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La estadounidense PPG desiste de la compra de Akzo Nobel, al menos durante seis meses

El fabricante estadounidense de pinturas abandona la operación molesto por los reiterados rechazos a su oferta, las derrotas legales y la hostilidad política del país europeo.

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Latas de la pintura Dulux, una de las marcas de la holandesa Akzo Nobel, en una tienda en Manchester. REUTERS/Phil Noble

El fabricante estadounidense de pinturas y recubrimientos PPG Industries descartó un intento por comprar a su rival holandés Akzo Nobel por 26.300 millones de euros (29.500 millones de dólares), molesto por los reiterados rechazos a su oferta, las derrotas legales y la hostilidad política del país europeo.

A pesar de que mantuvo su independencia, Akzo debe cumplir con las promesas que hizo para apaciguar a los accionistas, que están descontentos después de que la empresa se negara a entrar en conversaciones con PPG, con sede en Pittsburgh.

Tras conocerse en marzo el interés de PPG, Akzo estableció objetivos de rendimiento más altos, prometió 1.600 millones de euros en dividendos adicionales y dio a conocer planes para vender o sacar a bolsa una filial de productos químicos que representa un tercio de las ventas y beneficios de la compañía.

Las acciones de Akzo Nobel cayeron un 1,2% a 73,63 euros después del anuncio de PPG, muy por debajo de la cifra cercana a los 95 euros por acción de la propuesta final de PPG en efectivo y acciones realizada en abril.

"Creemos que lo mejor para PPG y sus accionistas es retirar nuestra propuesta a AkzoNobel en este momento", dijo el presidente ejecutivo de PPG, Michael McGarry, en un comunicado, lo que significa que la empresa estadounidense ahora no puede volver a realizar una oferta a Akzo durante un período de seis meses.

Entre los argumentos dados en contra de la oferta de PPG, Akzo dijo que la operación sería negativa para los empleados y que un potencial acuerdo afrontaría problemas antimonopolio.

Cuando el interés de PPG se hizo conocido una semana antes de las elecciones nacionales en Holanda el 15 de marzo, el ministro de Asuntos Económicos, Henk Kamp, calificó la oferta para adquirir Akzo Nobel como un tema que "no es de interés nacional".

Por su parte, el consejero delegado de Akzo, Ton Büchner, dijo en entrevistas que las multinacionales holandesas eran parte de la infraestructura vital del país, ya que representan un gran gasto en investigación y desarrollo.

Desde entonces, el gabinete propuso una ley que daría a las compañías holandesas que cotizan en bolsa un período de un año en el cual los gerentes pueden negarse a entablar conversaciones con un potencial comprador extranjero, sin necesidad de justificarse ante los accionistas.