Publicado: 12.02.2015 13:56 |Actualizado: 20.04.2015 13:23

España es el país de la OCDE que menos redistribuye la riqueza después de impuestos

Mientras no haya una regulación fiscal que limite la actual concentración de riqueza y mientras tributen mas las rentas del trabajo que las de capital, no se lograra reducir la desigualdad, concluye un grupo de expertos en el congreso de Gestha.

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El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, en el pasillo del Congreso de los Diputados, camino de entrar en el Hemiciclo. EFE

El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, en el pasillo del Congreso de los Diputados, camino de entrar en el Hemiciclo. EFE

Madrid.- España es el segundo país con más desigualdad social y económica de Europa, según las últimas estadísticas. Aunque, a decir verdad, ha crecido en todas partes. Un reciente informe de la ONG Intermon Oxfam asegura que en 2016 el 1% más rico de la población acumulará tanta renta como el 99% restante. Ante ese panorama la política fiscal surge como un instrumento necesario y útil para una mejor redistribución de la renta y, por tanto, poner freno al crecimiento de la desigualdad.

En el caso de España, parte del aumento de la desigualdad se explica en parte, aunque no toda, por la malas políticas redistributivas de la riqueza que se dan en nuestro país, sobre todo por parte de un sistema fiscal mejorable.



"No cabe duda de que la principal política contra la desigualdad es la fiscal"

¿Sirve de verdad la política tributaria para reducir la desigualdad? ¿Qué es lo que está fallando en España? Esa fue la pregunta que se hicieron varios expertos durante un coloquio en el XIV Congreso de los Técnicos de Hacienda. La respuesta la dieron el economista Emilio Ontiveros, catedrático en la Universidad Autónoma de Madrid y presidente de AFI, así como de los otros dos oradores, la portavoz de INtermon Oxfam, Susana Ruiz, y el profesor de Ciencias Sociales en ESADE, toni Comin. Los tres concluyeron que sí, que la política fiscal es el principal instrumento para luchar contra la desigualdad, si bien no el único.

"No cabe duda de que la principal política contra la desigualdad es la fiscal. Cuando uno analiza algunas en función de su grado de desigualdad, lo que encuentra fundamentalmente, aunque no sólo, políticas fiscales adecuadas al propósito redistributivo", dijo Emilio Ontiveros en el arranque.

Ontiveros dijo que el principal objetivo de cualquier política fiscal debe ser "la redistribución a través de un sistema de impuestos y tarifas que favorezca su carácter progresivo y que incluso se module en función de la desigualdad existente en la sociedad". 

Susana Ruiz, de Intermon Oxfam fue un poco más allá y aseguró que en España no se están tomando las medidas necesarias para combatir la desigualdad desde el ámbito de la fiscalidad. Es más, Ruiz denunció que la desigualdad ya había aumentado antes de la crisis —aunque se ha disparado con la misma— y achacó a la falta de medidas y a las políticas fiscales anteriores ese incremento.

Ruiz propuso medidas concretas para mejorar las insuficiencias del actual sistema tributario español: "Mientras no haya una regulación fiscal que impida la concentración de riqueza y mientras tributen mas las rentas del trabajo que las de capital, no lograremos reducir la desigualdad".

La portavoz de la ONG denunció, como guinda final de su discurso, que España es el país de la OCDE que menos y peor redistribuye la riqueza después de impuestos. Ese dato le sirvió a Ruiz para afirmar que al final se trata de qué tipo de sociedad queremos tener y denunció falta de voluntad política y  cooperación. 

Toni Comin se sumó a esta última idea lanzada por Ruiz, pero puso sobre la mesa otro argumento y llegó afirmar que la capacidad redistributiva de los sistemas fiscales no es infinita. "En España caemos en un voluntarismo de creer que si no redistribuimos mejor es porque nuestro sistema fiscal es malo. Es verdad que es mejorable, como es mejorable la lucha contra el fraude, pero no hemos de olvidar que el potencial redistributivo no es ilimitado. Si los países nórdicos son menos desiguales que nosotros en parte tiene que ver con que ellos tienen menos desigualdad de partida y que su nivel de predistribución es mejor".

Sin embargo, Comin reconoció que "necesitamos un sistema de redistribución mejor". "En España lo que distribuye el IPPF lo redistribuye regresivamente el IVA. Donde incide más la capacidad de redistribuir es en el gasto".