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Borrell asegura en el Banco Santander exigió la salida de Benjumea para apoyar a Abengoa

El exministro y exconsejero de la empresa andaluza denuncia que esa exigencia no era aceptable y que la incertidumbre creada provocó en el consejo de administración una situación "de vodevil"

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Vista del juicio en la Audiencia Nacional contra la antigua cúpula de Abengoa por el cobro de indemnizaciones millonarias. EFE/ Fernando Villar

El exministro socialista Josep Borrell ha declarado este jueves en el juicio contra la excúpula de Abengoa por las indemnizaciones millonarias, que a los miembros del consejo de administración de la compañía se les comunicó que el Banco Santander puso como "condición inexcusable" para firmar la ampliación de capital que Felipe Benjumea fuera cesado como miembro del consejo.

Borrell, quien ha comparecido como testigo, se ha pronunciado en la línea con la tesis mantenida por los cinco acusados en el procedimiento (entre ellos el expresidente Felipe Benjumea y su segundo Manuel Sánchez Ortega) y ha dicho que en la reunión del Consejo del 13 de septiembre por la cual se iba a firmar la operación, se les comunicó las exigencias establecidas por el presidente del Banco Santander España, Rodrigo Echenique, el cual hoy ha declarado que no fue una imposición de esta entidad sino una requerimiento de la comunidad financiera.

"La situación fue un poco de vodevil", ha indicado el exministro socialista que ha aclarado que el resto de bancos implicados en la operativa estaban de acuerdo con la misma y "aconsejaban" que se llevara a cabo.

El exministro de Obras Públicas Josep Borrell, a la salida de la Audiencia Nacional tras declarar como testigo en el juicio contra la excúpula de la multinacional Abengoa. EFE/Fernando Villar

En concreto ha dicho que el HSBC "ya había dicho que sí" a esta ampliación por 650 millones de euros y que lo ocurrido aquel día 13 hizo retrasar los planes.

El político ha indicado que Benjumea reaccionó a este requerimiento alegando que él era la persona adecuada para dirigir la empresa (que llevaba presidiendo desde 1991) y que cualquier cambio implicaría "la llegada de un señor que no sabía de la misa la mitad". Finalmente acabó accediendo y dimitió como consejero y fue cesado como presidente.

Borrell no participó en la reunión del consejo del día 23 porque tenía que participar en un acto en San Fernando (Cádiz) del cual no podía ausentarse y por eso delegó su voto en el también acusado Antonio Fornieles. "Pregunté el 22 si sabíamos algo de los bancos y pensé que el 23 no dirían nada más si aún no se habían pronunciado. Por eso yo delegué mi asistencia porque pensé que el tema estaba aparcado", ha dicho ante el tribunal.

Nuevos contratos de alta dirección

En relación con la aprobación de los nuevos contratos de alta dirección en febrero de 2015, Borrell ha explicado a preguntas de las partes que él era el presidente de la Comisión de Nombramientos en aquel momento y que aunque no habló con Benjumea de estas nuevas cláusulas (que incluían la obligación de no competencia postcontractual durante dos años) le consta que "no estaba muy satisfecho" con las mismas.

Según sostiene el fiscal del caso José Perals, ni Benjumea ni el exconsejero delegado Sánchez Ortega (para los que pide cinco años y cuatro y tres meses de cárcel por delito de administración desleal) tenían derecho a cobrar las indemnizaciones y que con su salida en 2015 buscaron "aparentar su marcha como si fuera una condición impuesta por los bancos".

Además ha indicado que si se hubiera aplicado la legislación anterior, los dos exaltos cargos hubieran tenido una indemnización tras su marcha de Abengoa de 14 millones de euros cada uno y no de 11,5 en el caso de Benjumea y de 4,5 en el de Sánchez Ortega, que finalmente percibieron.

Empresa "en fuerte expansión"

La situación patrimonial de Abengoa previa a 2015 era buena, la empresa estaba en expansión porque sus ventas crecían "continuamente", ha explicado. "Se ha hablado de su alto endeudamiento, es cierto, pero lo que no se dice y hay que señalar es que durante el año 2015 había reducido su endeudamiento y aumentado sus fondos propios de 600 a 3.000 millones de euros; era una empresa "en fuerte expansión y con el viento a favor, pero el viento cambió", ha precisado el testigo en esta cuarta sesión de juicio.

En su opinión, las tensiones de liquidez comenzaron en el verano de ese año debido, por un lado, a la caída del precio del petróleo y, por otro, a la crisis financiera en Brasil, donde Abengoa tenía casi un 30 por ciento de su actividad. El hecho de que los bancos de allí recortaran la financiación de algunos de sus proyectos hizo que la empresa tuviera que inyectar en éstos más recursos propios y eso "naturalmente" afectó a la caja.

Además ha corregido "algunas informaciones en prensa" que apuntaban que sólo se realizó la fallida ampliación de capital afirmando que la multinacional recurrió a esta operación previamente hasta en seis ocasiones. "Yo mismo, como consejero de Abengoa, invertí de mi patrimonio 50.000 euros en acciones; si hubiera sabido que la empresa iba mal, lógicamente no lo hubiera hecho", ha asegurado.