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El Banco de España cree que "existe margen" para fusiones entre los bancos españoles

Las entidades de depósito españolas reducen un 9% sus activos improductivos respecto al ejercicio anterior, situándolos en algo más de 190.000 millones de euros. Las entidades de depósito españolas cerraron el ejercicio 2016 con un resultado consolidado atribuido a la entidad dominante superior a los 10.800 millones de euros

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Edificio del Banco de España. E.P.

El Banco de España considera que "aún existe margen" para que las entidades financieras españolas estudien "posibles operaciones corporativas" que les podrían ayudar a mejorar su eficiencia y a afrontar "con mayores garantías los elementos de presión" a los que está sometida su rentabilidad.

Según consta en el Informe de Estabilidad Financiera del Banco de España, publicado este miércoles, el sector continúa con el proceso de ajuste de la capacidad mediante la reducción de empleados y oficinas y ha incrementado su nivel de concentración, aunque "sigue en niveles reducidos" respecto a otros sistemas bancarios europeos.

La institución que encabeza Luis María Linde apunta que las entidades de depósito españolas en su conjunto cerraron el ejercicio 2016 con un resultado consolidado atribuido a la entidad dominante superior a los 10.800 millones de euros, un 21,2% menos que un año antes.

En concreto, el margen de intereses se redujo un 4,1% en diciembre, debido a que el descenso en los costes financieros no pudo compensar la caída en los ingresos financieros en el actual contexto de bajos tipos de interés.

La rentabilidad sobre los fondos propios (ROE) también se redujo en el último año en 1,3 puntos porcentuales, desde el 5,6% de 2015 al 4,3% del año 2016.

Un 9% menos de activos improductivos

Asimismo, la banca reduce un 9% sus activos improductivos en 2016, hasta los 190.000 millones.

Según consta en el Informe de Estabilidad Financiera, estos activos que no generan ingresos "siguen constituyendo una proporción relevante del balance de las entidades en su actividad en España", presionando a la baja la rentabilidad del sector.

No obstante, el documento pone de manifiesto que las ventas de activos adjudicados fueron superiores a 12.000 millones de euros en 2016 y superaron a las entradas de nuevos adjudicados, que supusieron un 12,3% del 'stock'.

Además, señala que la evolución del riesgo de crédito 'ex post' (en dudosos, adjudicados y refinanciados) mejoró en 2016 gracias al "fuerte crecimiento" de la actividad económica, pero ha empezado a dar "las primeras muestras de cierta desaceleración".

El informe también muestra que el crédito al sector privado residente se redujo un 4% en términos interanuales en 2016 debido a la caída en el crédito a empresas financieras, que experimentó una rebaja interanual del 19,7% a cierre del ejercicio.

Por su parte, se mantuvieron las tasas de caída del crédito a la construcción y actividades inmobiliarias y se contuvo el descenso del crédito para actividades no financieras.

También mejoró el crédito a hogares para adquisición de vivienda, aunque siguió mostrando tasas de variación interanual negativas, mientras que el crédito nuevo se recupera "de manera lenta, encontrándose aún en niveles muy alejados de los de la década anterior".

Mientras tanto, los activos dudosos del crédito al sector privado residente continuaron reduciéndose durante 2016, caída que se fue desacelerando a lo largo del año, tras alcanzar su máximo descenso interanual (del 22,5%) en marzo.

En este punto, el Banco de España recuerda que la caída desde el máximo alcanzado por los activos dudosos a finales de 2013 "es considerable": más de 77.000 millones de euros en términos absolutos y más del 40% en términos relativos.

2.000 millones en provisión por  las clausulas suelo 

El Banco de España también recala en el problema que ha supuesto para las entidades financieras la devolución de lo cobrado de más por cláusulas suelo no transparentes incluidas en contratos hipotecarios y que les ha llevado a provisionar 1.900 millones de euros adicionales.

"Este importe es una manifestación del impacto que tiene el riesgo legal en la rentabilidad de los bancos y, por tanto, en la necesidad de su adecuado control, gestión y cobertura", señala.

El supervisor indica que las distintas sentencias judiciales suponen un "riesgo adicional" para las entidades, debido a que aumentan sus costes legales y les obliga a realizar provisiones adicionales "con el consiguiente detrimento de los resultados".

Partiendo de esta base, el Banco de España subraya que, "aunque todavía es pronto para llevar a cabo una valoración cuantitativa del impacto futuro que podría tener este riesgo", las entidades ajustarán sus criterios de admisión de operaciones y de asignación de precios incorporándolo "con el consiguiente potencial impacto en la oferta de crédito".

Desafío tecnólogico

El Banco de España también apunta al desafío de las fintech al que se enfrenta la banca tradicional, así como al reto de la transformación tecnológica que afecta al modo en que proporcionan y se usan algunos de sus servicios.

En este sentido, la institución opina que si bien estas innovaciones suponen una alternativa a la posibilidad de seguir mejorando en eficiencia y ofrecer servicios nuevos, también acarrean costes procedentes de las inversiones necesarias en tecnología y riesgos relacionados con temas de privacidad de datos, fraude o ciberataques.

Respecto a la cotización de la banca española en Bolsa, el Banco de España advierte de que la baja rentabilidad del sector, elementos como el elevado nivel de activos improductivos en los balances bancarios y la incertidumbre asociada a los cambios regulatorios "siguen siendo potenciales elementos de riesgo con un efecto directo de corrección a la baja en las cotizaciones bursátiles".