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Deuda, dividendo y Brexit marcan el primer año de Álvarez-Pallete al frente de Telefónica

El mercado respalda en bolsa la gestión del sucesor de Alierta con un repunte anual de las acciones de la operadora de más del 14%

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El presidente de Telefónica, José María Álvarez-Pallete, durante la presentación de los resultados de la compañía. EFE

José María Álvarez-Pallete celebra este sábado su primer aniversario como presidente ejecutivo de Telefónica, un año en el que ha tenido que hacer frente a la reducción de la elevada deuda de la compañía, con decisiones difíciles como el recorte del dividendo, y en el que, pese al impacto negativo del Brexit, ha logrado finalmente el respaldo de los inversores.

El 8 de abril de 2016, cuando el consejo de administración de Telefónica entregó las riendas de la compañía a Álvarez-Pallete tras casi 16 años de presidencia de Cesar Alierta, las acciones del grupo cerraron en los 9,107 euros. Un año después, los títulos se han revalorizado más de un 14% y rozan los 10,50 euros.

En declaraciones a Europa Press, el analista de Self Bank, Felipe López-Gálvez, ha remarcado que la llegada de Álvarez-Pallete "fue positiva ya desde el primer día", cuando las acciones reaccionaron con subidas superiores al 1%. "El mercado interpretó que era un digno sucesor de Alierta, además de dar una imagen algo más joven y fresca para encarar un futuro orientado a la digitalización", remarca.

De hecho, afirma que la revalorización de la acción desde el anuncio de su nombramiento se ha convertido en "su principal aval", como refleja el hecho de que Telefónica haya sido la empresa europea de telecomunicaciones que mejor comportamiento ha tenido dentro del sector en los últimos meses.

Sin embargo, el primer año de Álvarez-Pallete como presidente ejecutivo de Telefónica no ha sido fácil y, como apunta López- Galvez, los dos peores momentos han tenido que ver con su negocio en Reino Unido: el rechazo de la Comisión Europea a la venta de O2 a Hutchison y la victoria del Brexit.

El 11 de mayo se hacía oficial el primer gran revés para el nuevo presidente de Telefónica, la Comisión Europea vetaba la venta de su filial en Reino Unido por su impacto en la competencia, una operación clave para lograr su objetivo de reducción de deuda y mantener el generoso dividendo anunciado.

En este sentido, el analista de Selfbank incide en que la operación de O2 tumbada por Bruselas hubiera producido un ingreso en caja de 13.000 millones. Al bloqueo de la operación se sumó después la caída de la libra esterlina y las perspectivas del negocio en Reino Unido, que provocaron una "drástica" caída de la valoración de este activo.

La victoria del Brexit complicó cualquier posible alternativa a corto plazo planteada por Telefónica para O2, como una salida a bolsa parcial de la filial británica, que sigue sobre la mesa, y llevó a las acciones de Telefónica a caer hasta los 7,45 euros.

Telxius y el dividendo

En este escenario, el analista de Fidentiis Gestión Javier Ortiz de Artiñano destaca "la pausa y el temple" que demostró Álvarez-Pallete en momentos clave, como cuando decidió dar marcha atrás en la espiral de ventas forzadas en la que se habían sumido tras el no de Bruselas a la transacción con Hutchison, como la salida a bolsa tanto de O2 como de Telxius.

El futuro en torno a la filial de infraestructuras ha sido otro de los temas recurrentes de su primer año. A primeros de septiembre Telefónica anunció la intención de sacar una parte de Telxius a bolsa, una operación que suspendió el 29 del mismo por las bajas valoraciones recibidas en las órdenes de compra.

El tiempo corroboró finalmente que dar marcha atrás a esta OPV fue la decisión correcta, ya que en febrero de 2017 Telefónica anunció la venta de hasta un 40% de Telxius a la gestora de fondos KKR por 1.275 millones de euros.

Sin embargo, la paralización de ambas operaciones obligaba a Telefónica a tomar otras medidas para reducir su elevada deuda y Álvarez-Pallete optó por recurrir a la vía orgánica, en un entorno de crecimiento del flujo libre de caja (FCF), y anunció un recorte del dividendo de 0,75 euros a 0,40 euros.

El analista de XTB Rodrigo García ha remarcado que la decisión de reducir dividendo para continuar con el desendeudamiento orgánico no ha disgustado ni a analistas ni inversores y el mercado ha celebrado la venta del 40% de Telxius en el primer trimestre. A este respecto, añade que parece "cuestión de tiempo que O2 siga sus pasos".

En este sentido, López-Gálvez ha señalado que la decisión de recortar el dividendo "no fue fácil, pero sí responsable", y Ortiz de Artiñano ha apuntado que podrían haber sido más agresivos y eliminar el dividendo por completo durante un par de años para poder así acelerar el proceso de desapalancamiento.

Entorno macroeconómico

Por otro lado, el analista de Fidentiis Gestión apunta que Telefónica ha vivido en 2016 "un punto de inflexión" y empieza a cosechar los frutos de los esfuerzos realizados, apoyados en la consolidación del fenómeno de la convergencia, una industria en España con menos operadores y mayor disciplina en precios y una oferta de valor bien soportada en calidad de red y contenidos.

El analista de Selfbank también cree que se han producido una serie de factores exógenos que han favorecido a la compañía, como el apetito de los inversores por la renta variable española, la prorroga del programa de compra de bonos corporativos del Banco Central Europeo (BCE) y las mejores perspectivas sobre Latinoamérica, una región que representa más de la mitad de sus ingresos, pese a la victoria de Donald Trump en las elecciones presidenciales de Estados Unidos.

En este sentido, el experto de XTB agrega que la estabilización de los mercados emergentes, las caídas registradas por la moneda única y, en especial, el repunte del crecimiento económico a nivel mundial han sido también "factores clave" para que el mercado bursátil acompañe y, por consiguiente, Telefónica haya obtenido rendimiento para sus accionistas.

Respecto a los resultados del ejercicio 2016, en los que la empresa logró un beneficio neto de 2.369 millones de Euros, García ha resaltado que el mercado ha celebrado tanto ese dato como la cifra de negocio y, sobre todo, los más de 500 millones en los que se ha reducido su pasivo en el ejercicio.

De cara al futuro, Ortiz de Artiñano cree que los desafíos de Álvarez-Pallete están "bien definidos": seguir impulsando la penetración de la oferta convergente, ahondar en el mantra del "más por más" y la monetización de datos, tratar de contener los costes de contenidos y profundizar en las posibilidades de la plataforma inteligente.

Así, agrega que la deuda "sigue siendo su debilidad", pero la esperada aceleración en la generación de caja, el favorable entorno macro, unas perspectivas de subidas de tipos no demasiado agresivas y un proceso ordenado de desinversiones, no cree que los temores sobre el apalancamiento "vayan a dominar la historia como lo hicieron el año pasado".