Publicado: 14.03.2016 21:27 |Actualizado: 14.03.2016 21:27

El Banco de Japón trata de calmar a la banca después de aprobar tipos de interés negativos

El escaso éxito de las medidas monetarias puestas en marcha enturbia las relaciones entre el primer ministro y el gobernador del banco central

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Varios viandantes pasan por delante del edificio del Banco de Japón (BoJ, según sus siglas en inglés), en Tokio. REUTERS/Toru Hanai

Varios viandantes pasan por delante del edificio del Banco de Japón (BoJ, según sus siglas en inglés), en Tokio. REUTERS/Toru Hanai

TOKIO.- Responsables del Banco de Japón han acudido apresuradamente a los bancos comerciales del país para explicarles y disculparse por la sorprendente introducción de tipos de interés negativos en enero, e incluso el primer ministro nipón Shinzo Abe se ha distanciado de una decisión que ha tenido un mala acogida pública.

Algunos altos funcionarios próximos al primer ministro dicen que podría causar una ruptura en la hasta ahora estrecha relación entre Abe y el gobernador del Banco de Japón, Haruhiko Kuroda, cuyas radicales medidas de estímulo todavía no han podido sacar a la economía japonesa de dos décadas de estancamiento y deflación.



Un responsable de las relaciones de prensa del Gobierno dijo que no había nada que añadir a las declaraciones públicas realizadas por el secretario del Gabinete, Yoshihide Suga, que aseguró que tal ruptura no existe. Una portavoz del Banco de Japón (BOJ) declinó hacer comentarios.

Con la economía japonesa de nuevo menguando y los precios planos, Abe ya ha anunciado que creará un panel para valorar nuevas partidas de gasto presupuestario que provean el estímulo que la política monetaria encuentra difícil conseguir.

Un hombre camina cerca de las grúas de una edificación en el distrito financiero de Tokio. REUTERS/Yuya Shino

Un hombre camina cerca de las grúas de una edificación en el distrito financiero de Tokio. REUTERS/Yuya Shino

La controversia sobre la medida de tipos negativos, que a diferencia de otras llamativas medidas anteriores no fue bien recibida por la bolsa japonesa, llega incluso en un momento en el que Kuroda está a punto de conseguir un mayor control del consejo de nueve miembros del banco central. Dos escépticos de su programa de estímulo van a dimitir en los próximos meses.

Algunos analistas creen que los decrecientes réditos de su modus operandi favorito de tomar medidas de impacto en el mercado no le dejarán otra opción que volver a la flexibilización con cuentagotas de la que se burlaba cuando estaba en el cargo su antecesor Masaaki Shirakawa si la inflación no logra repuntar.

"Dada la confusión causada por la medida de enero, no creo que el BOJ pueda recortar de nuevo los tipos por el momento", dijo Hideo Kumano, antiguo responsable del BOJ y ahora economista jefe del instituto de investigación Dai-ichi Life.

"El Banco de Japón podría en lugar de ello ampliar las compras de activos en pequeños plazos. Eso supondría regresar el enfoque gradual de flexibilización que Kuroda rechazó en el pasado por ineficaz".