Publicado: 09.03.2016 15:58 |Actualizado: 09.03.2016 15:58

Los datos de la OCDE anticipan el enfriamiento en las grandes economías mundiales

El FMI reclama medidas para evitar el "descarrilamiento" de la economía

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El secretario general de la OCDE, Ángel Gurría, conversa con el presidente del Banco Asiático de Inversion en Infraestructura, Jin Liqun, el secretario del Tesoro de EEUU, y el del Reino Unido, britanico George Osborne, en la reciente cumbre del G-20 en S

El secretario general de la OCDE, Ángel Gurría, conversa con el presidente del Banco Asiático de Inversion en Infraestructura, Jin Liqun, el secretario del Tesoro de EEUU, y el del Reino Unido, britanico George Osborne, en la reciente cumbre del G-20 en Shanghai. REUTERS/Aly Song

PARÍS / WASHINGTON.-  Las grandes economías avanzadas están sufriendo un enfriamiento en las tasas de crecimiento, mientras que el panorama parece más estable en China, y las perspectivas para Rusia y Brasil han empeorado, según los datos que elabora la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

El índice compuesto de indicadores líderes de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) del mes de enero ofrece  "señales de que se desacelera el crecimiento" en las 34 economías que pertenecen al grupo.

La lectura de enero de este indicador apunta a un menor ritmo de expansión de las economías de Reino Unido, EEUU, Canadá y Japón, señala la OCDE, que advierte de la emergencia de síntomas similares en Alemania.

Por su parte, el dato sugiere un crecimiento estable en Italia y en el conjunto de la zona euro, con Francia y la India estabilizando sus respectivos ritmos de expansión.

El FMI reclama políticas fiscales que impulsen el crecimiento

Por su parte, el otro gran organismo internacional, el FMI ha alertado de que la recuperación de la economía global se encuentra en una "coyuntura delicada" en la que han aumentado los riesgos de "descarrilamiento económico" ante la que reclama medidas que impulsen la actividad, dando prioridad a la política fiscal sobre la monetaria, incluyendo inversiones en infraestructuras, así como subidas salariales y bajadas de impuestos en los países con superávit corriente.

"La política fiscal tiene que adoptar un papel prominente en el mix de políticas", señaló el primer subdirector gerente del FMI, David Lipton, en un discurso pronunciado en Washington, donde reclamó un cambio en la composición de los presupuestos para acomodar políticas favorables al crecimiento, así como que los países con margen utilicen su espacio fiscal para invertir en infraestructuras.

Asimismo, el subdirector del FMI apuntó que "subir salarios y recortar impuestos para promover el gasto puede también ser efectivo, particularmente en los países con superávit corrientes", aunque advirtió de la importancia de que estén cuidadosamente diseñados y "dirigidos hacia aquellos que más probablemente gastarán los ingresos".

No obstante, además de medidas de estímulo desde el lado de la demanda, Lipton reclama la necesidad de reforzar la oferta con el fin de elevar el potencial de la economía mediante reformas estructurales que permitan rebajar las barreras de entrada en los mercados de productos y servicios. También señaló la importancia de evitar "políticas económicas de suma negativa o de suma cero", señalando especialmente aquellas con potencial para restringir los flujos comerciales y de capitales, que provocarán un empeoramiento generalizado.