Publicado: 19.03.2016 23:36 |Actualizado: 27.03.2016 13:05

Los cinco nuevos peligros para los hipotecados

El cambio de euríbor se producirá el próximo mes de julio y su llegada condicionará el precio que pagan los españoles por su casa. El nuevo índice dejará atrás las encuestas y estimaciones y se calculará de forma más realista para dificultar las manipulaciones.

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Viviendas en Madrid - EFE

Viviendas en Madrid. EFE

MADRID.- El nuevo euríbor entrará en vigor el próximo 4 de julio. Este índice, creado por el Instituto de Mercados Monetarios Europeos (EMMI), se seguirá llamando ‘euríbor’ y no ‘euríbor plus’ como se bautizó inicialmente, y pretende evitar manipulaciones reflejando las operaciones realmente realizadas en el mercado interbancario, en lugar de estimaciones del interés al que la banca está dispuesta a prestarse entre sí.

El nuevo indicador deberá convivir a partir del mes de julio con el actual, que lleva tiempo en negativo —la media de febrero a 12 meses se situó al -0,008%—, y se prevé que no será hasta final de año cuando termine el periodo de prueba del renovado euríbor.



No obstante, la inmediata llegada de este índice al sector bancario español está despertando polémica. Por un lado los bancos y sus asociaciones están preocupados de que, tal y como afirmó el ministro de Economía en funciones, Luis de Guindos, finalmente el cálculo que aún sigue en pruebas sea “incluso inferior” al actual. En ese caso, en el que el euríbor negativo se sitúe por debajo del diferencial firmado entre el banco y su cliente, los bancos podrían verse en la situación de tener que pagar a sus clientes por la hipoteca y no al revés.

Por otra parte, los consumidores consideran “sospechoso” que sea justo ahora, cuando el euríbor a 12 meses se sitúa en niveles negativos por primera vez en sus 17 años de historia, cuando quiere implementarse el cambio y denuncian que ya hay algunas entidades que están creando nuevas cláusulas —como ya sucedió anteriormente con las cláusulas suelo— para prevenir este escenario. Además critican que el proceso se esté haciendo de forma unilateral, pues llevan tiempo exigiendo participar tanto a nivel internacional como nacional en la creación e implementación de este nuevo índice.

1. ¿A quién afecta el nuevo euríbor?

Más del 80% de las hipotecas en España están referenciadas al aún vigente euríbor, según datos de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), por tanto este cambio de euríbor afectará a casi todo los usuarios. Según advierten algunos expertos, quizás condicionará en mayor medida a aquellos que ya posean hipotecas, ya que se espera una mayor volatilidad en el nuevo índice y un cambio en las cuotas actuales.

Tal y como señala Encarna Pérez, responsable de comunicación de la Asociación Española de la Banca (AEB), el nuevo euríbor estaría en periodo de prueba hasta final de año, tiempo en el que coexistiría con el cálculo actual del índice. “El objetivo de EMMI y de las autoridades es que esa transición al nuevo cálculo del índice se produzca sin rupturas ni disrupciones”, añade.

Por su parte, la Asociación de Usuarios de Bancos y Cajas de Ahorros (Adicae) advierte de que ciertas entidades ya están ofreciendo a sus clientes cambiar el viejo euríbor por el nuevo, sin saber aún cómo va a estar –más bajo, más alto o igual–. “Las entidades no pueden cambiar el euríbor de forma unilateral”, explica Manuel Pardos, presidente de Adicae.

2. ¿Qué es una ‘cláusula cero’?

Ileana Izverniceanu de la Iglesia, directora de comunicación de la OCU, denuncia que algunas entidades, además de incluir una cláusula cero para prevenir sus daños ante la entrada del nuevo euríbor negativo, están comunicando a sus clientes que, cuando el índice actual se sustituya por el nuevo, tendrán que aceptar el cambio.

Para responder a las demandas de los usuarios que ya tienen firmado un contrato, desde los bancos y AEB reclaman que se legisle sobre este asunto para que el cambio de euríbor pueda hacerse efectiva sin que se generen problemas con los clientes.

La cláusula cero es un requisito que se basa en que las personas que contraten una hipoteca no vean reducida su deuda aunque el índice de referencia se sitúe en negativo, poniéndoles un tope en el 0%. Así, los bancos establecen por contrato que los clientes sigan pagando el diferencial, y nunca menos de esto, aunque el euríbor se encuentre en negativo.

3. Si cae el euríbor, no le pagan dinero

Mientras llega el cambio de euríbor, el actual índice sigue bajando sin medida. Por este motivo, el Banco de España ha comunicado este viernes a las entidades que no pueden devolver dinero a sus clientes hipotecados aunque el euríbor negativo se sitúe por debajo del diferencial firmado. Esto quiere decir que los bancos no pagarán a sus clientes cuando los tipos son negativos, pese a que cuando los tipos son positivos los usuarios sí deben pagar intereses al banco.

Esta cuestión indigna a las asociaciones de consumidores, pues “de la misma manera que aplican automáticamente las subidas de tipos, han de aplicarse las bajadas”, señala la directora de comunicación de la OCU.

4. ¿Por qué no noto en la factura la bajada del euríbor?

“Las cláusulas suelo son una disposición que aparece en los contratos de hipotecas de determinadas entidades y hace inútil cualquier bajada del euríbor”, explica Manuel Pardos, presidente de Adicae. Muchos usuarios no son conscientes de que en su contrato realmente han firmado y aceptado este punto y, por eso, en España hay más de dos millones de familias afectadas aún por la cláusula suelo.

Por ello, asociaciones de consumidores como la OCU o Adicae han luchado a través de diversos tribunales para que la banca esté obligada a advertir expresamente a los clientes de que si firman una hipoteca con cláusula suelo no podrán beneficiarse de determinadas bajadas del euríbor.

La OCU acaba de ganar una sentencia en el Tribunal Supremo que ha obligado al Banco Popular a eliminar las cláusulas suelo de más de 100.000 contratos y desde Adicae han interpuesto una macrodemanda de cláusulas suelo, que espera sentencia desde el verano, donde no solo piden el fin de su aplicación sino la devolución total de lo cobrado por la cláusula, petición secundada por la Comisión Europea y previsiblemente por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea.

5. Si sube el euríbor, aumenta la hipoteca

El nuevo euríbor, que De Guindos ha calificado “incluso inferior” al actual, empezaría a funcionar en julio, según las previsiones del EMMI, y estaría en periodo de prueba hasta final de año, tiempo en el que coexistiría con el cálculo actual del índice, en continua en bajada.

Con estos datos, es posible pensar que comprarse una casa con un euríbor tan bajo es beneficioso, pero las asociaciones de consumidores recuerdan que hace poco se vivió una situación similar y cuando el euríbor subió, la media del indicador se duplicó en muy poco tiempo y alcanzó el 5,4% en 2008, partiendo de un 2,4% de media. Por tanto, hay que tener mucho cuidado si se firma un contrato en la actualidad, con un euríbor en terreno negativo, pues como ya sucedió años atrás, ante una gran subida de pagos, muchos usuarios no pudieron hacer frente a su hipoteca.