estanterías de hasta 300 kilos repartidas por tres plantas de 33.000 metros cuadrados cada una. En Castellbisbal hay 2.000 estantes repartidos por una superficie de 17.148 metros. En ambos casos, sin pasillos en la zona robótica para aprovechar mejor el espacio.

Amazon, que ya utiliza esa tecnología en 20 de sus plantas en EEUU, dos en Reino Unido y otra en Polonia, prevé añadir en los próximos tres años 1.500 empleados a los 1.600 con los que cerrara el 2017 en España, donde está preparando su base para el sur de Europa.

Salarios y sindicalismo

Amazon elude ofrecer datos de su política salarial. “La retribución (…) se encuentra entre las más altas dentro del sector logístico e incluye prestaciones complementarias, como un plan de pensiones de empresa y un seguro médico privado”, además de ayudas a la formación, señalan fuentes de la empresa.

No obstante, sus ofertas de empleo, que no especifican las ofertas económicas para los técnicos y los jefes de equipo, sí indican que el personal de administración tiene un nivel salarial ligeramente superior al mileurismo, en el entorno de los 24.000 euros brutos al año en el mejor de los casos para, por ejemplo, los administrativos de Recursos Humanos.

“Es muy difícil hacer sindicalismo en las empresas de logística”, explican fuentes de CGT, sindicato mayoritario en varias firmas del ramo, que critican los rangos salariales del sector, Amazon incluida. “Menos de 1.500 euros netos al mes con quince pagas no es un sueldo para vivir”, sostienen.